Sociedad

El poder de internet está sobrevalorado

18 Abr, 2011 - - @kikollan

Con los años me he convencido de que exageramos la influencia de internet. Cada año se produce el advenimiento de medios nuevos —los blogs, facebook, la micromasa 2.0 de la que habla Jorge, twitter y sus trending topics— y a todos se les atribuye una influencia enorme. Un poder, en mi opinión, exagerado. Ni twitter derroca gobiernos, ni las micromasas dictan leyes.

Hay muchas razones para esa exageración, algunas obvias:

  • Los medios tradicionales —¡oh paradoja!— magnifican la importancia de internet y sus variantes para construir las historias sencillas que nos gusta leer (e.g., «la revolución árabe se escribe en 140 caracteres.»).
  • Los que participamos de la micromasa 2.0 queremos creernos influyentes. Por eso señalamos a un vecino de micromasa y proclamamos a los cuatro vientos que «él» es muy influyente. Ejem.
  • Nos gusta creer que vivimos tiempos históricos, pero no tenemos perspectiva y magnificamos los cambios: cualquier perturbación nos parece un punto de inflexión. ¿Un ejemplo? Mirad el aspecto de la crisis actual en perspectiva 1790.

En realidad exagerar está arraigado en nuestra naturaleza: las personas sobreestimamos la importancia de cualquier cosa que tengamos en la cabeza. No podemos evitarlo, cuando pensamos conscientemente en el efecto de twitter sobre la revolución Egipcia… ¡de golpe le atribuimos una importancia excesiva! Y nos ocurre igual con un montón de cosas. Este fenómeno es un bias cognitivo y se conoce como Focusing Illusion.

Para entenderlo, pensad en estos dos ejemplos:

En definitiva, mi tesis es que internet, las redes sociales o twitter son todos fenómenos nuevos (¡y divertidos!), que reciben un montón de atención, mucho foco, y eso nos lleva a exagerar su importancia. Por poner un ejemplo, no creo que el papel de internet en las revoluciones del mundo árabe fuese tan importante, sino que se focalizó la atención en ese aspecto, negando la miríada de otros factores relevantes.

El problema es que las narrativas sencillas de causa y efecto, que nuestro cerebro adora porque fueron y son útiles, no sirven para analizar el mundo más compleja en que vivimos hoy. La economía, el clima, o los movimientos sociales, son todos fenómenos robustos, o inerciales, y en general poco sensibles a nuestras acciones. Arquímedes dijo que una palanca movería el mundo, pero no existe tal palanca y en su lugar sólo tenemos un millón de hilos diminutos de los que tirar.

Aclaración: No dudo que internet y las redes sociales son relevantes, tienen repercusiones y provocarán cambios. lo que quería señalar es que exageramos esa relevancia, sobretodo cuando tratamos de explicar sucesos muy concretos como la revolución de Egipto o la victoria de Obama. Ahí Internet es un factor, pero uno más entre muchos.