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Primary Colors (V): ya estamos (casi) todos

26 Mar, 2019 - - @egocrata

Tras dos meses de especulación, ruedas de prensa, comités exploratorios, videos íntimos de candidatos reflexionando sobre América y muchas visitas a Iowa sólo para ver el ambiente, la lista de candidatos demócratas a la presidencia empieza a estabilizarse. Aunque queda una eternidad para que se empiece a votar nada (o a discutir en polideportivos y agruparse bajo banderitas, que es lo que hacen en los caucus en Iowa), podemos hablar sobre cómo la carrera empieza a definirse.

Para empezar, estas últimas semanas nos han permitido ver qué candidatos han sido hasta ahora capaces de atraer la atención de los medios, y quién parece tener la capacidad de recaudar dinero suficiente para montar una estructura de campaña con ciertas garantías, dos puntos cruciales en una campaña con 18 (!!!) candidatos. También nos da señales sobre cómo candidatos que parecían secundarios pueden ganar cierta atención.

Hablemos, por tanto, sobre cómo está la carrera presidencial ahora mismo según analistas, sondeos, y recaudación, y qué podemos esperar durante las próximas semanas. Pero primero, toca hablar del último misterio de este ciclo electoral: Joe Biden.

¿Se va a presentar Joe Biden?

Esta es la pregunta que queda por resolver estas elecciones – si Joe Biden, ex-vicepresidente, ex-senador, y tío enrollado donde los haya, finalmente será candidato. Todo el mundo parece dar por hecho que va a dar el salto, pero Biden parece aún tener ciertas dudas, y la gente de su entorno sigue dando señales extrañas. La última, y más desconcertante, es circular la idea que Biden podría presentar su candidatura y anunciar también quién sería su vicepresidente, prometiendo que sólo ocuparía la Casa Blanca durante un sólo mandato. La teoría es que los americanos quieren un ejecutivo centrista, moderado, responsable y con experiencia tras los tumultuosos días de Trump, y ese es Biden. Los americanos también desconfían sobre la conveniencia de elegir un abuelete de 76 años para que ocupe el cargo, así que Biden nombraría a un sucesor o sucesora ya de entrada.

Esta es la clase de idea que gusta a la gente que ha visto demasiadas series de Aaron Sorkin antes de meterse en política, y no creo que vaya a ninguna parte. Si uno de los problemas de tu candidato es que los votantes creen que eres viejo, anunciar tu candidatura diciendo que eres tan viejo que sólo les vas a durar cuatro años es un poco idiota. Por si fuera poco, Biden tiene muchas virtudes, pero lo de ser cabal y estable no es una de ellas. El hombre es espantosamente poco disciplinado en campaña electoral, como demostró las dos últimas veces que intentó ganar unas primarias presidenciales.

Esto no quiere decir que Biden no sea un candidato formidable, de todos modos – los sondeos coinciden que es uno de los políticos más queridos / menos odiados del país. Cosa que me lleva al siguiente punto…

¿Quién está despuntando como favorito?

Los sondeos ahora mismo son relativamente imprecisos, pero empiezan a arrojar una cierta jerarquía entre los candidatos. Podemos ponerles en cinco niveles (si no os suenan los nombres, tenéis a la lista de candidatos aquí, aquí, y aquí):

Champions League:

Estos son los candidatos que reciben más del 20% de apoyo en los sondeos de forma más o menos consistente, están recaudando dinero con facilidad y son capaces de atraer la atención de los medios. Aunque parece un listón bajo, en este grupo sólo hay dos candidatos: Joe Biden y Bernie Sanders.

Ya sé, Biden aún no es candidato. La cosa es, el tipo está consistentemente por delante en las encuestas (5 puntos, de media), así que entra aquí. Su capacidad de recaudar dinero es de momento una incógnita; dado que no es candidato oficialmente, no está pasando aún por caja. Bernie es un monstruo sacando dinero a su base; sólo un candidato está recaudando más que él (adivinad quien).

La ironía, por supuesto, es que los dos candidatos con más apoyo ahora mismo del joven partido demócrata suman 153 años de edad, cosa que tiene mérito.

Europa League:

Candidatos que reciben un apoyo alrededor del 10% de los votantes en los sondeos, a veces un poco por debajo, a veces un poco por encima. Los candidatos en este nivel recaudan dinero con energía, y son capaces de colocar su mensaje en los medios cuando hacen alguna declaración o propuesta.

En esta lista tenemos a Beto O´Rourke, Elizabeth Warren y Kamala Harris, cada uno con sus fortalezas y debilidades. Beto es una máquina de recaudar dinero y la prensa le sigue como lemmings, pero hasta ahora raramente ha pasado del 10% en los sondeos. Harris es vista como un candidato muy potente por muchos analistas y casi siempre está por encima del 10% de apoyo, pero no está recaudando tanto como Beto o Sanders. Warren no ha pasado del 8% en ninguna encuesta y recauda más o menos igual que Harris, pero sigue siendo capaz de atraer titulares con relativa facilidad.

Posibles equipos revelación:

Candidatos que no están entre cero y el margen de error en las encuestas, salen en los medios ocasionalmente y son capaces de recaudar suficiente como para sostener un equipo de campaña. Si tienen un par de semanas buenas, una gran entrevista, un buen debate o un momento viral, pueden aspirar a subir de categoría, pero aún no están para jugar en las grandes ligas.

Esta categoría tiene menos gente de la que esperaba a estas alturas, en no poca medida porque los medios están obsesionados con las 3B (Beto, Bernie, Biden) y dan muy poca cancha al resto. Ahora mismo en esta categoría tenemos a Cory Booker y Amy Klobuchar, siendo estrictos, y Pete Buttigieg, siendo un tanto generoso.

El caso de Buttigieg es significativo, porque aunque no es un candidato que nadie cree que está listo para ser presidente (tiene 37 años, y nadie más joven que yo está listo para nada), un town hall en CNN donde estuvo sensacional y varios videos de campaña que se han vuelto virales han hecho que esté recibiendo una cobertura estelar esta semana. Aunque el sondeo que le coloca tercero en Iowa es probablemente una aberración (la muestra es minúscula), es indudable que es un político estupendo que puede entrar en en el debate, y seguramente estará en las quinielas para vicepresidente.

Buttigieg además está metido en mi polémica favorita de lo que va de campaña: ¿son los perritos calientes un bocadillo?

Peleando por mantener la categoría:

Son los candidatos que ahora mismo están intentando conseguir que alguien les haga caso, viviendo bajo la esperanza de que un buen debate este verano haga que su campaña resucite y consigan llegar con vida a Iowa y New Hampshire.

En esta categoría hay un montón de candidatos, incluyendo varios que no me esperaba que tuvieran tantos problemas a estas alturas. Colocaría aquí a Julián Castro (del que esperaba más), Jay Inslee y John Hickenlooper (los gobernadores están dando poco juego), Kirsten Gillibrand, Tulsi Gabbard, John Delaney, Marianne Williamson y Andrew Yang. El excelso Mike Gravel también está en esta categoría, cosa que me parece una inyustisia*.

Fuera de competición:

Unos cuántos nombres medianamente relevantes han anunciado que no se presentan, cosa que no deja de ser un alivio: Michael Bloomberg, Eric Holder, Andrew Cuomo, Hillary Clinton, Eric Garcetti, Jeff Merkley, Gavin Newsom, Deval Patrick, Martin O´Malley (que hubiera ganado el 2016, no como Clinton y Sanders), y Dwayne “The Rock” Johnson.

La más triste de todas las retiradas es Sherrod Brown, senador por Ohio y el que iba a ser mi candidato favorito que no iba a ganar nunca. Ha decidido quedarse en el senado, cosa que me parece una lástima.

¿Qué queda por contar?

Mucho. Demasiado. En el próximo artículo, la importancia de recaudar dinero, el irritante machismo de los medios cubriendo esta campaña (véase: la obsesión por las 3B), el impacto del informe de Mueller en las primarias (pista: cero), y quién sería el mejor candidato para derrotar a Trump, que en el fondo es lo que los demócratas realmente quieren.

De cara a Iowa y especialmente New Hampshire, no estoy en absoluto seguro que Sanders y Biden sean realmente los favoritos. Están muy fuertes en los sondeos, pero también lo estaba Hillary Clinton a finales de marzo del 2007, al fin y al cabo. Clinton entonces tenía una debilidad estructural que fue explotada por Obama (su voto en la guerra de Irak); Sanders y Biden tienen también debilidades parecidas (edad, Biden es un poco patán, Bernie está a la izquierda del partido) que pueden abrir la puerta a otros.

Pero sobre eso hablamos otro día.

* Aunque Mike Gravel tiene 88 años, este anuncio de su campaña del 2008 sigue siendo el mejor anuncio político jamás creado. Este otro, de la misma campaña, es el segundo mejor anuncio jamás creado. Es más, creo que es aún mejor que el primero.