Es muy sencillo:

España es un país que tiene árboles españoles, castillos españoles, y todo con su españolidad. Es española la arena de la playa, es española la nieve de los Pirineos, es española la jeta de este columnista, es española la bandera, es española (muy a nuestro pesar) Ana Obregón, y todo tiene una españolidad refulgente y cegadora. Reivindiquemos la españolidad de todo, desde el cenicero donde Mas fumaba legalmente a las cejas de Leonor de Borbón, infanta de España. Olé.


Si no que alguien me explique qué narices pretenda que haga Zapatero en Ceuta y Melilla. Un presidente de gobierno español hace algo que ni el españolazo integral de Aznar hizo, visitar las ciudades, y el tipo se espera que entre en la plaza cantando «Vivaespaña» como si fuera un legionario borracho cualquiera. Esta insistencia en pedir que todo
el mundo vaya diciendo de donde es resulta preocupante, oiga. Cuando uno tiene que agitar tanto el mástil de su banderita, es que tiene un complejo de inferioridad sobre ella que no puede con él.


3 comentarios

  1. Carmen dice:

    La columna la verdad es que es cómica, y estoy totalmente de acuerdo contigo, qué mejor manera de plasmar la «españolidad» de ceuta y Melilla que con una visita oficial del Presidente. En fin, el que quiere darle la vuelta a las cosas se la da, está claro.
    Un saludo.

  2. jasev dice:

    egocrata, se nota que eres un rojo catalán y separatista. Se dice «Vivaspaña», todo junto. Y, si puede ser, se añade un «coño» justo detrás.

    Si es que se van perdiendo las sagradas tradiciones patrias.

  3. Lüzbel dice:

    Dice Ignacio Villa «En la Asamblea de Melilla, Zapatero ha hablado de educación, vivienda y hospitales pero ha omitido cualquier mención al carácter inequívocamente español de estas dos ciudades»

    ¿Pero no era que Zapatero está todo el día con los nacionalismos, que son una perdida de tiempo, y no hace frente a los problemas corrientes de los ciudadanos?

    Esto ya es criticar por criticar.

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