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¿De dónde sale la recuperación del partido laborista en esta campaña?

29 May, 2017 - - @bpberta

Cuando May anunció la convocatoria de elecciones anticipadas el pasado 18 de abril, la mayoría vio en el movimiento una jugada estratégica para arrasar en las elecciones y poder conseguir una super mayoría en Westminster. A pesar de los riesgos de la estrategia, el partido Laborista y el partido Liberal Demócrata parecían en crisis profundas de liderazgo, y los movimientos de May hacía el hard-Brexit habían dejado al UKIP sin espacio político. Sin embargo, las últimas semanas han mostrado una recuperación bastante clara de los laboristas en la encuesta, llevando a muchos a sospechar que la victoria del partido conservador, aunque seguramente no esté en juego, puede ser menos aplastante de lo esperado.

Las lecturas sobre las posibles causas de la recuperación del partido de Corbyn en las encuestas no se han hecho esperar y, para variar, cada cuál ha intentado barrer para su casa. Como de costumbre en el debate político, el foco se ha puesto en causas coyunturales y eventos concretos como una supuesta recuperación de la capacidad de liderazgo de Corbyn o un error grave de la campaña de May con el programa electoral.  Se han obviando las dinámicas más estructurales de todas las campañas electorales como la movilización de los electorados desmovilizados y coordinación del voto útil.

Para intentar entender un poco mejor la dinámica de la recuperación del voto laborista los siguientes gráficos muestran la intención de voto al partido laborista y conservador entre los distintos grupos en distintas encuestas yougov: antes de la convocatoria de elecciones (26-27 marzo), justo después de la convocatoria (25-26 abril), entrada la campaña pero antes de la publicación del programa conservador (2-3 y 11-12 mayo), justo después de la publicación del programa conservador (18-19 mayo), y después del atentado de Manchester (25-26 mayo).

Como se puede ver, el partido laborista empezó a recuperar intención de voto entre sus antiguos votantes antes de la publicación del programa laborista. Es decir, los laboristas suben en las encuestas por motivos que parecen estar más ligados a la movilización de sus electores que a errores de May. A pesar de que, alrededor de un 15% de los votantes laboristas siguen valorando negativamente el liderazgo de Corbyn, una vez las elecciones se volvieron una realidad, muchos han vuelto al partido. Al fin y al cabo, por más cabreados que puedan estar con Corbyn, la perspectiva de una victoria arrolladora de May seguramente era aún peor escenario. Con el partido Liberal Demócrata sin remontar en las encuestas (algún día habrá que hablar de la crisis que abrió el gobierno de coalición ahí), la concentración entorno al partido laborista parecía una mal menor. Sin embargo, los datos muestran que lo que sí podría haber conseguido la publicación del programa conservador y las dinámicas de campaña en las últimas semanas es una desmovilización de una parte de los votantes partidarios del Brexit y de los antiguos Liberales Demócratas partidarios de votar conservador el día 8 de junio. Además, la campaña parece haber impulsado cierta coordinación del voto de los partidarios de quedarse en la UE entorno al partido Laborista, especialmente gracias a cierta capacidad de atraer votantes del partido Liberal Demócrata.

Por grupos sociales vemos como la mayor parte de la recuperación del voto laborista se ha dado entre los votantes más jóvenes, entre los mayores de 65 casi no ha habido recuperación. También por clase social, y a diferencia de los que indicaban algunos análisis, la recuperación se da sobre todo entre los ciudadanos de clases más altas (ABC1), de hecho, el partido conservador sufre la mayor parte de sus pérdidas ahí, no entre los supuestos afectados por los recortes en el estado del bienestar anunciados en el programa de May.

Parece, pues, que lo que estamos viendo es una reestructuración del voto partidario de mantener lazos con la UE alrededor del partido laborista, a pesar de las críticas que algunos han hecho a la estrategia del partido, al final, la falta de alternativa ha hecho del partido laborista el destino lógico de los votantes desafectos con el perfil y estrategia de Theresa May.

Aunque entre los votantes laboristas es ligeramente más baja, la UE parece ser el tema de estas elecciones y, como tal, esta estructurando el voto de una parte importante de ciudadanos. Habrá que ver como se reparten estos votantes por circunscripciones y como se transforman en diputados, pero parece que, como era previsible, la campaña ha permitido estructurar de algun modo una oposición a la estrategia de May por el lado del europeísmo, seguramente no sea suficiente como para parar su mayoría, pero sí para recortar las enormes distancias que separaban a laboristas y consevadores en abril.