Política

El efecto bipartidista de la reforma de Castilla La Mancha

8 Sep, 2012 - - @kanciller

Hace unos días Kiko y yo hablamos de las reformas electorales de Galicia (finalmente abortada por el adelanto electoral) y de Castilla La Mancha. Esta última tenía de curioso que el Partido Popular proponía incrementar los diputados del parlamento regional, justo en sentido contrario al ánimo generalizado de adelgazar nuestras instituciones con el pretexto de la mala coyuntura económica. Pues bien, ayer la presidenta de Castilla La Mancha dio un giro de 180 grados respecto a sus intenciones iniciales al proponer que la asamblea regional se reduzca a la mitad y que sus diputados no cobren. Sobre esta última medida, que quizá sea la más llamativa, está habiendo una notable discusión. Sin embargo, al igual que pasaba en el caso de los concejales, no se puede ignorar que la medida de ahorro incluye a la vez una reforma del sistema electoral.

Como he comentado muchas veces, la población media le tiene mucha manía a la fórmula D´Hondt por ser la que genera el bipartidismo en España pese a que el principal elemento que lleva la proporcionalidad del sistema electoral es la magnitud de distrito – el número de representantes por circunscripción – . Por eso recomiendo que cada vez que se produce un cambio en el tamaño de la asamblea o de los representantes electos por provincia o municipio se esté alerta ya que el cambio podría tener efectos sobre la proporcionalidad del sistema. El punto crítico de manera general está en torno a los 8-9 representantes. Por encima de ese umbral los resultados son más o menos proporcionales con la fórmula D´Hondt (es imposible que sea perfecta) pero por debajo de ese umbral cae de manera importante.

Si os fijáis en el caso actual de Castilla La Mancha los resultados son más o menos proporcionales. Si existe bipartidismo en esta comunidad es por otras razones al margen del impacto de la ley electoral – ausencia de un cleavage regional o la poca fuerza de terceras opciones -.  Sin embargo, con la reducción de diputados que ha impulsado Dolores de Cospedal la ley electoral tendrá un impacto mucho más importante. A continuación presento una tabla donde calculo el umbral efectivo de representación para cada provincia de Castilla La Mancha antes y después de la reforma. El cálculo se hace con la diferencia entre el umbral máximo (% de votos que, bajo circunstancias más adversas, garantiza un escaño a un determinado partido) y el umbral mínimo (% de votos que, bajo las circunstancias más favorables, otorga un escaño a ese partido). El umbral efectivo, por lo tanto, señala el porcentaje de votos que necesita un partido para obtener representante con la diferencia entre la situación hipotética más desfavorable y la más favorable

Si observáis la tabla el efecto está claro: la reforma aproximadamente duplica el porcentaje de votos que necesita una tercera fuerza para obtener un escaño, siendo este incremento mayor donde menos diputados haya en juego. La simulación la he realizado con los resultados de las elecciones de 2011, por lo tanto la diferencia en los umbrales entre provincias vienen muy marcadas por la correlación entre fuerzas políticas. Dicho esto, tanto  IU como UPyD pasarían a necesitar un 11,3% de voto en Ciudad Real o Toledo para obtener escaño – frente al aproximadamente 6,5%  actual –  , un 13,3% en Albacete  – frente al 7% presente  –  o un 16,3% en Cuenca o Guadalajara  –que hoy sería un 8,7 y un 6,7% respectivamente –. Por lo tanto esta reforma no sólo incluye el asunto de la remuneración como relevante, en la cual se ha centrado bastante el foco mediático, sino que es un refuerzo del bipartidismo regional en toda regla.

¿Podría hacerse la disminución de diputados sin afectar la proporcionalidad? Sin duda se podría si la reforma planteara un cambio en los distritos, por ejemplo, estableciendo un distrito único para toda la región. Un ejemplo es el caso de la reforma propuesta en La Rioja, la cual propone una reducción de 33 a 25 escaños en su parlamento autonómico. Aunque pueda ser discutible por otras razones, esta reforma no afecta a la proporcionalidad final de la representación política al tratarse de un único distrito con una magnitud de distrito muy por encima del punto crítico de 8-9 diputados. Por lo tanto, una vez superada la barrera del 5%, el resultado electoral es aproximadamente proporcional.

En resumen, la reforma que ha espoleado Dolores de Cospedal para Castilla La Mancha emplea, como casi todas, la coyuntura económica como coartada para realizar una clara manipulación del sistema electoral. Remuneración económica de los diputados como complemento, limitación de la proporcionalidad como fin. El triunfo, una vez más, de la anti-política dirigida desde las instituciones con fines partidistas. Una senda que considero bastante peligrosa porque uno sabe como empieza pero no sabe nunca cómo termina.