Economía

Experimentos federales americanos: el salario mínimo

28 Mar, 2016 - - @egocrata

Por aquí he mencionado alguna vez el tremendo, amplísimo margen de acción que tienen los estados en Estados Unidos. La estructura federal del país permite a cada territorio hacer su propia guerra en política económica y social, creando estructuras institucionales y combinaciones de políticas públicas muy dispares.

Tradicionalmente, hay unos cuantos estados que tienen fama de innovadores diseñando y aprobando reformas. A la izquierda, California, Massachusetts, Nueva York y Connecticut se han distinguido por aprobar medidas de corte progresista antes que nadie. A la derecha, Texas, Carolina del Sur y Georgia se han caracterizado por buscar nuevas políticas públicas de corte conservador. Aparte, lugares como Minnesota, Utah, Oregon y Washington siempre han sido creativos aprobando medidas sobre calidad de gobierno, desde política fiscal a sistemas de voto.

Estos días California va camino de aprobar una de las medidas más ansiadas por parte de la izquierda americana, una subida del salario mínimo hasta $15/hora. Para que os hagáis una idea, esto es un sueldo mensual, para empleados a tiempo completo, de unos 2150 euros; el salario mínimo federal ahora mismo es $7,25/hora. La subida será paulatina, aumentando poco a poco desde los $10/hora actuales hasta alcanzar la nueva cifra el 2022. Aún no está hecho que la ley vaya a ser aprobada (la disciplina de partido, en los legislativos estatales, tiene bastante de verbena), pero está en camino.

¿Qué podemos esperar de esta subida? Para empezar, un experimento económico a gran escala. California tiene 39 millones de habitantes y un PIB de casi dos billones de dólares (como comparación, en España somos 47 millones y 1,4 billones de PIB), así que estamos hablando de una subida tremenda en una economía substancial. Aunque la productividad por trabajador es enorme, es también un estado brutalmente desigual, con zonas muy pobres (el interior agrícola, especialmente) e industrias que utilizan mucha mano de obra cobrando salario mínimo, como el amplio sector textil en Los Ángeles. Jordan Weissman, en Slate, tiene un buen resumen de los posibles efectos de un cambio tan fuerte en política económica, si queréis más detalle. Es un estado muy rico, así que es probable que puedan permitírselo, pero será interesante ver qué sucede.

Es interesante, en todo caso, que a pesar de las tremendas diferencias entre California y Texas (el ying y el yang en política económica americana) el PIB por cápita de ambos estados es bastante similar: Texas anda por $54.000, California por $59,000. El nivel total de riqueza que puede generar una economía a menudo depende menos de las instituciones y nivel impositivo que tienen (no hace falta decirlo, California tiene impuestos más altos) y más con la productividad y eficiencia de cada uno. Esto no quiere decir que la legislación no tenga nada que ver con la estructura productiva de un territorio, pero la relación es bastante más sutil que los que las discusiones sobre el tamaño del estado parecen indicar. Ser rico depende menos de lo que recaudas o de lo que hace tu gobierno de lo que produces, y las leyes que influyen en la productividad a menudo son las que menos atención reciben.

Si miramos el nivel de desigualdad, el coeficiente de Gini de Texas y California, por cierto, es muy parecido (0,471 y 0,469 – ambos algo más igualitarios que Nueva York y Connecticut), cosa que de nuevo tiene más que ver con la estructura productiva de cada estado que con la política fiscal. No hay demasiados datos sobre desigualdad antes y después de impuestos y gasto público por estado, pero todo indica que mientras que el sistema fiscal del estado de Texas aumenta las desigualdades (es directamente regresivo) en California las disminuye modestamente. California (“gracias” a Hollywood, Silicon Valley y el sector energético) es un estado muy desigual antes de impuestos, pero consigue paliar esas disparidades un poco.

¿Quiere eso decir que los ciudadanos de Texas y California no son iguales y tienen los mismos derechos? Pues sí; el federalismo es eso. Los votantes de cada región escogen su forma de gobierno, y las leyes que aprueban reflejan esas decisiones. En Tejas se indignarían si alguien intentara obligarles a tener baja pagada por enfermedad o maternidad como tienen en California (“¡socialismo!”). En vez de obligar a los californianos a tenerse que aguantar y esperar que el resto del país decida abrazar la modernidad*, tenemos un sistema descentralizado, y dejamos que se lo paguen ellos.

Algún día, al hablar del sistema autonómico, podremos tener discusiones parecidas y aceptar que algunas regiones son más progresistas que otras. Algún día.

Actualización:

Hablando de experimentos, el estado de Nueva York también subirá el salario mínimo a $15/hora, pero lo hará de una forma un tanto especial. La subida será casi inmediata en la ciudad de Nueva York (2018), y mucho más lenta y sólo hasta $12,50 (2021) fuera de su área metropolitana. Sí, dentro del mismo estado habrá diferentes niveles, y subidas con calendarios distintos. Nueva York ciudad es inmensamente rica, pero el resto del estado (Upstate New York) es una zona bastante deprimida, así que tiene su lógica.

Dicho sea de paso, la subida en California sospecho que es excesiva y será contraproducente en muchas regiones del estado. La de Nueva York tiene una estructura más lógica, aunque $12,50 en Rochester o Buffalo seguramente será demasiado. Veremos.

* Hay dos países en el mundo con más de un millón de habitantes que no tienen baja por maternidad por ley: Estados Unidos y Papua-Nueva Guinea. Sólo California, Nueva Jersey y Rhode Island lo tienen a nivel estatal. Este año estamos intentando sacar una ley adelante en Connecticut para ser los cuartos. Hay veces que parece que estoy haciendo de lobista en 1920.