Política

El arcoíris es curvo, pero tiende a la izquierda (Reflexiones sobre el voto LGB en Europa )

30 Oct, 2019 -

Los individuos LGB* (lesbianas, gais y bisexuales) constituyen una minoría importante en nuestra sociedad, pero también son un estrato social del que sabemos relativamente poco en términos de comportamiento político. Los LGBs (y otras minorías sexuales) son un grupo que ha sido víctima de largos periodos de discriminación institucional (por parte del Estado) y de marginación social. Ambas tienen un efecto formativo sobre las preferencias políticas y el comportamiento electoral de este estrato.

Se asume que los votantes se comportan de una manera congruente con sus intereses personales, votando a partidos que promueven políticas que les favorecen. Históricamente los socialdemócratas y otras fuerzas políticas de izquierda se han caracterizado por ofrecer políticas pro-LGB, y es por ello por lo que asumimos la existencia de un “voto rosa” dentro de los simpatizantes de partidos de izquierda.  Sin embargo, tenemos escasas pruebas empíricas que demuestran este hecho.

En un nuevo estudio que realicé en King’s College London, he establecido empíricamente la existencia de una “brecha de sexualidad” entre los votantes europeos. En un análisis cuantitativo demuestro que los individuos que tienen una pareja del mismo sexo tienden a apoyar mayoritariamente a los partidos de izquierda y respaldan medidas económicas típicas de este bloque.

El estudio y los resultados.

El proyecto de investigación analiza una muestra representativa de datos individuales del European Social Survey (ESS), con mas de 100.000 individuos de doce países, y a lo largo de dieciséis años. La razón principal de la carencia de estudios en Europa es la falta de datos en este ámbito. Por ejemplo, las encuentras pre- y poselectorales del CIS, no incluyen ninguna pregunta sobre la sexualidad del entrevistado. Mientras que en Estados Unidos el  American National Election Study (ANES) ha incluido esta pregunta desde los años noventa, en Europa todavía no existe una encuesta nacional o multi-país que recoja la identidad y/o preferencias sexuales de los encuestados, haciendo imposible la estratificación de la población por su sexualidad.

Para superar las limitaciones que afrontamos con los datos disponibles, he diseñado un método para identificar los votantes LGB aprovechando los datos de la composición de hogares (elaboración mas detallada disponible en este informe). El método limita la muestra de votantes a aquellos que cohabiten con su cónyuge o pareja. Con este nuevo dato más acotado, busco a los votantes cuyo sexo coincida con la otra persona que resida en la vivienda, identificando las parejas del mismo sexo y así señalando que el entrevistado es LGB.

Utilizando esta estrategia de identificación, conseguí examinar cómo ser LGB afecta a las preferencias políticas y el comportamiento electoral de los votantes en Europa. Concretamente, probé el impacto de ser LGB sobre ideología (la auto-ubicación en el eje de izquierda-derecha); el apoyo a políticas que buscan redistribuir la riqueza (una política típica de partidos de izquierda), y el voto.

Los resultados, resumidos en la Figura 1, indican que los individuos LGB son, en promedio, siete puntos porcentuales más propensos a apoyar y haber votado a un partido de izquierda en comparación con sus homólogos heterosexuales. Además, los efectos son importantes ya que establecen que el poder predictivo de ser LGB tiene mayor magnitud que otros indicadores comunes que entendemos como influyentes en el comportamiento electoral como son el nivel de ingresos, la religiosidad o residencia en lugares urbanos/rurales.

Figura 1: Efectos marginales de promedio (puntos porcentuales)

El efecto de ser LGB no solo aumenta la probabilidad de apoyar a los partidos de izquierda, sino también empuja a los votantes LGB a respaldar medidas que son típicas de la socialdemocracia, como son las políticas públicas que promueven la reducción de la desigualdad. Los votantes que el estudio identifica como LGB muestran un aumento de cuatro puntos porcentuales más que los heterosexuales en la probabilidad de ser partidarios de políticas que apoyan la redistribución de riqueza.

Es de destacar también que, el efecto es comparable entre los hombres y las mujeres. La relación interseccional del sexo y sexualidad podría hacer que el efecto de ser LGB sea asimétrico para hombres y mujeres, sobre todo ya que existe una brecha de sexo en comportamiento político en varios países, pero resulta que esto no es el caso. Realicé varios modelos adicionales con grupos divididos por sexo, sin encontrar ninguna diferencia estadística significativa. Dicho de otro modo, los hombres gais/bisexuales y las mujeres lesbianas/bisexuales tienden a preferir los partidos de izquierda en igual magnitud. El efecto también es constante y similar cuando analizamos las otras variables dependientes (identificación con la izquierda y estar de acuerdo con esfuerzos del Estado para redistribuir riqueza).

Figure 2: Efecto (a)simétrico de sexualidad por sexo

Además de las conclusiones que se presentan aquí, varias pruebas de sensibilidad demuestran que los resultados principales son constantes independientemente de los países y los años que se incluyen en el estudio. Los resultados son, por lo tanto, bastante robustos.

La sexualidad importa. Este análisis establece que ser LGB es un indicador significativo y substancial de las preferencias ideológicas y el comportamiento electoral en Europa. Estos resultados también señalan que los científicos sociales deberían incluir la identidad sexual como una variable importante en sus estudios electorales.

Está claro que para hacer esto primero tenemos que rectificar el problema de la disponibilidad de los datos necesarios. Espero que estos resultados puedan persuadir a los involucrados en diseñar las encuestas electorales (como el CIS) de que ya es hora de incluir medidas para identificar la sexualidad de los encuestados. Si queremos conocer a fondo el comportamiento divergente de esta minoría, primero tenemos que asegurarnos de tener las herramientas y los datos para hacerlo.

*Los transexuales (T) son un grupo muy importante para el colectivo LGBT, no obstante, al no poder identificarlos con el método de segmentación, desafortunadamente no están incluidos en el estudio.

Esta entrada está basada en el artículo del autor “The European Lavender Vote” disponible de acceso libre en la revista académica European Journal of Political Research.