Política

El persistente fracaso de las élites

22 Jun, 2012 - - @egocrata

De todas las tragedias salidas de la gran depresión, la que más me ha sorprendido ha sido el fracaso monumental de las élites políticas europeas para encontrar soluciones. No me estoy refiriendo a las reformas políticas de la Unión Europea; hay problemas que nacen de problemas estructurales reales, al fin y al cabo, y que son difíciles de resolver. Mi sorpresa viene sobre todo de la larga serie de crisis, catástrofes, reformas urgentes y agujeros financieros que muchos estados han ido encontrándose durante los últimos cuatro años, y como casi sin excepción la clase política europea se las ha arreglado para pifiar toda solución.

El ejemplo más obvio estos días es el inacabable plan para sanear el sistema financiero español (más concretamente, la banca pública) y la casi inexplicable tendencia de toda la clase política de dejar todo para mañana. Una y otra vez todos los expertos han sugerido arreglar el problema de una vez, cerrar las entidades insolventes y aclarar el panorama de golpe, sin rodeos. Durante los últimos cuatro años, sin embargo, hemos puesto un parche tras otro, sin la más mínima solución de continuidad.

Los bancos y cajas son sólo parte del problema, de todos modos: los políticos españoles, igual que muchos de sus colegas europeos, han sido increíblemente reacios a admitir que teníamos un problema, y lo han sido aún más a la hora de cambiar de opinión.  Incluso Rajoy, que se ha saltado prácticamente todas sus promesas electorales, ha demostrado un grado de tozudez realmente descorazonadora en admitir errores.

¿Por qué estamos viendo esta clase de reacciones? Mi primera tentación al pensar sobre estos temas es el mecanismo de selección de élites dentro de los partidos políticos. La clase política española está llena de inútiles porque los partidos tienden a reclutar a idiotas de forma sistemática. La materia prima falla, las políticas públicas fallan también.

Esta explicación es hasta cierto punto lógica, y más si uno escucha una entrevista con el diputado o ministro español medio. Aun así, no me parece suficiente. Los políticos puede que sean un tanto limitadillos, pero no son suicidas; uno diría que si las cosas van de mal en peor, tarde o temprano cambiarán de opinión. Alguien se dará cuenta que los bancos siguen sin dar préstamos. Alguien se dará cuenta que el mercado laboral sigue siendo un desastre. Alguien se dará cuenta que el jefe del partido es un incapaz que no puede atarse los cordones del zapato sin ayuda, y que si sigue mandando el partido se va a pegar un tortazo tal que nos vamos a quedar todos sin trabajo. Es puro instinto de supervivencia; incluso alguien que no entiende qué sucede debería ser capaz de reaccionar para evitar el desastre.

Sin embargo, no hemos visto ninguna salida en esta dirección. Esto creo que ha sido ha sido por dos motivos. Primero, el coste percibido de la disidencia interna en los partidos políticos españoles es altísimo para el pobre diablo que se atreve a alzar la voz. Ser el primer diputado, secretario general autonómico o cargo político parecido que alza la voz contra el jefe del partido es algo bastante arriesgado. Por impopular que sea el líder, uno no tiene incentivos de sumarse a una rebelión hasta que no está seguro que el bando insurrecto va a ganarla, así que es bastante probable que te dejen solo. Loable muestra de coraje, valentía y demás, mal asunto para tu carrera política.

Segundo, y casi igual de importante, los votantes detestan la disensión dentro de los partidos. La odian. En España todo el mundo pide democracia interna en los partidos, pero cuando estos empiezan a darse muy democráticas galletas entre ellos todo el mundo parece llevarse las manos a la cabeza. Los políticos saben esto, y por eso se toman la disciplina de partido muy, muy en serio. Los líderes son muy poco amigos de tolerar protestas, y los potenciales insurrectos saben que el coste de pifiarla es enorme, tanto para su carrera como para el partido en general. El resultado es que casi nunca vemos insurrecciones, políticos diciendo en voz alta que el partido se está equivocando. A no ser que la incompetencia del líder sea realmente descomunal (y Rajoy se está esforzando en llegar a ese nivel) nadie tiene un incentivo de pedir un cambio de rumbo.  Mantener la disciplina de partido es racional, simplemente.


23 comentarios

  1. […] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos El persistente fracaso de las élites politikon.es/2012/06/22/el-persistente-fracaso-de-las-eli…  por chisqueiro hace […]

  2. Carlos P. dice:

    A veces hay gente valiente que no sólo disiente de la posición de su partido, sino que se atreve a abandonarlo y fundar otro de la nada, y hacerlo crecer año tras año 😉

    • polkillas dice:

      ¿Quién? Porque si te refieres a UPyD, Díez se apuntó a ultimísima hora.

    • Pasaba por aquí dice:

      Para mí uno de los problemas de la política española es que los pequeños partidos se conforman con ir subiendo poco a poco. Si yo crease un nuevo partido político prohibiría tajantemente cualquier tipo de queja sobre el sistema electoral a la vez que me marcaría grandes objetivos electorales.

      Si te pasas la vida llorando porque el sistema no te favorece la gente que no es tonta (o eso suponemos) va a pensar que si te quejas es porque vas a perder y en consecuencia no te vota; si les dices que vas a ganar, a la gente le parecerá rentable votarte y lo hará: profecía autocumplida.

      Claro, que eso por sí solo no funciona, hay que tener un líder decente (un ídolo casi, alguien que haya hecho algo importante por el país), un programa político decente y unos compañeros de partido también decentes: básicamente para que cuando les digas a los otros políticos que son una basura y un lastre para España los tuyos no se sientan identificados.

      Básicamente, hay que demostrar que eres el mejor primero y que vas a ganar después, si eres un mediocre no funciona.

    • Francisco dice:

      ¿Rosa?

      Irse después de perder las elecciones a líder, pero haciendo tiempo (y dandote a conocer) desde el puesto de diputada en el parlamento europeo que te dieron tiene otro tipo de nombre.

      • carlos dice:

        A algunos os puede el resentimiento, de verdad. Plantear que Rosa Díez había planeado su salida del PSOE en el 2007 desde el año 2000 que perdió las primarias … tiene telita.

        Pero bueno oye, cada uno justifica sus odios como quiere.

        • Francisco dice:

          Yo no he dicho que empezara a planearlo en el 2000, pero desde luego fue bastante antes del 2007 cuando lo anuncia y a los dos meses es la líder del partido al que llega.

          Pero si me quieres decir que lo decide dos días antes de anunciarlo.

          Yo no odio a Rosa Diez, la aprecio escasamente. De consejera de un gobierno nacionalista pasando pretendiente de un partido nacion a martillo de herejes del antinacionalismo. Es una trayectoría de demagoga arribista.

          Supongo que firmaba los consejos de gobierno del PNV a punta de pistola. Pobre. Esos vascos, siempre consiguiendo todo con amenazas.

  3. Pescador dice:

    Para responder a tu pregunta de porque no se arregla de una vez el problema, con los prestatarios asumiendo perdidas y los responsables respondiendo con cargos y haciendas, pues eso: los prestatarios no quieren asumir perdidas y los responsables dicen que ahora no toca, que es momento de mirar hacia adelante y tal y que aceptar responsabilidades debilita al pais…en el fondo algo tan viejo como lo de “sigue al dinero” y buscar los culpables entre los favorecidos por la situación, de lo que ya habeis hablado largo y tendido.
    Y, en lo segundo, en por qué no hay revolucionarios al asalto de los palacios de invierno, aparte de los incentivos tipo ” que frio hace trabajando ahí fuera” está el que los lideres de la revuelta han llegado a lideres aplastando a sus enemigos y repartiendo favores entre sus amigos, así que todos tienen cadaveres en sus fondos de armario. Y algunos asesinados de las peores maneras.
    Así que si Mariano el hincha ha llegado a presidente de la cosa es porque la mayoría sino todos de sus posibles recambios – quiza con la salvedad del HOMBRE, al que todo lo deben- estan enfangados hasta las trancas y a todos se les puede sacar un par de fiambres mal enterrados, que quiza huelan a rosa en sus feudos pero que apestan una vez cruzadas las fronteras y perdido el cobijo de la prensa y TV amiga. Vamos, que Mariano es como Claudio pero en versión incapaz…

  4. Carlos_LdG dice:

    También puede ser que los que deberían rebelarse, tampoco saben hacer la O con un canuto.

  5. Carlos Riaño dice:

    Somos un país de opiniones. Cualquier cosa que puedas expresar es “en y por principio” posible. Y tan aceptable como la que acaba de decir tu jefe, tu compañero, o el último nobel de química. Solo algunos comentaristas deportivos y escasos entrenadores son indiscutibles ” a priori”

    Como consecuencia triunfa el que tiene las opiniones mas molonas o las vende mejor. Eso excluye de los partidos políticos a aquellos que insistan en que es mejor tener ideas fundadas que opiniones molonas ( y lo hace tanto por que tienen que dedicar tiempo a estudiar, como por que no son capaces de aguantar 37 asambleas de 6 horas para tratar de defender su idea y su persona sobre cualquier tema -flojos-). No obstante alguno tiene que haber, decoran, dan alguna que otra buena idea pero, en general, son unos aguafiestas que no se enteran de para que están el resto en política. El camino más fácil suele ser el ser el hijo/a de un lider de reconocido prestigío y clientela.

    Ademas entre los políticos ( y sus medios de comunicación) existe la percepción clara de que es mucho mas fácil, rentable y práctico el levantar polvaredas de opinión que enfrentar el problema de manera directa y clara. (cosa que, por otro lado es mucho mas dificíl de hacer que de decir, en cualquier problema medianamente complejo)

    Imagina a cualquier político que le pregunten de manera publica sobre una cuestión relativamente complicada y responda ” Es un problema complejo, dejeme estudiarlo y en un par de dias le respondo”. Una (quizás) se la pasas a la segunda es un memo ignorante que hay que eliminar…..

    Las elites de ideas no son rápidas en responder, las de opiniones si. Y esto es una desventaja hoy en dia. El éxito de miembro de la élite de opinión es el estar arriba y bien pagado a ser posible. Y, en ese sentido su triunfo esta siendo persistente

  6. Jose María dice:

    Discúlpenme un offtopic con ciertos toques de spameo, pero es que esta viñeta me ha recordado a las ideas del Sr. Senserrich sobre la regulación de los bancos:

    http://wulffmorgenthaler.com/2012/04/30/

    Creo que lo representa bastante bien. Sobre todo las consecuencias para los usuarios.

    Saludos,

    J.M.

  7. rafael dice:

    Puede ser, pero yo no creo que todo se deba a problemas internos de los partidos políticos o su inoperancia. Yo creo que se debe a que hay problemas que si se atajaran de verdad, como han llegado a ser tan enormes, se hundiría tod o casi todo, Y claro, ni nadie es tan suicida (o sea, que no tenemos políticos con tanalto sentido de Estado) ni posiblemente compensaría por la debacle que provocaría.
    Pusieron el modo “pause” en 2007, y tal vez simplemente están esperando…¿a qué?. Pues posiblemente a que no les toque a ellos en el poder cuando reviente…

    http://rbuenaventura.wordpress.com/2012/06/20/colaboraciones-rafael-m-04/

  8. Gulliver dice:

    O dicho de otra manera, nuestro sistema está roto. No funciona. En tiempos de normalidad nuestro país funciona por sí solo, (incluso sin gobierno como en Bélgica). Independientemente de si los políticos aciertan o la pifian, el país navega bien en piloto automático, gracias a los funcionarios y a la sociedad civil. Pero en tiempos de crisis, cuando realmente tiene que haber un liderazago que tome decisiones difíciles, cuando realmente hace falta un capitán en el barco, nuestro sistema político falla estrepitosamente.

  9. Alatriste dice:

    Nos estamos centrando obsesivamente en España, y el post de Roger iba por el liderazgo de toda Europa… y me temo que tiene razón, el liderazgo ultimamente anda más que escaso por todo el mundo occidental. Francamente, tiemblo pensando en lo que habría pasado si el muro de Berlín se hubiera derrumbado, o Saddam Hussein hubiera invadido Kuwait, con este “equipo” al timón.

    En lugar de Kohl, Mitterrand, González, Thatcher, Andreotti y Bush padre… Merkel, Sarkozy, Zapatero/Rajoy, Brown/Cameron, Bush junior/Obama y de remate nada menos que Berlusconi. Menuda alineación… el único que en mi opinión tal vez supere a su predecesor de entonces es Sarkozy, y no sé si no hubiera tenido uno de sus arranques napoleónicos frente a la reunificación alemana.

    No sé si la culpa es de los votantes o del sistema o de que, pero me recuerda un libro sobre la Revolución Francesa que leí que sostenía que la Revolución y Napoleón solo pudieron tener éxito debido a la combinación azarosa de incompetentes, imbéciles y a veces locos puros y duros que ocupaba los tronos de Europa, en contraste con la generación anterior, la de Federico de Prusia, Maria Teresa, Carlos III, Luis XV y Catalina la Grande.

  10. toño dice:

    Ya, el nivel de los empresarios, de los periodistas y de los académicos, en cambio, es muy superior. Y en las empresas el grado de disidencia es enorme: no hay más que ver las rebeliones en los Consejos de administración.

  11. Javier dice:

    Una explicación más sencilla: se comportan como auténticas élites engreidas y les importamos un pimiento. Están desconectados de la sociedad y de su misión de servicio público. Un sistema de privilegios garantiza que seguirán siendo respetados y bien pagados hagan lo que hagan. Se entretienen con el juego de ganarse entre ellos, pero están más unidos entre si que con los ciudadanos. Los efectos del juego sobre la sociedad no les afectan. Por eso tampoco quieren más democracia, participación, preguntas ni nada más que que votemos lo justito de la forma mas lenta y anticuada posible. No son malvados, ni tan siquiera estúpidos. Es que no va con ellos.

    • rafael dice:

      Francamente creo que tienes razón. Es la política per se, por placer y esparcimiento, por privilegios, por lo que les aporta: un simple juego de señoritos.

  12. Buhonsa dice:

    EDUCAR GOBERNANTES.

    Destacar la imposibilidad de éxito de la democracia sin ciudadanos educados como tales, pues la democracia “no se enciende con un interruptor y funciona por sí misma”.
    Solamente si la “ciudad” cuenta con ciudadanos formados y con espíritu crítico podrá
    garantizar que éstos exigirán a sus gobernantes un ejercicio del poder de la máxima
    calidad. Es preciso que los ciudadanos sean “educados para persuadir y dejarse persuadir”,es decir, que gocen de espíritu crítico que les permita analizar, entender, comprender y actuar en consecuencia,exigiendo a sus gobernantes que actúen de igual forma. Sería conveniente no tardar muchos años en introducir el ejercicio de la administración pública en la escuela.

    Considero fundamental tomar cierta perspectiva de análisis, históricamente la política como ciencia es cuestionada, una y otra vez, vista con poco rigor “científico”, y con una práctica mediática copada de personas o “personajes” dispares(sin propiedades comunes), oportunistas, auténticos todoterrenos, el problema radica en que es el propio juego político quien los atrae, en lugar de repudiarlos.
    Es inconcebible que los medios de comunicación adopten el rol de generador de noticias, agencias de teletipo, estados de alerta y, sature de información al individuo. Es necesario que los mismos abandonen la política actual y se reorganicen como instrumentos formativos, tanto a nivel nacional como en el caso europeo( + integración formativa).

    En resumidas cuentas, tenemos los gobernantes que nos merecemos.
    Tenemos las élites políticas que fomentamos.
    No es de extrañar,a estas alturas de la película, todo lo que ocurre.

  13. […] destruye la fibra viva del sistema democrático al crear un sistema excesivamente oligárquico. Las élites pierden su capacidad de innovar, se vuelven excesivamente conservadoras, sucumben a los intereses creados. En teoría, el papel de […]

  14. […] nos preocupa mucho: la selección de nuestras élites. Ya hemos expuesto en la tertulia, en esta entrada de Roger o en este artículo de diario que la situación es terrible. Por razones diversas estamos […]

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