Política

Madina y sus propuestas más que decentes

11 Jul, 2014 - - @egocrata

Tras pasarme casi un mes lloriqueando por la falta de concreción en las propuestas de los dos candidatos del PSOE y su completa y total negativa a apartarse de la ortodoxia del partido, Eduardo Madina ayer decidió hacerme quedar mal. Su lista de compromisos en materia económica no es exactamente una plataforma política revolucionaria, pero es una lista de medidas más que decente.  No es un programa de gobierno, y siendo como es un documento de campaña no concreta demasiado en muchos aspectos. Aún así, hace algo que los políticos españoles deberían hacer mucho más a menudo: en cada apartado identifica el problema a solucionar,  sus causas, y da soluciones a menudo coherentes con los problemas a tratar.

Un ejemplo: las PYMEs. Desde hace tiempo llevamos diciendo por aquí que cuando hablamos del modelo productivo en España, uno de los problemas fundamentales de nuestra economía y principales factores detrás de nuestra horrenda productividad es la increíble abundancia de pequeñas empresas. Las compañías españolas medianas y grandes son igual o más eficientes que la de nuestros vecinos, pero nuestra economía tiene muy pocas. Tenemos un sistema legal horroroso que dificulta el crecimiento de las empresas, y reformarlo debería ser prioritario. La retórica habitual es aplaudir a los micro-empresarios como héroes del capitalismo patrio mientras se les riega con más deducciones fiscales para crear más empleo, en contradicción directa con la ambición de cambiar nuestro modelo productivo.

En los compromisos de Madina, sin embargo, hay algo nuevo:

Uno de nuestros grandes problemas es el tamaño de nuestras empresas. El 40% de nuestro empleo se genera en microempresas de menos de 10 empleados, que son mucho más frágiles en términos financieros, con menos productividad, con menos capacidad de formación y de innovación, y muy orientadas al mercado nacional. España podría ganar hasta un 15% de productividad si el porcentaje de empresas con más de 250 trabajadores fuera el mismo que el de Alemania. Un sector empresarial con empresas de mayor tamaño incrementa la estabilidad en el empleo, mejora la tasa de supervivencia empresarial, facilita la salida a mercados internacionales, y facilita la innovación y la formación del capital humano.

Dejando de lado el hecho que esto lo podría haber escrito yo (mirad los enlaces: utilizaba los mismos datos hace tres años), tenemos un candidato que no está diciendo que quiere «cambiar el modelo productivo», sino señalando un problema concreto que necesita ser arreglado. He estado repasando las conclusiones de la conferencia política sobre el tema (aquí tenéis a Pedro Sánchez explicándolas), y la postura del PSOE entonces era exactamente la contraria (p.195) y completamente equivocada: el partido no se había molestado a identificar por qué la productividad española es tan espantosa, y había llegado como consecuencia a recetas económicas completamente equivocadas. El equipo de Madina, en cambio, desarrolla la idea:

A veces el apoyo al crecimiento de la pequeña y mediana empresa se ha confundido con su protección frente a la competencia. Esa estrategia, que puede tener sentido en mercados nuevos, pierde su significado en sectores maduros y con productividades decrecientes. No se trata, en absoluto, de proteger a la PYME frente a la competencia, sino de dotarla de los instrumentos necesarios para que pueda hacer frente a la misma. Esta es una gran diferencia de enfoque que el PSOE debe tomar como bandera.

Las medidas expuestas a continuación no son demasiado detalladas, pero responden al problema, y lo hacen bien: eliminar barreras regulatorias al crecimiento de las empresas, favorecer la concentración empresarial, abrir mercados, reducir oligopolios y demás son soluciones válidas a un problema real. Es una lista con sentido y sin (demasiada) retórica superflua.

El apartado sobre las PYMEs es, de lejos, el más inspirado entre las propuestas (sé que no soy imparcial – acabar con el culto a las PYMEs es una de mis obsesiones), pero el resto no están del todo mal. España tiene problemas reales en capital humano y políticas activas de empleo, aunque confieso no saber lo bastante del tema para hablar sobre este apartado. En el apartado de I+D no se limita a pedir más dinero, y las medidas señalan algunos problemas recurrentes (universidades, capacidad de absorción de las empresas, gestión empresarial). Sólo al hablar de mercado de trabajo el equipo de Madina señala de pasada el principal problemas (dualidad) pero no se atreve a dar una respuesta específica para solucionarlo. El resto de temas quedan fuera, evitando temas «sencillitos» como el sistema financiero, el mercado eléctrico o las infraestructuras (¡trenes!), pero es un buen principio.

Por añadido, en la página de Madina hay dos omisiones relevantes: primero, no menciona en absoluto una de las grandes obsesiones del PSOE en la conferencia política que no tiene nada que ver con la izquierda, la política industrial. Tener un candidato que no dice estas palabras es alentador. Segundo, y esto en contraste con la página de Pedro Sánchez: Madina apenas habla de pensiones. Esto puede parece irrelevante, pero indica unas prioridades distintas. Como explicaba aquí no hace demasiado, el debate sobre las pensiones no es tanto sobre su sostenibilidad sino sobre la composición del gasto público, sino sobre dónde preferimos gastar el dinero. Madina habla de donde invertir para conseguir resultados, algo que en el PSOE es bastante nuevo.

Hay dos cosas que no entiendo, sin embargo. Para empezar, Madina no ha sacado esta lista de medidas (demasiado corta, pero más que notable) hasta cuatro días antes de la votación. Sé de sobras que es una campaña corta y que elaborar estas cosas lleva tiempo, pero el debate entre los candidatos del lunes fue un soberano peñazo, y no habría estado nada mal tener algo para discutir. Dejando de lado los cuatro frikis que miramos las páginas de los candidatos casi a diario y que nos pasamos el día en Twitter, estas propuestas van a ser completamente ignoradas. No sé si Madina las ha ido repitiendo en discursos estos días (lo dudo), así que convencer, no convencerá a casi nadie.

Al otro lado del debate, me gustaría saber a qué narices espera Pedro Sánchez. El apartado de propuestas concretas de su página es bastante escaso, y el único conato de detalle está en un decálogo de contenido variable. El tipo es economista, y por lo que se dice, no tiene nada de tonto; fue el responsable del apartado de economía de la conferencia política (no le culpo de las conclusiones – era entonces el partido de Rubalcaba, al fin y al cabo), y supongo que tendrá ideas más allá de eso del socialismo que une. Se supone que dentro del partido está en el ala más modernizadora (léase: encontrarse esto y no salir pegando alaridos), pero no ha dado casi ninguna señal pública sobre su celo reformista. Entiendo los incentivos que tiene como candidato, y entiendo que quizás está siendo cauteloso para no asustar a la militancia. Me es muy complicado, sin embargo, apoyar a un candidato en base a su talento para acumular avales y la premisa que quizás cuando dice bobadas vacías es posible/probable que esté mintiendo para no ofender a la militancia.

No tengo ni idea quién ganará el domingo, y la verdad, no sé quién sería mejor candidato. Uno de los «privilegios» de vivir fuera de España es que apenas he visto a los candidatos en video o escuchados en la radio. En el debate Madina me pareció serio y un poco soso, Sánchez más elocuente y enérgico. No he hablado nunca con ellos; conozco gente que los conoce, y todo el mundo me dice que ambos son buena gente.  Me gustaría poder leer el programa de ambos para poder formarme una opinión sobre quién es mejor. En este aspecto, me temo que Madina  hasta ahora sí ha ofrecido buenas propuestas; Sánchez bien pocas.

También me gustaría poder votar, pero el PSOE no está por la labor de permitir el voto a militantes perdidos por Connecticut.