Política

A vueltas con el sistema alemán

9 Abr, 2013 - - @kanciller

Hace un año y poco días fui invitado como oyente a una conferencia organizada por la Fundación Manuel Giménez Abad y  Konrad Adenauer sobre el sistema electoral alemán y español. La idea era hacer un diálogo con juristas, politólogos y políticos de ambos países y discutir sobre sus problemas y propuestas para reformarlos. Como no conocía demasiado el tema me puse a investigar y fruto de aquel buceo en libros saqué este post sobre el origen del sistema electoral y el incierto contexto en el que se negoció. Sin embargo y en mi modesta opinión el desarrollo de la conferencia fue bastante mejorable. Y no por culpa de la organización, que fue exquisita en el trato, sino por el propio desarrollo del debate sobre el tema. Las presentaciones de los alemanes fueron como procede; explicaron su sistema electoral, el debate sobre la barrera electoral del 5% y el problema que tienen con los escaños excedentes – luego lo explico. Por el lado español, sin embargo…

Los juristas se enredaron en desgranar las leyes sin abordar la sustancia mientras que en determinados momentos cometían, directamente, errores de bulto (Llegué a escuchar que el sistema electoral es muy proporcional). Parecía que estaban vendiendo un producto más que discutiéndolo. Además, cuando tocó el turno de los políticos, su actuación no pudo ser más lamentable. Una destacada política socialista preguntó sobre la polémica de si Bildu debía tener grupo parlamentario (¿?) y afirmó unas palabras que tengo grabadas a fuego en mi cabeza: “Me voy con la idea de que el sistema electoral español está muy bien diseñado y es justo. Puede hacerse algún retoque, pero así está bien”. Ante tal cúmulo de cuestiones discutibles solicité la palabra para intervenir pero no hubo tiempo, así que me quedé con las ganas de decir cuatro cosas.

Si presento esta historieta es porque últimamente oigo hablar otra vez del sistema alemán como un posible sustituto al nuestro. Ese es el que dice que dice proponer Rubalcaba, el PSC para Cataluña o el que prefieren algunas figuras de creciente influencia. Parece que es el que más gusta aunque sospecho que no tienen ni idea sobre cómo funciona. Me priva que haya quien pida al mismo tiempo listas desbloqueadas y sistema “alemán” porque tal cosa no existe. Pero no puedo evitarlo, cada vez que hablan de esta reforma recuerdo las palabras de aquella líder socialista y me pongo a sospechar… O son tremendamente creativos o no tienen ni idea de lo que están diciendo. Además, siendo mayores de edad, es complicado que cuando uno tiene un sistema electoral que lo favorece vaya a modificarlo a las bravas con la primera ocurrencia que se le pase por la cabeza.

Permitidme que resuma rápidamente cómo funciona el sistema alemán antes de seguir. Este sistema se denomina de representación proporcionalizada (a no confundir con los sistemas no compensatorios de Japón o Rusia, aquí explicados). El ciudadano dispone de dos votos al mismo tiempo en diferentes papeletas. Una es la lista de partido cerrada bloqueada, como aquí, que opera en un distrito de ámbito nacional (aunque para asignar los escaños por vía de las listas funcionan los 16 länder). Aplicando la fórmula de Saintë-Laguë/ Schepers se reparten así los 622 escaños del Bundestag. El segundo voto es para el representante directo de uno de los 299 distritos uninominales de Alemania. Este sería el representante más cercano a los ciudadanos, digamos.

El resultado final de este modelo es completamente proporcional, donde la lista marca el tope de representación para los partidos. Ahora bien, lo que se hace es “llenar” esos escaños en primer lugar con los diputados uninominales y el resto con la lista. De todas maneras hay dos cuestiones que merece la pena destacar. El tema que preocupaba a los alemanes – y sobre el que tienen sentencia del Constitucional por medio – es el de los escaños excedentes. Si hubiera más escaños directos que de la lista, como se considera que este primero tiene preferencia, se aumenta el número de diputados del Bundestag para darles acomodo (así que el Parlamento alemán cambia de escaños en algunas legislaturas). Y segundo, en Alemania tienen una barrera nacional del 5% o bien ganar en tres distritos uninominales, y a veces también ha sido objeto de crítica por parte de los partidos pequeños.

Pues bien, si el PSOE de repente se ha vuelto fan del sistema electoral alemán y quiere un sistema proporcionalizado, a parte de mirar en un manual cómo funciona debería responder a un par de preguntas relevantes. La primera se relaciona con los distritos. Alberto Penadès tiene toda la razón, probablemente haya que liquidar las provincias. Entiendo que de ninguna manera podríamos asignar un único diputado a las mismas, una distribución territorial totalmente anacrónica y nada cercana. Por lo tanto, hay que hacer circunscripciones nuevas. ¿Cómo las trazamos? Y lo que es más importante ¿Quién? En los países mayoritarios suelen tener comisiones independientes que se encargan de estas cosas pero, como comprenderéis, en España uno no puede hacer más que temerse gerrymandering – que se diseñen para tener mayorías partidistas. Además, no es lo mismo el cambio que hicieron en Nueva Zelanda en los noventa, que venían de un sistema con distrito uninominales mayoritarios para hacerlo mixto, que crear ex novo distritos uninominales para uno proporcional.

Pero un segundo elemento muy importante es qué vamos a hacer con la barrera electoral. No es lo mismo tener un 3% a nivel provincial que un 5% nacional. Si se pone el requisito de los distritos uninominales seguro que CiU, PNV o Amaiur aguantan. No lo veo tan claro para ERC o BNG. ¿Y qué pasaría con Izquierda Unida o UPyD? Pues en estas elecciones uno queda dentro y otro fuera del Congreso, lo que todavía causaría más votos perdidos que el actual sistema. Ya sé que esta barrera es modificable a la baja, pero no es un tema menor. Quizá, de todas las restricciones, estas dos cuestiones serían las que causaría más controversia partidista.

Es decir, y este es mi argumento fundamental, que estas restricciones hacen muy probable un bloqueo de la reforma porque no haya acuerdo entre partidos. La propuesta del modelo alemán no sería más que un movimiento más en la línea de la reforma del Senado; decir todas las legislaturas que se va a reformar, poner una comisión a marear la perdiz y no hacerlo nunca por falta de acuerdo.

Hay algunos artículos que dicen que el sistema electoral español es el mejor de los posibles para obtener un equilibrio entre representación de las preferencias partidistas y rendición de cuentas (echar gobiernos). Creo que esos argumentos son convincentes y merece la pena discutirlos, aunque sean ciegos al sesgo partidista. Ahora bien ¿Se aumentar la proporcionalidad? Con tres cambios menores se puede mejorar mucho sin marear tanto la perdiz; Primero, reducir el mínimo provincial de 2 a 1 escaños para evitar que haya tanto desajuste población/voto. Segundo, aumentar los escaños de 350 a 400 en el Congreso para que haya más diputados en los distritos poblados, luego también más proporcionalidad. Y por último, el cambio de la fórmula D´Hondt por una de Sainte-Laguë o cuota de Hare. Estos tres cambios ya logran el objetivo y se podían haber aprobado fácilmente la pasada legislatura pero no quiso hacerse.

Me canso de decir que  los sistemas electorales no son varitas mágicas. Hay infinidad de cosas más urgentes y más sencillas de hacer así que, por favor, no lo fiemos todo a este cambio. Pero resulta mosqueante que como el tema está en la agenda haya que hacer postureo político al respecto. Y sí, el sistema alemán suena muy bien independientemente de si se conoce o no, así que vamos a proponerlo ya que, total, sale gratis porque luego nunca se hará. “Mi sistema electoral favorito es el alemán”. Estupendo, mi favorita del Padrino es la segunda ¿Y qué? En fin, no me extraña que los alemanes no nos tomen en serio. Ni siquiera nuestros propios responsables políticos toman en serio sus instituciones.

 

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Bola extra para catalanes

La ponencia del Parlament va a buen ritmo para sacar una Ley electoral propia. Ante lo importante del tema en la opinión pública y lo volátil del escenario electoral, parece que los partidos están acercando posiciones. No se sabe si se sacará el modelo de los expertos finalmente, ya que tanto CiU como PSC se están inclinando por un modelo mixto (aún confuso en los detalles). Mi sospecha, y perdonad por mi pesimismo, es que es muy probable que aunque se llegue a acuerdo sobre el modelo la propuesta encalle cuando llegue la hora de dibujar el mapa de los distritos. Ojala me equivoque.