Corrupción

Corrupción política en España: propuestas de mejora

8 Abr, 2016 - - @elena_costas

No es necesario acudir a los barómetros del CIS para saber que la corrupción política es uno de los grandes problemas de nuestro país. Las detenciones e investigaciones de políticos y empresarios se han convertido en un goteo constante, y son pocos los partidos que no se han visto salpicados por uno –sino varios – escándalos.

Desde este espacio hemos hablado mucho sobre corrupción. A lo largo de una serie de artículos (I y II) realizamos un diagnóstico sobre la situación en España. Veíamos que nos encontramos en un escenario dual, poco habitual en los países de nuestro entorno. Existe una gran percepción de España como un país corrupto por parte de los ciudadanos, pero ésta no se traslada de manera sistemática en la prestación de servicios públicos que realizan las distintas administraciones. Esto se traduce en que la presencia de una corrupción ” baja” o administrativa es escasa, pero que la corrupción ” alta” o política es importante. Los escándalos por tanto no tienen sólo un coste económico, o vinculado a las pérdidas de eficiencia, representan también una gran erosión en los niveles de confianza que los ciudadanos tienen en sus instituciones y representantes políticos.

Diversos elementos deberían ser una barrera para la corrupción, y éstos han sido también objeto de estudio. Hemos hablado de cómo las elecciones pueden ayudar retirar a los corruptos de su cargo, o cómo los escándalos pueden llevar a desanimarnos y hacernos quedar en casa el día de las elecciones. También hemos discutido – y cuestionado – el rol que juegan los medios de comunicación como 4º poder, ayudando a descubrir nuevos escándalos y ofreciendo a los votantes la información que necesitan para poder castigar a los corruptos en las urnas.

Y sin duda no somos los únicos en intentar destacar la importancia y los costes que la corrupción tienen para todos, para que sea un tema de la mayor relevancia en la agenda política de nuestro país. En otros blogs como Piedras de Papel, Victor Lapuente también ha realizado precisos análisis sobre los mitos que rodean la corrupción política en España.

Con motivo de las pasadas elecciones generales realizamos también un repaso de las propuestas que los distintos partidos políticos incluían en sus programas en materia anti-corrupción y de buen gobierno. Ahora, en pleno proceso de negociación para formación de un potencial gobierno, creemos que es imprescindible seguir trabajando en la línea de la participación necesaria de la academia en el debate público. Por ello desde Politikon nos hemos reunido con representantes del PSOE y Ciudadanos, y hemos entrado en contactos con PP y Podemos, y otros partidos como ERC o CDC.

Nuestro objetivo es el hablar con el mayor número de partidos posible, ya que a pesar de la gran preocupación de la sociedad española respecto a la corrupción consideramos las medidas efectivas que se han tomado al respecto en la última legislatura han sido insuficientes. Es imprescindible identificar los incentivos que favorecen la corrupción existentes en la Administración Pública española, para así poder definir políticas que conlleven una mejora de la calidad de las instituciones y de la gestión del gobierno. Estos son los temas que hemos tratado, y queremos discutir, en las distintas reuniones, poniendo sobre la mesa medidas como la profesionalización de la administración pública (revisando sistemas de selección, contratación, retención, y promoción de los trabajadores públicos, así como de otros funcionarios públicos no elegidos) o su despatrimonialización partidista. Como hemos defendido en los distintos artículos, la separación entre política y Administración es indispensable para la creación de un buen gobierno.

Con este objetivo, el de contribuir al debate público y la discusión de medidas de mejora la calidad de gobierno realizamos estos contactos con los distintos partidos, para intentar proponer medidas concretas que puedan ayudar a poner fin a la incesante revelación de nuevos escándalos políticos.