Política

Quizás alguien debería hacer algo

26 Oct, 2012 - - @egocrata

Hace un par de años recuerdo que me lamentaba de la falta de actividad del gobierno de Zapatero para afrontar la crisis. Con los datos económicos cayendo en barrena, el ejecutivo socialista a menudo parecía catatónico, incapaz de tomar decisiones. La última legislatura tuvo menor producción legislativa que las cuatro que la precedieron con solo 141 leyes aprobadas, a pesar de tener que afrontar una economía en barrena.

Los datos de paro de hoy son absolutamente aterradores. Un 25% de desempleo no es que sea preocupante, es catastrófico. Estamos destruyendo el futuro a toda una generación. De hecho, estamos desmantelando la estructura productiva del país: todos esos parados de larga duración, por el mero hecho de estar fuera del mercado laboral, están depreciándose, perdiendo capital humano. Si mañana por arte de magia el paro en España volviera al 9% seríamos mucho menos productivos que en el 2007 sólo por este motivo. Las consecuencias de una recesión de este tamaño a largo plazo son absolutamente descomunales;  vamos a estar pagando la incompetencia de nuestros líderes durante décadas en productividad perdida y trabajadores infrautilizados.

Con este panorama uno esperaría que el gobierno de Rajoy tuviera cierta urgencia. El país está en un agujero descomunal; haya que hacer algo, lo que sea, para intentar arreglarlo. Reformas, ideas, programas, inventos, cualquier cosa; experimentos constantes y atrevidos buscando cómo salir de la crisis. Esa es la teoría. La realidad es que en lo que llevamos de legislatura el Congreso sólo ha aprobado 37 leyes en lo que va de legislatura, una producción normativa aún menor que la que vimos en la legislatura anterior. Y eso que tienen mayoría absoluta.

De acuerdo, las leyes no las compramos a peso. Aprobar decretos como posesos no tiene por qué hacer nada para solucionar los problemas del país. Sin embargo, viendo donde estamos, uno al menos espera que al menos lo intenten. El fracaso de las élites políticas españolas en esta crisis es sencillamente atroz. Es desesperante.