Internacional

La convención demócrata, primer día: Michelle Obama

5 Sep, 2012 - - @egocrata

No voy a escribir demasiado sobre  el primer día de la convención demócrata en Charlotte. Normalmente son asuntos bastante aburridos, antesala de los discursos de peso el segundo y tercer día. Esa fue la dinámica, al menos, en la convención republicana la semana pasada: Ann Romney dio un discurso decente pero tremendamente sobrevalorado, y Chris Christie se perdió en una extraña oda a si mismo.  Muchos oradores en la convención del GOP, de hecho, acabaron por caer en esa tentación: políticos que hablaron más de sus ideas y logros que de su candidato.

El primer día de la convención demócrata, sin embargo, ha sido muy, muy distinto. En contra de lo que es habitual  en este partido, el mensaje de la convención ha sido mucho más disciplinado. Se ha hablado muchísimo de Obama y se ha criticado mucho a Romney, con todos los oradores siguiendo la misma partitura y tocando con brío. En contra del -relativo-aburrimiento de la semana pasada, los dos oradores demócratas en hora de máxima audiencia (de 10 a 11 de la noche hora este, televisado en directo en tres networks nacionales) han dado discursos realmente excelentes. Julián Castro, alcalde de San Antonio, ha abierto la hora, precedido por una reputación de ser el “Obama latino”. Los demócratas le han dado el mismo slot que el que tuvo Obama el 2004 el día que saltó a la fama.

¿La verdad? El tipo es muy, muy bueno. Su discurso no ha sido tan excepcional como el One America de Obama hace ocho años, ciertamente (es irrepetible), pero su fama de buen orador es merecida.  Castro no tenía la libertad que tuvo Obama el 2004, al tener que defender al presidente, así que su retórica no ha sido demasiado inspirada, pero es bastante obvio que el tipo tiene futuro. El problema para Castro, sin embargo, no es su talento político, sino su estado de origen: Texas. El cursus honorum en Estados Unidos acostumbra a ser alcalde de ciudad grande – gobernador – presidenciable (o legislador estatal – representante en Washington – senador – presidenciable, aunque es menos habitual); Castro lo va a tener muy difícil para ganar unas elecciones estatales que le den verdadera proyección nacional, al menos a medio plazo. Texas probablemente sea un estado competitivo para los demócratas el 2020 ó 2024 (especialmente si los republicanos se siguen suicidando electoralmente con los latinos), pero esperar ocho o doce años en una alcaldía es una eternidad, incluso para alguien tan joven (37 años).  No es imposible, ciertamente, pero no tiene una ruta fácil.

El segundo discurso ha sido Michelle Obama… y este sí que ha sido brillante. Estoy bastante seguro que es la clase de discurso que para la mayoría de oídos europeos habrá sonado horriblemente cursi, pero para el electorado americano ha sido casi perfecto. Tranquilo, humano, sensato, sin una mala palabra para Romney pero a la vez lleno de contrastes, la primera dama ha estado fantástica. Ha sido, además, un discurso muy moderado, centrista, tan alejado del Obama imaginario de los republicanos como uno puede imaginar. El GOP lleva tres años atacando a un hombre de paja de forma incesante, y Michelle Obama se ha concentrado en recordar que el partido demócrata y sus valores son plénamente americanos.

La ejecución de la convención, los discuros, el tono, ha sido para mi sorpresa muchísimo mejor que lo que vimos la semana pasada en Tampa. El objetivo principal de las convenciones (no nos engañemos) es convencer a los ya convencidos, no a nuevos votantes. Viendo el entusiasmo de las bases demócratas en Twitter o en la misma convención, creo que han cumplido hoy.

Unos cuantos detalles extras, antes de acabar:

  1. Los demócratas parecen haberse quitado de encima los complejos que tenían sobre la reforma de la sanidad, y la han defendido con ganas. Sólo han tardado dos años largos en darse cuenta que no estaría mal explicar qué defienden. Más vale tarde que nunca, supongo.
  2. Deval Patrick, gobernador de Massachusetts y “Obama antes que Obama” (lleva años sonando como presidenciable) ha tenido uno de los mejores discursos de la noche. Atentos a Patrick, que tiene un recorrido bastante más directo a DC.
  3. Se ha hablado mucho de éxitos, valores y todo lo que van a romper los republicanos si ganan, pero pocas propuestas concretas. Esto no quiere decir que los demócratas no hayan dicho nada relevante, sin embargo; la diferencia de objetivos y principios de uno y otro partido son enormes (en gran medida porque el GOP se ha ido al monte), pero no han entrado en detalles.
  4. No que sea irracional; incluso si gana Obama, es muy probable que los republicanos controlen una de las cámaras del Congreso, dejando al presidente con poco margen de maniobra. Son unas elecciones defensivas: Obama quiere ganar para proteger Obamacare.
  5. Aunque no soy demasiado imparcial, creo que los demócratas no han soltado mentiras o medias verdades con el entusiasmo desatado del GOP la semana pasada.