Economía & Internacional

Argentina: seis notas sobre expropiaciones

17 abr, 2012 - - @egocrata

Todas esas voces que decían que nada iba a suceder se equivocaron (cof, cof): Argentina ha nacionalizado YPF. El circo mediático ha sido casi inmediato, con reacciones airadas, declaraciones patrioteras y demás excesos retóricos. Como este es un tema que toca tanto las obsesiones de la derecha (defender España) como de la izquierda (malvadas multinacionales petroleras) sobre este tema se han dicho más bobadas que de costumbre, así que vale la pena pararse a pensar y recapitular un poco. Aquí van unas notas breves.

1. Repsol sabía el riesgo que corría

Cuando una empresa decide invertir en el exterior sabe que está corriendo un riesgo. Argentina, Bolivia o Argelia no se distinguen por ser los sitios más estables o cuerdos del mundo, así que cualquiera que mete dinero en un chiringuito en esa zona sabe que se la está jugando. Repsol y sus accionistas sabían perfectamente que Argentina es un país con una larga tradición de dar bandazos populistas, una clase política que se mueve de la tecnocracia nihilista al izquierdismo tontorrón con una facilidad extraordinaria, y que bastaban un par elecciones y algo de mala suerte para que alguien les montara un cirio. Los argentinos incluso avisan de ello. Está en la constitución. Pueden llorar, pero no era algo impensable.

2. El gobierno español debe reaccionar

Del mismo modo que cuando secuestran a cuatro cooperantes españoles que andaban por Botswana cazando elefantes ayudando a los más necesitados movilizamos a diplomáticos, fontaneros y aliados para intentar ayudarlos, cuando una empresa española se lleva una galleta es necesario hacer lo mismo. No es tanto por el hecho que te vayan a hacer demasiado caso (Argentina es un país soberano y puede hacer lo que le da la gana) sino para dar una señal clara que esta clase de acciones no salen del todo gratis. Lo natural, y deseable, es que la Unión Europea le pegue una buena bronca a los argentinos, les dé un aviso con un par de sanciones y les diga bien claro que si hacen el mandril con otra empresa europea les caerá un buen repaso.  A las empresas americanas no las nacionalizan demasiado a menudo por un buen motivo.

3. Privatizando a bajo precio

Algunas voces han comentado que Argentina tiene derecho a nacionalizar YPF porque la compañía fue malvendida en los años noventa, y Repsol la compró a precio de saldo. Lo que no explican estas mismas voces es por qué las empresas públicas en países en vías de desarrollo salen a menudo tan baratas: el riesgo que te duren cuatro días es altísimo.

Argentina vende a YPF por cuatro duros no porque Ménem sea un malvado y el FMI les obligue, sino porque no pueden colocarla a mejor precio. Nadie quiere meter una millonada en un país que tiene una larga tradición de expropiaciones. Si Ménem quería hacerse de oro con la privatización, Shell, BP o Exxon tienen más dinero para sobornos que Repsol, ciertamente; el hecho que nadie haya intentado comprar la petrolera española es una señal bastante clara que nadie veía a YPF como un chollo. Era una bomba de relojería.

Los países que tienen por costumbre soltar coces a la propiedad privada de vez en cuando tienen este pequeño problema: se quedan sin nadie que quiera comprar nada en ellos. Argentina hace tiempo que dejo de ser de fiar en este aspecto, y siguen con la vieja tradición.

4. Nacionalizaciones y falta de inversión

Por el mismo motivo que nadie va a pagar demasiado por tus recursos o empresas si tienes la costumbre de nacionalizarlas, el efecto más grave es que a la hora de invertir nadie te va a ayudar demasiado. Repsol sabía que cualquier inversión adicional en la decrépita infraestructura de YPF (que era un desastre en sus tiempos de empresa pública, por cierto) podía incrementar su beneficio, pero también hacía que las pérdidas potenciales en caso de nacionalización fueran mayores. Como más estridente la retórica de los políticos, menos incentivo a meter más dinero.

Lo realmente grave para Argentina con todo este circo, de hecho, es el efecto que una nacionalización produce en el resto de la economía. Cualquier persona que tenga intención de invertir en el país tiene que añadir en la columna de posibles desgracias el ser nacionalizado, con un riesgo de carácter creciente como más estratégica y vital sea tu empresa. Cualquiera que se dedique a dar un servicio público en el país ahora mismo va a cerrar de inmediato el grifo de inversiones hasta que no reciban un compromiso creíble que no serán expropiados. Y como un estado soberano no puede prometer inacción (estilo “Dios crea una piedra que no puede levantar”), el efecto en la economía es a menudo letal.

Sinceramente, si fuérais argentinos y tuviérais dinero ¿compraríais acciones en una compañía eléctrica del país? Bienvenidos a la fuga de capitales. Hay una amplia literatura sobre como el respeto a los derechos de propiedad es un factor clave en el desarrollo económico a largo plazo de los estados. Argentina tiene una larguísima tradición haciendo lo contrario.

5. El “éxito” económico de Argentina

De todo lo que he leído hoy, lo que más gracia me ha hecho es Alberto Garzón diciendo que Argentina entre 1922 y la era de las privatizaciones fue un país próspero y bien gobernado.  Un cuerno. Argentina era, durante los años veinte, uno de los países más prosperos del planeta, con un nivel de renta por cápita comparable al de Francia, o Alemania, y considerablemente más elevado que Italia o Japón. Era, sin discusión, uno de los diez países más ricos del mundo; antes de la Primera Guerra Mundial, de hecho, con un nivel de renta comparable al de Estados Unidos.

¿Qué sucede entre 1922 y 1980? Una larga, larguísima serie de despropósitos políticos y mala gestión económica, incluyendo la dichosa substitución de importaciones y ese estupendo capitalismo de estado que tan pocos favores ha hecho al país.  En 1980 el PIB por cápita de los argentinos es la mitad que el de franceses y alemanes, y apenas un 60% de italianos y japoneses. El país en esa época es cualquier cosa menos una historia de éxito. Para acabarlo de arreglar,  otra tanda mala política económica y la crisis de la deuda dejan la economía más que estancada durante toda la década, y los argentinos perdieron otro 30% de su riqueza.

El país sí creció con fuerza durante los noventa (recuperando el nivel de 1980 en cuatro años),  curiosamente cuando andaban privatizando empresas, creando bancos centrales independientes y haciendo cosas más razonables. Por supuesto, los argentinos procedieron a embarcarse en otra ronda de políticas espantosas y se pegaron otro leñazo descomunal cuando De la Rua se obcecó en mantener la convertibilidad durante años mientras la economía naufragaba. Desde el 2002, el motor de la economía del país ha sido uno muy simple y sencillo, la exportación de materias primas y soja, no una política económica heterodoxa.

6. La gestión de recursos naturales

Queda un último punto, cómo gestionar los recursos naturales y combatir su maldición. El mundo está lleno de petro-estados increíblemente ricos en teoría pero horriblemente pobres en la prácticas. Estos países, además, parecen tener problemas graves para permanecer democráticos mucho tiempo, con algunas excepciones gloriosas. Cómo diseñar un sistema institucional que evite que un estado se convierta en un adicto a sus exportaciones de soja / petroleo / cobre incapaz de generar riqueza es un problema complicado. No es imposible (mirad a Noruega), pero no es algo trivial, aunque estoy bastante seguro que Cristina Fernández ni se lo ha planteado. Pero eso es para otro artículo.

34 comentarios

  1. jasev dice:

    Hombre, decir que de la Rúa se obcecó en mantener la convertibilidad durante “años”… sí, exactamente los dos últimos años años, que es el tiempo que gobernó. En mi modesta opinión, habría que echarle la culpa de eso a otro. Por ejemplo, al tipo que lo privatizó todo, hasta la red de carreteras (no las autopistas, no, las carreteras) e hizo “cosas razonables”.

  2. Gulliver dice:

    Offtopic:

    “los argentinos procedieron a embarcarse en otra ronda de políticas espantosas y se pegaron otro leñazo descomunal cuando De la Rua se obcecó en mantener la convertibilidad durante años mientras la economía naufragaba.”

    Que miedo tengo de que algún día se diga “los españoles procedieron a embarcarse en otra ronda de políticas espantosas y se pegaron otro leñazo descomunal cuando Rajoy se empeñó en no meterle mano al hipertrofiado nivel de precios durante años mientras la economía naufragaba.”

    • Francisco dice:

      Bueno, no se que culpa tiene Rajoy (o incluso ZP) del hipertrofiado nivel de precios.

      Podríamos decir que Rajoy puede hacer un De la Rua si se emperra en mantenernos en el Euro cuando deberiamos habernos ido.

      Entiendo que Roger podría refererirse a que si De la Rua hubiera abandonado la convertibilidad antes habría podido evitar la debacle posterior por la salida de divisas y demás. Pero si quiere ya lo precisará él, yo solo supongo.

      No se cuando la convertibildidad dejo de ser viable, desde luego, a partir de ese día cada día que pasa es peor. Esa culpa la tiene el que está allí, Mariano debería ir interiorizando ese concepto de responsabilidad.

      No creo que debamos abandonar el Euro por cierto. Con un IVA del 30% ya nos podría valer, pero para eso hay que tener pelotas. CFK de ese tiene, Esperanza también, en el mundo de hoy las pelotas las tienen las tías. Es lo que hay con los trasgenicos supongo.

      • Gulliver dice:

        La convertibilidad peso-dolar hacía a la economía argentina el mismo daño que el euro le hace a la española. Pero yo tampoco creo que sea buena idea salir del euro (aunque si tuviesemos peseta y convertivilidad peseta-euro sí sería buena idea devaluar).
        Si no queremos/podemos salir del euro, nos queda como posiblidad una política económica que baje el nivel de precios relativo a Europa o algún modo equivalente de devaluación interna. Si Rajoy no es responsable de la política económica, entonces ¿quién lo es?

  3. Alatriste dice:

    Solo un comentario. Aunque la cosa en realidad no tiene ni puñetera gracia me sale una sonrisa malévola cada vez que acuerdo de este hermoso titular: “El gobierno pone firme a Kirchner” (de ‘La Razón’, hace dos días) o cómo pasar el más espantoso de los ridículos por hacer propaganda descarada en lugar de periodismo honrado. Tonterías de este calibre, de hecho, pueden haber empujado a Kirchner en su huida hacia delante.

    Y respecto a Argentina… Bueno. No por nada se dice que es un país con un gran futuro por detrás. Ya van otra vez camino del desastre en alas del populismo, el nacionalismo y el peronismo. Hace solo unas semanas que ‘The Economist’ en un artículo durísimo titulado ‘Don’t lie to me Argentina’ anunció que no solo dejaba de tener en cuenta las estadísticas oficiales para pasar a emplear otras fuentes argentinas, sino que se veía obligado a mantenerlas en secreto para protegerlas del gobierno Kirchner. Creo que sobran los comentarios.

  4. [...] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Argentina: seis notas sobre expropiaciones politikon.es/2012/04/17/argentina-seis-notas-sobre-exprop…  por Sigerico_Redivivo hace [...]

  5. Francisco dice:

    Alatriste, dudo que CFK haya actuado por titular alguno de un periódico español.

    SI hubiera sido una campaña de semanas, con titulares como “vieron como Rajoy achanta a la amiga de ZP” a lo mejor. Pero esto ha sido rápido y estaba ya decidido, el gobierno podría haberlo frenado tal vez, pero no acelerarlo más.

    Si, Argentina da miedo.

    No os puedo narrar la charla que me dió el otro día un argentino sobre CFK, y yo la defendía y todo.

  6. Mr XY dice:

    Buenas! Un par de apuntes…

    1) ¿A qué te refieres exactamente cuando, en el punto 1, penúltima línea, dices que “está en la Constitución” (argentina)?

    2) Me sorprende que no menciones el tema del yacimiento de Vaca Muerta (artículo en elPeriódico.com: http://www.elperiodico.com/es/noticias/economia/vaca-muerta-una-perla-energetica-protagonista-expropiacion-ypf-1671001 ). ¿Qué opinas de eso?

    • Carles dice:

      Con la 1) me atrevo yo: que la expropiación está reconocida en la Constitución Argentina (aquí, más detalles de los que querrías conocer: http://webappl.hcdn.gov.ar/secparl/icap/publicaciones/glosario/D/declara_util_expropiacion.html), del mismo modo que lo está en la española (sin ir más lejos, y a Roger le gustará, se usa, y no sin polémica, para hacer pasar por sitios impensables esos magníficos AVE de los que gozamos; una al azar: http://supremo.vlex.es/vid/ave-44285941) o en tantas otras.

      Intuyo que la “inseguridad jurídica” (y sus efectos negativos sobre la inversión estranjera y la fuga de capitales nacionales) no se explica por el uso legal de este mecanismo, sino por su abuso arbitrario, tan tradicional en la Argentina, como bien apunta Roger a lo largo del artículo.

  7. Felix dice:

    Excelente artículo, Roger. Y ya le vale a Alberto Garzón con lo de que el país era próspero y bien gestionado hasta 1980. Le preguntaría , ¿También desde 1976 a 1980 (Videla) estaba bien gestionado? ¿Y durante el periodo Isabelita Perón-López Rega?, por no decir más que los más próximos en el tiempo dentro de esa etapa de supuesta buena gestión. Por no decir que esos países que has puesto como ejemplo de retroceso de la renta per cápita argentina sufrieron una guerra mundial y Argentina no.

    Efectivamente, Mr. XY, sin duda el descubrimiento de un yacimiento hace más apetecible la empresa. Como ya comenté en un post anterior sobre el tema, YPF perdía dinero a espuertas cuando era pública (hasta el punto de figurar en el Libro Guinness de los Records) y ahora, sin duda, es rentable. Si siguiera perdiendo dudo que la hubieran nacionalizado.

    Respecto a la buena gestión noruega del petróleo del Mar del Norte, dudo que sirva como contraejemplo de los otros países que mencionas. Noruega ya era un país muy desarrollado cuando se descubrió el petróleo y éste sólo supuso un añadido a una economía muy próspera y no la base de dicha economía. Lo que cuesta es encontrar un ejemplo de un país subdesarrollado que se convierta en desarrollado mediante la buena gestión de un recurso natural abundante.

    Por último, y a riesgo de ser considerado el troll gramatical de esta página, en castellano se dice “cuanto más” y no “como más” y creo que será más bien “en la práctica” que “en la prácticas”

    • Alatriste dice:

      Felix, lo de “como más” es un modismo típico de Roger. Si alguna vez escribe “cuanto más” sabremos que le han secuestrado la cuenta y que el autor del texto no es él..

  8. Pepe Petrol dice:

    “A las empresas americanas no las nacionalizan demasiado a menudo por un buen motivo.”

    Trabajé para Repsol en el año 94, y la empresa era ya por aquel entonces americana en un 25%, y creciendo.

    Y joder, ¿es que España no tiene espías, inteligencia, o diplomacia que pinte algo en esos países donde, por ejemplo, los ingleses harían virguerías en este sentido?

    • Carlos dice:

      Tiene, pero están buscando a etarras. O, por lo menos, lo han estado haciendo hasta hace bien poco. Hace un mes o así que se ha creado la división de Inteligencia Económica en el CNI, a ver si empieza a funcionar en serio.

  9. Carles dice:

    Hoygan, yo de economía no entiendo más que para llegar a fin de mes y, en general, estoy muy de acuerdo con el artículo, pero… ¿Repsol una empresa “española”?

    Sé que kaosenlared no es una fuente demasiado respetada por aquí, pero dicen traer los datos de la web de Repsol y no pienso molestarme en comprobarlo:

    9’49% de PEMEX, empresa mexicana.
    12’83% de CaixaBank
    10’01% de Sacyr
    42’00% de fondos de inversión extranjeros
    9’90% de fondos de inversión españoles
    10’80% de inversores minoritarios españoles

    Y luego, esto (de Alberto Garzón, otro gurú de estas páginas, estoy que me salgo con las fuentes):

    “En quinto lugar, Repsol proporciona beneficios a la economía española que podrían considerarse nimios. Repsol declara en España el 25% de sus beneficios totales por todo el mundo, y en 2010 pagó impuestos aquí por valor de 949 millones de euros a un tipo impositivo efectivo del 26’8%. Ello quiere decir que ni siquiera paga el 30% que corresponde como tipo nominal por tributar en España. Repsol paga otro tipo de impuestos en los países donde opera, como Argentina o Libia, pero también tiene operaciones en paraísos fiscales. Y su operativa financiera muy probablemente no se contabilice en España.”

    Vamos, que ni es española por ser de propiedad pública ni por pertenecer mayoritariamente a ciudadanos o empresas, esas sí, españolas, ni por tributar mayoritariamente en España, ni… Me parece bastante injusto comparar una empresa -en general, pero esta en particular- con los cooperantes, que esos sí son ciudadanos españoles de pleno derecho (otra cosa es la opinión que tengamos cada uno sobre lo efectivo que es mandar la ayuda humanitaria por UPS en lugar de aprovechar para hacer un poco de turismo de aventura).

    Pero es que aún en el supuesto que fuera española de todo poder, no dejaría de ser una empresa privada y presuponer que su política de satisfacción de su accionariado a corto plazo coincidiera punto por punto con la política española, así, a lo grande, me parecería demasiado suponer. Y confío que el gobierno no se gaste mi dinero en cosas que deberían pagar los departamentos jurídico y de márketing de la petrolera.

    Sí, asumo lo de los sectores estratégicos de la economía, y la política industrial, y… Pero es que hasta que compró YPF, Repsol era una petrolera sin petróleo. Un petróleo que independientemente de la propiedad de la tecnología de extracción, transformación y distribución seguirá bajo suelo argentino y, en consecuencia, sometido al albur del político argentino de turno.

    Que sea lo que tenga que ser, pero yo como español (sic) no me siento robado en absoluto.

    • Carles dice:

      Y al escribir todo lo anterior lo he hecho consciente del riesgo de poder caer en el saco que Roger define en la entradilla: “como de la izquierda (malvadas multinacionales petroleras) sobre este tema se han dicho más bobadas que de costumbre”.

    • Frost dice:

      La “españolidad” de Repsol no tiene que ver tanto con la composición de su “core capital”, como de la penetración que tiene en España, fundamentalmente a través de sus filiales, como Gas Natural Fenosa. YPF suministra a éstas el producto con el que suministrar sus servicios, ya sea electricidad, gas natural, o productos derivados del petróleo refinados en España. Si YPF, una vez nacionalizado, incrementa sus precios, eso supondrá un nuevo incremento de los precios en España, tanto de la electricidad de los hogares, como de todos los demás productos que dependen de la distribución por carretera (lo cual es prácticamente todo el comercio interior).

      Imagino que eso es algo que el gobierno quiere evitar y por eso todo este drama.

      • Carles dice:

        Pero si esto fuera así, que no digo que no, el Gobierno debería intervenir en casi cualquier movimiento económico que se produzca en el mundo ya que, cual aleteo de mariposa, je, puede acabar afectando a los servicios que recibe el ciudadano español o el precio que pague por estos.

        Si en lugar de ser una nacionalización -¿legal?- hubiera sido una venta con consentimiento mútuo, ¿debería intervenir también el Gobierno alegando los mismos motivos? Asumo que es probable que respondas que sí y me parecerá todavía peor, claro.

        Bromas a un lado, la verdad es que me escama un poco esta superposición que se hace de “interés de Repsol”, “interés de(l Gobierno de) España”, “interés de los ciudadanos españoles”, porque yo no acabo de verlo tan claro.

        • Frost dice:

          Claro que todo movimiento financiero tiene efectos sobre España en una economía global. Siguiendo con tu analogía, en este caso más que el aleteo de una mariposa estamos ante un pisotón de elefante, ya que afecta a un proveedor directo y en régimen de monopolio de una de las principales compañías suministradoras de energía eléctrica.

          Lamento decepcionarte, pero es muy diferente una expropiación a una compraventa. En el primer caso tenemos a una administración pública valorando el bien expropiado de forma unilateral (normalmente a la baja), mientras que en una compraventa hay un proceso de negociación en el que ambas partes obtienen un resultado beneficioso para ambas.

          No obstante, si hubiera habido una compraventa de títulos-valores en una OPA amigable, el Estado habría tenido que intervenir por imperativo legal, ya que la OPA debería registrarse ante la CNMV y el Gobierno tendría influencia directa en su aprobación. Es lo que pasó cuando E.On y ENEL quisieron hacerse con Gas Natural. El Gobierno dijo que no, y cedió ante la oferta bajista de Unión Fenosa porque era “de interés público” tener un gigante eléctrico nacional. Total, para que lo comprara Repsol.

          Aunque resulte poco creíble la “campaña de aspavientos” del Gobierno, lo cierto es que por una vez en tres meses están haciendo lo correcto en algo. Aunque esta era de manual.

  10. Maria Rosa Sogues Edo dice:

    Roger ..algún día escribe en Catalán…a sí verán de donde viene …como más ( com més )
    cuanto más ..(quan més) .No es anglicismo…son Catalanades…y por muchos años.

  11. [...] y largo plazo a los trabajadores argentinos, y de paso a los trabajadores españoles de REPSOL. Que Argentina suba 10 puntos en el índice bolivariano es malo. Lo diga el FMI o Carlos Carnicero. Es malo porqué nadie va a querer invertir en un país que se [...]

  12. heathcliff dice:

    Un país que hace cosas que reducen su fiabilidad no es un país sensato. En lo demás, ni entro…

  13. Maria Rosa Sogues Edo dice:

    PANAIOTAS

    Quant…perdò

  14. Jaime dice:

    Me gusta Politikon, aunque quizás sobre un pelín de prepotencia en el tono general de la opiniones vertidas por sus protagonistas-estrella-encantados-de-haberse-conocido.

  15. James dice:

    Pues yo me quedo con la opinión del diputado Garzón que parece bastante más informado:

    “…YPF es una entidad que no es propiedad al cien por cien de la multinacional Repsol. En realidad Repsol controla en torno al 57% de YPF, lo que la convierte en el socio mayoritario y el que tiene poder de control y gestión, pero no es el beneficiario pleno de la actividad de YPF. El resto de la empresa es propiedad de capital privado argentino y de capital flotante (propiedad de capital argentino y extranjero).

    En cuarto lugar, Repsol no es técnicamente una empresa española, y en absoluto es propiedad de todos los españoles. Más del 50% de la multinacional es propiedad del capital extranjero (el 42% pertenece a fondos de inversión extranjeros –gestionados habitualmente por grandes bancos- y el 9’5% pertenece a la empresa mexicana PEMEX). El resto de la empresa es propiedad del grupo de capital privado español Sacyr (10%), de una entidad financiera española como Caixabank (12’83%) y de más capital privado español.

    En quinto lugar, Repsol proporciona beneficios a la economía española que podrían considerarse nimios. Repsol declara en España el 25% de sus beneficios totales por todo el mundo, y en 2010 pagó impuestos aquí por valor de 949 millones de euros a un tipo impositivo efectivo del 26’8%. Ello quiere decir que ni siquiera paga el 30% que corresponde como tipo nominal por tributar en España. Repsol paga otro tipo de impuestos en los países donde opera, como Argentina o Libia, pero también tiene operaciones en paraísos fiscales. Y su operativa financiera muy probablemente no se contabilice en España.

    En sexto lugar, el crecimiento y desarrollo de Repsol –que debe mucho a la privatización argentina de YPF- no es igual de beneficioso para todas las partes que conforman la multinacional. Mientras los beneficios contables han crecido un 11’97% entre 1998 y 2007, el salario medio de sus empleados sólo ha crecido un 1’71%. Eso quiere decir que los mayores beneficiados han sido los accionistas privados –fundamentalmente grandes empresas extranjeras y otras españolas- y no sus trabajadores.

    En séptimo lugar, Repsol-YPF en tanto que empresa privada sólo persigue maximizar el beneficio en el corto plazo –para sus accionistas, además-, de modo que su estrategia empresarial no tiene por qué alinearse necesariamente con la estrategia de desarrollo de la economía argentina. Esta es precisamente una de las razones que aduce el gobierno argentino, que desea recuperar la empresa para poder usarla como instrumento efectivo de desarrollo.

    (…) No están enfrentados los intereses de dos naciones distintas, sino los intereses nacionales de Argentina y los intereses económicos de sujetos privados de distintas nacionalidades –y entre ellas, en menor grado, españoles-. Por lo tanto, es una falacia considerar esta medida económica como un ataque a España. Es una compra legal, que en todo caso podría estar minusvalorada –ya veremos-, y que afecta a los intereses de unos sujetos económicos –grandes empresas y bancos- que no comparten beneficios con el resto de la sociedad.

    Esta no es la guerra de los trabajadores españoles. En todo caso queda pendiente ver si la gestión de YPF, a partir de ahora en poder del Estado argentino, será beneficiosa para los trabajadores argentinos o si, por el contrario, será YPF un instrumento al servicio de las oligarquías argentinas. No obstante, no es ese el tema que ahora nos ocupa.

    Es una vergüenza que el gobierno español salga en defensa de los intereses de las grandes empresas españolas que poseen un capital minoritario de Repsol, en perjuicio de los intereses nacionales de un país soberano como Argentina. Más aún cuando mientras eso ocurre el gobierno está efectuando políticas de recortes que hacen recaer el peso de la crisis sobre la población española más desfavorecida.

    Para el gobierno del PP el grado de atención y ayuda prestada depende del tamaño del bolsillo. Lo que debería hacer el PP, en vez de proteger los intereses de los más ricos, es replantearse su política económica y reflexionar acerca de si no es mejor opción de política económica imitar a Argentina y proceder a la recuperación de determinados instrumentos políticos. Instrumentos que deberían ponerse al servicio de los españoles en su conjunto, y no de unos pocos adinerados con capacidad para especular en distintos mercados financieros –entre ellos el de acciones.

    • Hispar dice:

      No puedo creer que alguien diga esto “Lo que debería hacer el PP, en vez de proteger los intereses de los más ricos, es replantearse su política económica y reflexionar acerca de si no es mejor opción de política económica imitar a Argentina y proceder a la recuperación de determinados instrumentos políticos. Instrumentos que deberían ponerse al servicio de los españoles en su conjunto, y no de unos pocos adinerados con capacidad para especular en distintos mercados financieros –entre ellos el de acciones.”

      ¿Tenemos un problema de credibilidad en el exterior y propone imitar a un país con menor credibilidad aún?

    • Francisco dice:

      A ver, James, admitamos que Repsol no es española, ¿de donde es?

      Las empresas son de algún sitio, importa la sede social, importa la mayoría del accionariado, importan muchas cosas, pero son de un sitio, el mito de la empresa trasnacional de la nueva izquierda no existe.

      Todo el mundo es de algún lado, los hijosdeputa también han tenido madre y los bastardos también han tenido padre.

      Querer vaciar el tema por la vía de negar que Repsol sea española es un poco rídiculo.

      Es evidente que sumado, si tenemos que decidir de donde es Repsol concluimos que es Española, vamos a dejar ya esa parte.

      Digamos que se jodan por ser empresa y punto, vivan las cooperativas petroleras.

  16. Julian dice:

    Voy a dar la cara como uno de los que pensó que CFK no se iba a animar a cometer semejante pelotudez. Pero el argentino/peronismo/kirchnerismo (usar a gusto) siempre sorprende.

  17. Manu dice:

    Ayer escuché la rueda de prensa de Brufau y me gustó a pesar de que no sabe hablar español correctamente. Hizo su papel y lo hizo bastante bien.

    En un blog español aparece este enlace de Axel Kicillof, un viceministro argentino, probablemente el diseñador de la operación y que ahora va a vender a los chinos la participación de Repsol y se va a quedar tan ancho.

    Creo, como Roger, que Argentina es un país tristemente fallido a pesar de ser riquísimo y con una población maravillosa pero la demagogia es terrible porque es como un ancla que una vez agarra fondo te impide navegar para siempre.

    No estamos muy lejos de ellos, muchas partes de España muestran ya idéntico comportamiento. Cuando Free riders y Rent seekers alcanzan masa crítica puedes darte por jodido (caso Andalucía como acabamos de ver). El propio PP ya hace mucho que se comporta del mismo modo.

    Pero escuchemos a Axel. A ver si hay un sólo ministro del Ramo en la UE que sea capaz de hablar con la convicción y el dominio que este hombre muestra. No lo conozco.

    http://www.youtube.com/watch?v=aSWA2SAgZno&feature=youtu.be

  18. Julián López dice:

    Le recomiendo al autor una lectura e investigación del asunto concreto. Así descubrirá varias cosas, indagando un poquito, sólo un poquito, en la obra de estudiosos que han dedicado toda su vida al estudio del sector energético de Argentina.

    Por ejemplo, este documento ( http://www.eclac.org/publicaciones/xml/9/11089/Lcl1761-P-E.pdf) que publicó en CEPAL Roberto Kozulj, que de esto sabe lo suyo. Que arroja las siguientes evidencias acerca de la privatización de YPF (más allá del compendio de observaciones a vuela pluma con que el autor de esta entrada nos deleita):

    a) Sobre la privatización a bajo precio, Roger comete innumerables errores de bulto y realiza apreciaciones sin demasiado sentido que se deben, sencillamente, a que no conoce el proceso de privatización y venta de YPF a REPSOL. Para empezar, no fue un proceso directo, la empresa se privatizó a comienzos de los noventa y hacia el año 1998 el capital privado tenía casi un 75% de las acciones de la empresa. La composición de este capital privado es de un 63% fondos privados extranjeros. Citicorp, por ejemplo, tenía aproximadamente un 6% de las acciones.

    Pero eso no es todo. Además, en 1995 YPF había adquirió el 88,5% del capital de la petrolera Maxus, (lo que le supuso un enorme endeudamiento, por cierto) y cuando REPSOL se hace con la petrolera YPF, esta tiene reservas repartidas por Perú, Venezuela o Bolivia (entre otros páises). Si REPSOL adquiere YPF es por el mercado estratégico que a una empresa recién privatizada se le habría ante sus ojos. Pidieron préstamos a bancos europeos a un 3% y se lanzaron a la adquisición de una compañía cuya venta de acciones se realiza sobre una valuación que más que duplica la valuación original que se hizo de la compañía cuando se la privatizó.

    Luego, por tanto, confunde usted los procesos. De hecho, la venta a REPSOL se esgrime como un argumento que prueba el más que dudoso proceso de privatización de la compañía. Un proceso en que se tasaron de forma irregular las reservas y se produjeron diversas anomalías en el trámite parlamentario. ¿Sabían ustedes que Fernando Solanas, que presentó una argumentada denuncia de inconstitucionalidad sufrió un atentado a manos de sicarios?

    Me ha consumido demasiado tiempo desgranar uno de los múltiples errores garrafales que el articulista, que debería informarse bien antes de publicar, ha cometido. Si tengo tiempo seguiré retratando el ignominioso saqueo que produjo el gobierno de Ménem y que, algunos adalides del progreso que están por encima del bien y del mal (lease, de la izquierda y la derecha) defienden sin argumentos y con bazofia ideológica.

  19. Julián López dice:

    Sólo dos apuntes, sacados del citado informe de CEPAL:

    “Téngase en cuenta que la compra de YPF por parte de Repsol es equivalente a un 58% de todas las inversiones españolas acumuladas en Argentina entre 1990 y 1998 y más de tres veces las implicadas en el sector de comunicaciones y supuso un 142% del incremento del activo de Repsol basado en una abultada deuda bancaria”
    (…)
    “conviene remarcar que la operación de compra de YPF implicó para la nueva sociedad REPSOL-YPF un cambio cualitativo de gran envergadura como se deduce de los siguientes guarismos: 1- el total de ingresos operativos se incrementó en un 39%; 2- el resultado operativo se incrementó en 58%;3- el activo se incremento en 142%”.

    Y por último, no cite usted a Alberto Garzón violentando sus palabras. Le sugiero que relea el esbozo histórico que realiza. Le sugiero, a su vez, que se informe de la política petrolífera que emprendió la dictadura, realizando concesiones a empresas privadas de las reservas de petróleo y gas abiertas y perforadas por YPF o Gas del Estado.

Comments are closed.