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El mercado laboral en España: Historia del presente

21 Feb, 2012 -

Terminamos la ultima parte de la historia reciente del mercado laboral en España.

a)Los gobiernos socialistas 1984-1994

El periodo del gobierno socialista se caracteriza por una fuerte creación de empleo entre 1986 y 1990 y una fuerte destrucción después. En 1984 se aprueba la reforma del Estatuto de los trabajadores con la idea de flexibilizar el mercado de trabajo y relanzar así la creación de empleo. Este objetivo se intenta alcanzar estableciendo nuevas figuras contractuales (contratos atípicos) y dando incentivos fiscales para incentivar su uso. En combinación con otras medidas de liberalización en otros sectores, la integración en la UE (1986), el aumento de importancia del sector servicios en la economía que siguió a la reconversión industrial (un sector más intensivo en trabajo) y la recuperación económica por cambio de ciclo, el efecto fue una creación significativa de puestos de trabajo a finales de los 80.

Sin embargo, la situación se invirtió a principios de los años 90 cuando se ralentizó la actividad y vuelve a crecer el paro. De una forma muy similar a la situación actual. España pasa en muy poco tiempo de tasas de paro relativamente bajas a una situación donde, entre 1992 y 1993 la tasa de paro llega al 24%.

La reforma de 1984 merece por tanto un balance contrastado. Aunque ayudó a crear empleo, convirtió el mercado laboral español en un mercado dual, que reaccionaba con mucha fuerza a los cambios de ciclo. La mayor parte del empleo creado era de carácter temporal y el mercado se segmentó en dos categorías: aproximadamente un tercio de empleo precario y dos tercios de empleo indefinido. La dualización aumentó, además, significativamente el poder de negociación de los trabajadores fijos frente a los temporales.

b) La década 1995-2005

Lo que caracteriza este periodo es que la tasa de paro tiende a caer y además aumenta la población ocupada en buena medida por la entrada masiva de inmigrantes en edad de trabajar.

En 1994 se introduce una nueva reforma laboral que buscaba mejorar el funcionamiento de las anteriores; introduce nuevas figuras contractuales, intenta incentivar la movilidad laboral, da facilidades administrativas para el despido, se elimina el monopolio del INEM para la colocación de empleo (las famosas ETT’s) y se intenta potenciar la negociación colectiva. El resultado a corto plazo de esta reforma es bastante ambiguo. La creación de empleo fue relativamente pequeña. Por otro lado, la aplicación fue relativamente lenta, debido a los obstáculos judiciales y hay quién estima que los sindicatos “compraron” la no aplicación de la reforma admitiendo una importante moderación salarial durante el periodo.

Es por ello que en 1997 se intenta una nueva reforma después de que los agentes sociales sellaran un pacto con el objetivo de reducir la temporalidad. Se creó el famoso contrato indefinido con 33 días de despido y se introdujeron bonificaciones sociales para incentivar su uso.

La combinación de las dos reformas anteriores tuvo un éxito notable, al menos unido a la mejora de la coyuntura económica y la introducción de nuevas tecnología, de forma que se estima que el paro estructural cayó un 8% y el paro en mas de dos millones. Sin embargo, la tasa de temporalidad y la dualidad del mercado que había sido el objetivo de la reforma no se movió.

En 2002, el famoso “Decretazo” intento profundizar en las reformas anteriores, sin embargo quedo finalmente en un intento fallido tras la huelga general del 20J. En 2006 se intentaran nuevas reformas en la misma línea, pero los resultados siguieron en la tendencia.

A modo de conclusión: el presente

Como hemos indicado las reformas que se han llevado a cabo desde mediados de los noventa han sido relativamente eficientes creando empleo en las fases altas del ciclo (si un ocho por cierto de paro se considera un buen resultado) y pero no han tenido casi ningún éxito reduciendo la dualidad laboral. El mercado laboral español crea muchos puestos de trabajo durante las fases altas del ciclo económico, la mayor parte de ellos temporales, y los destruyes con igual habilidad en la parte baja.

Desde el comienzo de la crisis, este patrón se ha cumplido punto por punto. Entre 2008 y mediados de 2010, el mercado laboral español paso de un 9,6% de paro a superar el 20%. Las causas se encuentran naturalmente en la recesión; sin embargo, el mecanismo de propagación del shock externo, esto es, la estructura del mercado laboral, es el único elemento que explica que el ajuste sea tan violento. El próximo post que publicaremos al alimón con Kiko Llaneras va a intentar mostrar una foto estática de nuestro mercado laboral.