Encuestas

¿De dónde vengo, o a dónde voy? Pelegrí-Pelegrí y los transvases de votos del electorado catalán desde 2003

16 Dic, 2017 - - @bpberta

Cuando uno analiza el sistema de partidos políticos catalán tiene la sensación de que vive en un estado de constante re-alineamiento. La volatilidad es alta, los cambios de posición de los partidos constantes y cada elección parece definir un escenario diferente. Todo ello ha generado una dinámica de análisis del comportamiento electoral basada en el estudio de los equilibrios actuales sin tener en cuenta los equilibrios de los que venimos. Los equilibrios anteriores parecen ya cosa de otro mundo, algo absolutamente desfasado.

Comparto parte de esta lógica, el cambio en el electorado catalán parece cada vez más cristalizado y parece difícil que ninguno de los partidos consiga mantener la cuota de poder que tuvo antaño. Sin embargo, hay un problema en olvidar de dónde venimos. Hace mucho tiempo que el escenario catalán no vive en equilibrio ni en un espacio en el que sea posible el desarrollo de la política. Por lo tanto, trabajamos sobre escenarios posibilistas olvidando los escenarios que permitían hacer política más allá de los bloques. Si queremos tener cierta visión que nos permita entender como de lejos estamos de escenarios distintos, escenarios no definidos por la polarización y la inestabilidad, creo que es importante, analizar todo el proceso de cambios de alianzas desde el inicio del “procés”, para dar perspectiva a los movimientos actuales.

Para ello, la siguiente gráfica muestra las matrices de transferencias de votos de los distintos estudios pre-electorales del CIS desde 2003 hasta las elecciones del 21D. Los nuevos votantes o el voto a otros partidos no se incluyen aquí para evitar complicar innecesariamente la visualización de datos. El uso de estudios pre-electorales genera ciertos sesgos, como el hecho de que Ciudadanos no apareciera como categoría en 2006. O que no se tengan en cuenta el número de indecisos o el voto oculto, pero permite dar una idea general y comparable con los datos actuales, de las dinámicas que han marcada cada una de las 5 elecciones analizadas.

Evolución transferencias de votos entre opciones según encuestas pre-electorales del CIS

El grafico muestra que las tendencias han cambiado mucho, pudiendo diferenciar sobre todo entre las elecciones anteriores a 2012 y las posteriores. Así, por ejemplo, las elecciones previas a 2012 se caracterizan por un PSC que pierde alrededor de dos tercios de sus votantes hacía ICV o CiU, y un tercio de votos hacia Cs (otros en 2006). Y una CiU más capaz de captar votos de ERC que viceversa.

Las elecciones de 2012, sin embargo, muestran un cambio de tendencia claro, con CiU empezando a perder muchos votos. De estos una parte mayoritaria se fue hacía ERC, pero no se pueden ignorar las pérdidas del partido hacia Ciudadanos y el PP. Estas elecciones también muestran un cambio de tendencia en el PSC, reduciendo las pérdidas hacia CiU y aumentando las pérdidas hacia Cs. Una dinámica que se vuelve aún más marcada en el cambio entre 2012 y 2015. En 2012 también empezamos a ver una dinámica que marcará el escenario catalán: el flujo de votantes del PP hacía Ciudadanos. Un flujo que no ha parado de aumentar desde 2012. El último gran cambio de tendencia de esta época post-2012 no se van tan claro hasta las elecciones de 2015. ICV consiguió aún mantener a su base bastante aunada en aquellas elecciones en las que la propuesta era el derecho a decidir. No es hasta 2015 que empezamos a ver fugas de sus votantes. Unas pérdidas que en 2015 se dieron mayoritariamente hacia opciones independentistas.

Las elecciones de 2017, pues, y, a falta de saber cómo acabaran decidiendo los indecisos, se enmarcan bastante en la dinámica que venimos observando desde 2012. Con el PSC perdiendo sobre todo hacia Ciudadanos, JxC recuperando una proporción del voto de JxS menor de la que había puesto en favor de ERC, y el PP perdiendo grandes bolsas de votantes hacia Ciudadanos. Existen dos elementos relativamente nuevos, por el momento, sin embargo: por primera vez desde su aparición, Ciudadanos parece tener cierta fuga de votantes. Además, CSQP ha empezado a tener pérdidas por el lado no-independentista.

Este hecho no significa, sin embargo, que las dinámicas desde 2012 sean las únicas que debemos tener en cuenta. Al fin y al cabo, para 2012 la situación ya había cambiado y la dinámica de polarización ya se había establecido. Aunque las encuestas actuales no lo muestren, hay una parte de los votantes actuales de Ciudadanos que no hace tanto votaban CiU, y una parte de los votantes independentistas de ERC o CiU que habían estado votando PSC en 2003 y 2006. Es probable que estos votantes hayan cambiado mucho en los últimos 10 años y que su comportamiento de entonces ya nada tenga que ver con sus preferencias actuales. Sin embargo, para entender los equilibrios actuales y las posibles soluciones a él, debemos tener en cuenta no sólo las pérdidas que están sufriendo los partidos actualmente, también los espacios que han perdido. Unas pérdidas que son más diversas de lo que algunos nos hacen creer.