Economía & Internacional

Trabajando a la española: algunos datos

13 Mar, 2012 - - @egocrata

Dolores de Cospedal soltaba ayer una tontería especialmente sangrante en una entrevista en el País, demostrando otra vez que un porcentaje preocupante de nuestros políticos no tienen ni la más remota idea sobre lo que está pasando: “en España hay que trabajar más horas“.

Lo mínimo que espero de un líder que da grandes lecciones sobre política económica es que si lo que dice me parece una burrada al menos me tome más de treinta segundos en Google descubrirlo. Para desgracia de Cospedal, esto fue incluso más rápido: teclear “average hourse worked OECD” en un buscador basta para sacar esto:

Horas anuales por trabajador, año 2007:

  • Grecia: 2.115 horas anuales
  • Estados Unidos: 1.798 horas anuales
  • España: 1.636 horas anuales
  • Francia: 1.556 horas anuales
  • Alemania: 1.430 horas anuales

Trabajamos más horas al año que franceses y alemanes, con muchísima diferencia, aunque estamos lejos aún del masoquismo entusiasta de los americanos. Doy fe que aquí se curra con ganas, incluso en el sector bonachón y alegre de las ONGs. Mi mujer tiene dos semanas de vacaciones al año, vamos. Lo de trabajar no se lo toman a broma. Supongo que Cospedal cree que lo de Estados Unidos es de piltrafillas, y lo que tenemos que hacer es currar a la griega, que les ha ido estupendamente bien. No sé.  A saber.

Lo más trágico del asunto, sin embargo, es que encontrar datos sobre el problema real de nuestra economía me ha llevado también treinta segundos. Como todo, es cuestión de saber buscar. Lo que Cospedal debería tener en mente, aunque obviamente esto de saber qué funciona mal en nuestro país le importa un carajo, es esta otra cifra: “GDP per hour worked” (PIB por hora trabajada)

  • Grecia: $33,6
  • Estados Unidos: $59
  • España: $47,2
  • Francia: $57,7
  • Alemania: $53,6

Esta medida, y no la otra, es la realmente importante. El PIB por hora trabajada es una medida decente (no es perfecta, pero es bastante válida) de productividad por trabajador en una economía. La cifra, si mal no recuerdo, tiende a sobreestimar la productividad española, pero es en general un buen punto de partida, especialmente si recordamos que Alemania del Este reduce la media alemana de forma considerable. Los españoles, en general, somos un 20% menos productivos que nuestros vecinos franceses y alemanes, así que tendemos a compensar nuestra falta de ingresos metiéndole más horas. Como no podemos competir y nuestro mercado laboral es horrorosamente inflexible, tenemos un 23% de paro.

Tenemos dos alternativas. Por un lado, podemos o aumentar la competitividad de nuestras empresas, algo que como siempre dice Cives, tiene mucho de rezar a los dioses tecnológicos cuando se oye en boca de los políticos. Hacer esto es algo complejo, mucho menos obvio de lo que parece y que no acostumbra a incluir parques tecnológicos, política industrial o apuesta por las nuevas tecnologías, sino más bien logística,  organización empresarial innovadora e implementar mejor que nadie algo que han inventado otros (léase: Inditex, Mercadona). Es algo que si los políticos no hacen demasiado el mandril y salen de enmendio tiende a mejorar con el tiempo, pero que ni de broma nos sacará del agujero a corto plazo.

La otra alternativa, mal que nos pese, es ser más flexibles, y eso incluye un mercado laboral menos regulado y con una menor dualidad (ya sabéis a que me refiero) y un ajuste (léase descenso) de salarios más o menos pronunciado. En un mundo normal donde la Unión Europea no está gobernada por sociópatas esto se haría mediante moderación salarial en España y un repunte de la inflación decente en la eurozona (de un 4 a un 8%, según a quién preguntéis). Esto representaría una pérdida de poder adquisitivo, pero sin caer en una dolorosa deflación. Como esto de imprimir moneda, sin embargo, produce un horror tremendo y pavoroso a Alemania (y la verdad, tampoco están de humor de tirar su sector exportador a la basura para hacernos un favor) el ajuste nos lo vamos a comer nosotros enterito, entre bajada de impuestos y subida del IVA (que está al caer, no lo dudéis).

Y sí, eso provoca una recesión de caballo, aumenta el déficit, cosa que asusta a los alemanes, que piden más austeridad, etcétera. Seguimos en el mismo agujero igual, hasta que Alemania despierte de su obcecación, la eurozona reviente o el conejo mágico de la productividad venga a salvarnos. Lo único que nos queda, aparte de cruzar los dedos para que los líderes europeos despierten de su letargo y descubran que sin inflación y/o unión fiscal esto se va al carajo, es aprobar reformas estructurales furiosamente y rezar para que entre todas empecemos a fabricar / vender / recibir turistas en masa en algún sitio.

Ojalá el problema fuera trabajar más horas. Pero no es así de sencillo.

Por cierto, un detalle final: ¿os dais cuenta de la elección clarísima que hacen franceses y americanos entre tener mayor renta o más tiempo libre? Los franceses son igual de eficientes que los americanos, pero prefieren comer queso y beber vino a tirarse 200 horas largas de más en la oficina cada año. Conociendo lo bien que se vive en Francia, no les culpo, la verdad.