Tras meses y meses de airadas diatribas antiestatutarias, peticiones de bloqueo preventivo e intentos de hacer que el proyecto de reforma del Estatut ni entrara en las Cortes, hoy al PP le ha dado por debatir. Quieren dos meses más de debate, artículo por artículo del texto, concretamente.

¿En qué consistiría el asunto? En ellos dicen no doscientas veces a doscientos artículos, se hable de lengua, la ley de la gravedad o el color de la senyera. Se les podría leer el texto actual, el del 34, la consittución de 1812 o la Biblia, y seguirían diciendo que no a cualquier cosa que un representante del PSOE o el tripartito llevara en la mano.

No quieren debatir, lo quieren es continuar exponiendo su programa actual durante dos meses. Programa monosílabo, por cierto, que se resume en “no”. Será que esa “crisis” que hablan algunos exige que para salvar
las leyes debamos destruirlas, sea el reglamento del congreso o la constitución.

Por cierto, ironías de la vida, el artículo 150.2 que Aznar tanto desprecia ahora fue algo que él utilizó como un loco entre 1996 y el 2000. Como de costumbre, lo que es bueno para la derecha la izquierda no debe ni tocarlo.