Economía

Cinco predicciones económicas fallidas (que habría que comunicar mejor)

7 Feb, 2011 - - @kikollan

¿Os habéis fijado en lo erróneas que son muchas predicciones económicas? No importa que las hagan expertos, gobiernos o instituciones; a menudo las predicciones resultan fallidas o imprecisas. Pero los periódicos siguen difundiéndolas sin excesiva crítica y hasta con tres decimales. En fin…

Para ver un ejemplo reciente, pegad un vistazo al gráfico interactivo que publica The Economist con las previsiones de PIB e inflación según su panel de expertos: comparar las previsiones de principio de año con los valores de diciembre es desolador, la dispersión es enorme y la precisión muy pobre.

Pero es sólo un ejemplo, se pueden dar más:

No quiero que se me malinterprete, estoy convencido de que las predicciones cuantitativas son útiles, importantes y necesarias —si incluso he dedicado mi tesis al asunto—. El problema viene de pretender que son infalibles y comunicarlas como tal. Difundirlas como lo que no son es contraproducente.

La solución es que las predicciones se comuniquen mejor. Por ejemplo, muchas veces se debería usar intervalos en lugar de cifras con decimales. Ojalá viéramos más frases del tipo, “se prevé un crecimiento entre el 1% y el 2%”. ¿Por qué? Porque de esa forma se envían dos mensajes muy relevantes: (1) que la previsión que estamos dando es imprecisa, y (2) que quien la comunica es consciente de ello.


9 comentarios

  1. Mi opinión es que hay dos grandes factores que influyen en estas acciones de previsiones erroneas. Por un lado que todos aquellos que de una manera u otra realizan previsiones, y al margen de su valía técnica, se ven presionados por intereses económicos o de otra índole. Por otro lado, los modelos econométricos en los que se basan las previsiones son incapaces de preveer con suficiente exactitud algo tan complejo como el comportamiento humano.
    Siempre recordaré una frase de un jefe mío que decía: “La gente se mueve exclusivamente por expectativas”.

  2. Kiko Llaneras dice:

    Coincido. Presiones y prejuicios por un lado, complejidad inherente por otro. A eso yo añadiría un tercer factor: a menudo los datos disponibles son muy insuficientes.

  3. De acuerdo con el tercer factor citado. Me recuerda a las clases de estadística en la universidad donde explicaban la gran importancia de la cantidad y calidad de los datos a la hora de calcular medidas estadísticas. En cualquier caso, pienso que el factor humano es el más complejo, somos seres tan simples y complejos al mismo tiempo… y somos tantos que me resulta cuasi imposible modelizar todas esas variables.
    Un saludo

  4. Kiko Llaneras dice:

    La complejidad de los sistemas en los que participan personas es enorme y eso los hace… bueno, difíciles de manejar como poco.

    Pero hay un truco. Aunque las personas individualmente somos muy imprevisibles —arbitrarios y distintos unos de otros—, cuando se nos considera en términos agregados, nos volvemos más predecibles.

    Paradójicamente, de la interacción de un montón de elementos complejos surge algo más sencillo y predecible.

    Saludos,

  5. Jordi Solà dice:

    Las predicciones se desarrollan sin márgenes de error y sin enfatizar los supuestos bajo los que se realizan para sugerir precisión y capacidad de preveer el futuro. Es por ello que no se trata de un problema de comunicación: se desea comunicar que se sabe sobre el futuro más de lo que es posible saber.

    La comunicación es correcta, comunica lo que quiere comunicar. Lo que no es correcto es la pretensión subjacente, hacer creer que es posible preveer el futuro con precisión.

    • Kiko Llaneras dice:

      Cierto, Jordi, toda la razón.

      Me temo que es así, que la mala comunicación a menudo es intencional. Pero… igual es mejor seguir poniéndole la etiqueta de “mala” cuando lo que se transmite no es la verdad.

      Saludos.

  6. plutonomia dice:

    Aquí entra también el factor periodístico. El día que se dediquen a informar de manera seria, dejarán de vender periódicos y nadie verá el telediario.

    Así que creo que lo mejor es coger con pinzas lo que nos cuentan en los medios y analizar siempre las fuentes (cuando las hay).

    De todas formas, intentar predecir la economía a meses vista es lo mismo que hacerlo con las predicciones metereológicas en el mismo tiempo vista: puedes saber por donde irá la cosa, pero es realmente jodido acertar.

  7. Epicureo dice:

    ¿Y si llamamos a las cosas por su nombre?

    “Cuando lo que se transmite no es la verdad” no es “mala comunicación intencional”. Es “mentira” o “engaño”.

    Si se da una predicción sin especificar los supuestos y los márgenes de error, se está engañando a la gente, haciéndoles creer que son capaces de hacer predicciones exactas e incondicionales.

    Y eso tiene una contrapartida: cuando la predicción no coincide exactamente con la realidad, es decir, siempre, lo que se percibe es que la predicción fue incorrecta. Aunque, si la diferencia está dentro del margen de error, en realidad habría sido totalmente correcta.

    Aparte de esto, no hay modelo que pueda predecir las crisis, ni prever su evolución. Es el enorme talón de Aquiles de la economía. Si alguien lo tuviera, primero se haría multimillonario, luego lo publicaría y no volvería a haber más crisis.

  8. Muchos agentes económicos necesitan formular previsiones sobre el futuro para adecuar sus políticas y estrategias. Gobiernos, empresas, sindicatos, incluso ONGs u otro tipo de organismos necesitan planificar sus actuaciones según el contexto futuro previsto. Sin duda cada uno puede hacer (y de hecho hace) su propia evaluación de la situación y trata de adaptarla a su contexto. Las predicciones de los organismos públicos o privados no son más que intentos más o menos sesudos de proporcionar elementos objetivos para que cada cual tome sus decisiones.

    El problema es que muchas veces las propias predicciones influyen en el comportamiento de los agentes reforzándolas en algunos casos o invalidándolas en otras. (Profecías que se autocumplen o que se autodestruyen… de las dos hay.)

    También ha habido bastantes aciertos… sobre todo cuando las cosas están más o menos encarriladas. Esas mismas predicciones sobre el PIB que refleja The Economist… ¿Cómo fueron en años como 2003, 2004, 2005, 2006, 2007 ?.. Mucho más precisas. Es muy difícil predecir los accidentes… y sobre todo es muy difícil hacer caso a los agoreros. Pero esto no es exclusivo de la economía: el fallo que provocó el desastre del transbordador Columbia fue detectado a tiempo por los ingenieros pero no se dio la suficiente importancia al hecho. (http://www.edwardtufte.com/bboard/q-and-a-fetch-msg?msg_id=0001yB)

    Un saludo

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