Cinco preguntas sobre el contrato único

Nuestra propuesta sobre el contrato único indefinido parece que ha hecho bastante ruído ahí fuera. Ayer recibimos muchos apoyos, muchos comentarios, no pocas críticas y un buen montón de preguntas sobre aspectos que no quedaban demasiado claros sobre la reforma. Nuestra intención es intentar ser tan claros y pedagógicos como sea posible, explicando nuestra propuesta tan bien como buenamente podamos. Ayer empezamos, sin ir más lejos, un documento para recoger (y responder) las preguntas más frecuentes sobre la reforma, intentando en la medida de la posible contestar todas las dudas que la gente fuera escribiendo. De la lista, hay algunas que se han repetido varias veces que merece la pena aclarar un poco mejor – aquí van unas cuantas respuestas.

1. ¿Es la reforma retroactiva?

Aunque hay argumentos significativos a favor de favorecer la retroactividad, somos de la opinión que no es aconsejable en este caso. La retroactividad provocaría grandes cambios en los niveles de protección social entre trabajadores, aumentando el riesgo de forma significativa en muchos casos y transfiriendo rentas de forma implícita a empresarios y trabajadores nuevos. Aunque es posible que eso produjera un mercado laboral más eficiente a corto plazo (la nueva situación se generalizaría más rápido, facilitando el cambio de modelo productivo), creemos que esto no compensa los problemas asociados.  En cualquier caso, se trata de un problema que no afecta a la esencia de la propuesta ya que a medio plazo los contratos antiguos, con o sin retroactividad, desaparecerían.

2. El contrato único no supone quitar derechos al trabajador y generalizar la precariedad?

No, supone generalizar los contratos indefinidos, acabando con la dualidad que afecta a nuestro mercado de trabajo. De hecho, bajo esta modalidad, todos los trabajadores quedarían sujetos a tutela judicial en caso de despido, no sólo los indefinidos. El contrato único extiende la protección a todos los trabajadores. Además, como hemos visto en esta crisis, tener una indemnización por despido alta no nos protege frente a oscilaciones significativas del paro, sino que lo concentra en los trabajadores temporales.

El punto más importante, sin embargo, es lo que mencionaba Cives en este artículo: es mucho peor ser un trabajador precario en un mercado dual que en uno flexible. Los perdedores del sistema actual estarían en una situación mucho mejor bajo esta reforma. La situación de los nuevos indefinidos puede que empeore un poco (no los “ya seguros” – la reforma no es retroactiva), pero acceder a un contrato de larga duración sería infinitamente más sencillo que en la actualidad.

3. Si tan bueno bueno es, ¿por qué no está implantado?

Por motivos políticos, esencialmente. El principal, que los actores políticos actuales son fruto del mercado laboral actual, no de un hipotético modelo reformado.

La patronal, sin ir más lejos, está formada por empresas que viven y son más o menos rentables gracias / a pesar del mercado laboral español que tenemos ahora. Esto quiere decir que son empresas que están acostumbradas a organizarse alrededor de plantillas “duales”, con un nucleo de fijos bien protegidos y eventuales prescindibles que son los que se comen los ajustes. También tenemos, como no, los dos sectores que más dependen (y mejor trabajan) de trabajo estacional poco cualificado, turismo y construcción. Los empresarios que negocian reformas han sido, tradicionalmente, los que no necesitan cambios; el sistema actual les va bien.

La situación es parecida, hasta cierto punto, con los sindicatos y los partidos políticos. Como indicaba aquí Cives, el votante mediano en España no es uno de los perdedores del sistema actual, el 30% largo de trabajadores precarios. La mayoría de votantes, incluso en tiempos con una tasa de paro por encima del 20%, son trabajadores indefinidos que no sólo viven relativamente bien con este sistema sino que tienen un miedo atroz a caer en el desempleo y pasar a formar parte del grupo de trabajadores temporales.  Hasta ahora, podemos decir que ha habido una coalición natural contra esta clase de reformas.

Sin embargo,somos de la opinión que esto ahora está empezando a cambiar. La crisis está amenazando incluso a trabajadores fijos. Muchos empresarios están teniendo problemas para sobrevivir; el ajuste sólo con trabajadores temporales ya no es suficiente. Los sindicatos fueron los primeros en empezar a hablar de reformas en esta dirección; la nueva dirección de la patronal se ha mostrado receptiva. Creemos que hay una oportunidad de consenso.

4. ¿Tenéis experiencias conocidas de algún país en el que el sistema esté implantado y funcione? Ya sé que cada país es distinto, pero sería bueno saber si en algún sitio funciona tan bien como suena.

¡Austria! Mirad su tasa de paro en la gráfica.  El modelo que proponemos, de todos modos no es exactamente igual al austríaco; tomamos prestados ideas de otros lugares. Simplificación legal, más flexibilidad, más seguridad jurídica, un sistema más igualitario, etcétera son principios rectores de la reforma que otros países hacen mucho mejor. La reforma no es un calco de otros sistemas porque España es un país distinto, al fin y al cabo.

La cuestión central, sin embargo, es que nuestra tasa de paro es horrible a nivel comparado; podemos copiar a cualquiera en la UE y tendríamos un modelo mejor.

5. ¿Cómo hará que la economía sea más productiva? Esta parece importante, ya que es uno de los puntos explícitos de “beneficios”.

Hemos escrito algo sobre ello aquí. La idea central es que el modelo actual favorece a las empresas que se concentran en trabajo poco cualificado – los contratos indefinidos son muy arriesgados (alto coste de despido si la cosa sale mal), mientras que las empresas que viven de temporales tienen relativamente poco riesgo. Si tenemos un modelo en que los contratos indefinidos son viables las empresas que dependen de mano de obra cualificada que necesita permanencia y buenos salarios dejarán de ser una locura.

Los estudios empíricos, en general, indican que el mercado de trabajo influye en la productividad. La idea básica es que un mercado flexible permite que el emparejamiento entre empresas y trabajadores sea más eficiente (destrucción creativa, esencialmente) siendo especialmente importante cuando hay mayores turbulencias. Este artículo es un buen punto de partida.  En contraposición, la dualidad genera un efecto sustitución: las empresas tienen menos incentivos en invertir en su “fondo de maniobra” de trabajadores precarios que en los fijos, limitando la formación de capital humano.

Pregunta extra: ¿Por qué un sólo contrato y no dos? Un contrato temporal puede en ocasiones ser necesario, añadiendo transparencia.

En un principio no creemos que sea necesario, ya que el contrato con indemnizaciones crecientes ofrecería de partida unas condiciones mejores que un hipotético contrato temporal: mayor tutela judicial, indemnización por despido, mayor flexibilidad para el empresario (alargar un contrato es mucho más barato, eliminando problemas de incertidumbre) y aumentando las posibilidades del trabajador a seguir empleado, ya que es más barato continuar un contrato que reclutar un trabajador nuevo.

El objetivo principal es eliminar la dualidad: si mantenemos un contrato temporal más barato que el indefinido, el incentivo será tener de nuevo dos clases de trabajadores, pero con un coste de despido menor para todos. Si el temporal es más caro, nadie lo utilizará, ya que los empresarios preferirán utilizar el contrato indefinido siempre.

Una forma razonable de pensar en el contrato único es como un contrato que empieza siendo temporal y termina siendo indefinido, pero la transición se hace de forma progresiva y suave de forma que las obligaciones de las partes van cambiando progresivamente y esto asegura que las partes se adapten también progresivamente a la relación laboral. Crear contratos “ad hoc” tiene riesgos porque crea complejidad legal y abre la puerta a la creación de distintos estatutos jurídicos y a que los contratos temporales se utilicen con fines distintos a por los que se supone que son creados -un ejemplo es el contrato de obra, dónde aplicarlo es tan sencillo como definir una tarea dentro de la empresa como una “obra” y dónde probablemente hay bastante fraude. Un contrato único, en cambio, coloca todas las situaciones razonables bajo una sola regulación, y hace cumplir de una forma automática todos los requisitos sin que haya incentivos para buscar agujeros legales.

————–

Seguiremos respondiendo, en la medida de lo posible, todo lo que se vaya añadiendo en el documento de preguntas más frecuentes, según nuestro tiempo permita. Si tenéis dudas echadle un vistazo a la lista actual; ahora mismo hay 45 preguntas respondidas. Algunas, por su especial interés, recibirán una respuesta más larga en forma de artículo por aquí. Esperad ver, por ejemplo, una explicación del funcionamiento de la famosa mochila austríaca en algún momento (un complemento, que no la parte central, de nuestra propuesta), una breve historia del modelo, y una explicación de las “escalas” de las indemnizaciones. Nuestra intención es asegurarnos que se esté a favor o en contra de la propuesta, al menos que todo el mundo la entienda. No dudéis en preguntar. Y por supuesto, seguid difundiendo la idea.

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12 Responses to Cinco preguntas sobre el contrato único

  1. Aloisius 23 febrero, 2012 a las 08:59 #

    Un comentario sobre la retroactividad, con una pequeña modificación. Si bien es razonable no hacer el contrato totalmente retroactivo, para acelerar la implantación lo normal sería hacer un plan de “retroactividad voluntaria”, es decir, que si el empleado y el empleador están de acuerdo, puedan pasar al “plan nuevo” con facilidad. De esa forma, en cuanto se viese que el nuevo contrato facilita muchas cosas, la transición al nuevo contrato sería mucho más rápida.

  2. lucio cornelio 23 febrero, 2012 a las 09:39 #

    Los dos primeros enlaces de la pagina son incorrectos (apuntan a direcciones no existentes).

  3. Jose R. 23 febrero, 2012 a las 12:22 #

    Roger, en Austria hay varios contratos, contrato con fecha de finalización, contrato de aprendizaje y contrato relevo para los seniors. Así como a bote pronto puedo sacar del informe Eures. Que hay uno general para indefinido con la posibilidad de poder finalizarlo con 4 semanas de preaviso sí, pero existe tanto el “temporal” con finalización de obra, como otros de carácter especial.

  4. José Luis Ferreira 23 febrero, 2012 a las 12:32 #

    Firmado queda.

  5. Shine 23 febrero, 2012 a las 12:40 #

    Sigue siendo un truño a la altura de la reforma de Mariano.

  6. Roger Senserrich 23 febrero, 2012 a las 13:20 #

    Jose:

    ¿Te has parado a pensar si me leo los papers que enlazo?

    ¿O del hecho que digo que nuestra propuesta no es idéntica a la de nadie?

  7. Manuel Jose 23 febrero, 2012 a las 13:24 #

    Clap, clap, clap.

    Me da igual cómo se haga. A España hay un lastre que le sobra desde hace mucho tiempo: papeleo, trabas, burocracia, dificultades.

    Aunque sólo sea por eso todos deberíamos apoyar un contrato único. Después ya nos pelearemos por los matices, que es lo que nos pone.

    Después de esto, a abolir la cuota de autónomos y poder montar una empresa de forma retroactiva (ningún milagro, en UK y medio mundo lleva siglos siendo así) y entonces ya podemos ir hablando.

    Y si se pudiera conseguir que correos no cobrara el impuesto revolucionario de €25 por cada paquete de menos de 5Kg que se manda a la UE, en plan poner las cosas fáciles para poder montar en España una empresa que vendiera por internet a todo el mundo (Zara -ZARA- se ve obligada a hacer ir a los propios clientes a recoger a las tiendas físicas sus compras online), pues a lo mejor hasta no se ríen de nosotros por ahí adelante.

    Un saludo y seguid así.

  8. Drissang 23 febrero, 2012 a las 15:12 #

    Cuanto más leo sobre el contrato único más me convence. aunque en realidad prácticamente cualquier reforma supone una mejora sobre el sistema actual.

    Por otro lado, prácticamente todo lo que signifique eliminar burocracia me va a parecer bien.

  9. Jose R. 23 febrero, 2012 a las 15:13 #

    Roger:

    Si nos ponemos tan a la defensiva cuando muestro que haces una afirmación que no es del todo clara/correcta/exacta lo dejo aquí y le explicáis lo del contrato único a la blogosfera entera pero no va a llegar a ningún solo posible influencer real sobre los actores que negocian y tienen capaz de hacer llegar tu idea a las mesas tripartitas o algún actor legislativo. O bien, lo explicáis solo a los que os valoren las excelencias.

    Avísame y dejo el tema aquí mismo, porqué ya que os sigo el juego de hablar de lo que queréis marcar como agenda y os hago un mínimo de caso y lo hago del respeto, como mínimo merezco que mis comentarios sean leídos no como una estrategia de “troleo” como ya he leído sino como un intento de debatir. Casi, casi comienzo a recordar a cierto profesor de políticas públicas de la UPF que tilda de neoliberal a quien le apunta un error garrafal en un artículo suyo.

    Aclarando el tema ya que terminamos hablando ya del metadebate.

    En tu post pones:

    “¿Tenéis experiencias conocidas de algún país en el que el sistema esté implantado y funcione? (…)

    ¡Austria! (…). El modelo que proponemos, de todos modos no es exactamente igual al austríaco; ”

    Siento decirte que Austria no es una experiencia que el sistema esté implantado y funcione. Tu afirmación no es correcta. Ni es exactamente igual, ni parecido.

    La flora y fauna de contratos austríacos se parece más al modelo francés, italiano, danés, español o griego que a la propuesta de contrato único, se pasan de diversas tipologias de contratación genéricas que los austríacos logran reducir a un único contrato para las relaciones indefinidas en lugar del bosque que tenemos nosotros, pero de partida tienen esa figura de contrato temporal, contratos de entrada y salida, etc…que forma parte de la concepción habitual de contratación que tenemos en todos los mercados laborales de nuestro entorno.

    Vuestra propuesta, si algo es, y eso no es discutible, un constructo ideal original que aún no tiene constatación con ninguna legislación laboral occidental.

    Utilizar el desempleo en Austria o el desempleo en Uganda no te da ninguna a razón (ni en contra) de la propuesta.

    Disculpa que esté, esta vez, yo, en el main stream del pensamiento.

  10. MªROSA 23 febrero, 2012 a las 16:34 #

    Cuanto sabio que hay por aquí !

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