Ciencia

Cuanto más te observo, mejor te comportas

13 May, 2015 - - @elena_costas

Finalmente pude visitar en la Fundación Telefónica de Madrid la exposición “Big Bang Data”, coproducida con el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB). No se trata únicamente de una muy entretenida exhibición, sino también de una oportunidad para cuestionarnos hasta que punto el acceso a la información representará una revolución en la relación entre gobiernos y ciudadanos.

Dejando para otra ocasión la discusión sobre cómo la acumulación masiva de datos personales puede acercarnos cada día más a ese Gran Hermano ideado por Orwell, hoy me gustaría analizar como distintas iniciativas relacionadas con el uso de la información contribuyen a los procesos de rendición de cuentas dentro de la administración pública y a prevenir las conductas corruptas.

Iniciativas como la creación de portales autonómicos o la propia Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno (LTBG) ponen al alcance de los ciudadanos – aún con serias carencias y trabas en el acceso – una gran cantidad de información, que promete convertirnos en una democracia más transparente y participativa.

Sin embargo, la información por si misma no conlleva un nuevo diálogo entre la administración y la ciudadanía, ni tampoco una reducción de los niveles de corrupción. La transparencia es una herramienta que puede prevenir la corrupción, al permitir a los ciudadanos entender el funcionamiento interno de las organizaciones públicas. Pero el simple hecho de volcar ciertos datos en la red no conllevará la creación de una democracia más participativa. Para ello es imprescindible comprender realmente los datos facilitados, así como disponer de toda la información necesaria. Es aquí cuando el trabajo realizado por diferentes colectivos constituye una pieza clave en la relación entre el acceso a los datos y la transparencia real.

Recientemente el The New York Times presentaba The Upshot, una sección que tiene su razón de ser en el uso de datos, con el objetivo de innovar en la creación y difusión de los canales de información. Una iniciativa similar es FiveThirtyEight.com, creada por Nate Silver, famoso por sus acertadas predicciones de las elecciones americanas de 2012, y hasta hace poco blog del Times. También está el caso de Vox, proyecto de uno de los bloggers más reconocidos del The Washington Post, o The Guardian, con una de las mejores bases de datos de un medio de comunicación.

Se trata en todos los casos de lo conocido como periodismo de datos, equipos multidisciplinares de periodistas, programadores y diseñadores gráficos, que son capaces de partir de cantidades ingentes de datos para crear un conjunto de tablas, textos y gráficos, con una estética clara y atractiva, que permiten al usuario seleccionar aquella información que es realmente de su interés. El periodismo de datos no representa únicamente una innovación en un sector que está bajo la amenaza constante de crisis varias; es también una forma de acercar a los ciudadanos cierta información que, debido a su complejidad, no es fácilmente “digerible”.

Esta tendencia del periodismo de datos también ha llegado a España. El Confidencial es un buen representante. Con una unidad dedicada especialmente al periodismo de investigación, este medio digital publicó, junto a La Sexta y bajo la coordinación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), la relación de personas y empresas con cuentas en el HSBC de Ginebra. Se trata de nuevo de un ejemplo de aprovechamiento de la información y de visualización de datos, en un marco de fácil manejo para el usuario. La conocida como “lista Falciani” o swissleaks no es sólo un gran ejercicio de periodismo de datos, sino también una muestra de la necesaria colaboración con los medios – independientes – para poder revelar escándalos de corrupción.

Pero los medios de comunicación no son – ni deben serlo –los únicos encargados de traducir las grandes bases de datos en información comprensible. Al ser la mayoría de datos de acceso abierto existen varias iniciativas que están trabajando para ofrecer a la ciudadanía una visión clara y transparente del día a día de sus instituciones públicas. Por mencionar algunos ejemplos tenemos la Fundación Ciudadana Civio, que promueve la accesibilidad de los datos públicos, apoyando la solicitud y el uso de la información por parte de los ciudadanos. Proyectos como “¿Dónde van mis impuestos?” o “El Indultómetro”, ambos exhibidos en la exposición “Big Bang Data”, son un ejemplo de hasta que punto el acceso a los datos brinda la oportunidad de mejorar el conocimiento que los ciudadanos tenemos del funcionamiento de las administraciones públicas. O iniciativas como “Buzón X”, que también promueve la solicitud de datos públicos por parte de individuos y organizaciones, permitiendo la denuncia directa de casos de corrupción.

Las nuevas tecnologías han permitido almacenar grandes cantidades de información a bajo coste, que se ponen ahora al servicio de la información y de los ciudadanos. En el caso de la gestión interna de los gobiernos la disponibilidad de datos es importante por varias razones. En primer lugar, se pierde la idea de la información pública como un bien propiedad de la administración. Más allá de aportar un mayor conocimiento de estos complejos procesos, el acceso a los datos permite una mayor interacción entre la ciudadanía y las instituciones públicas, reduciendo así el riesgo a recibir un mensaje sesgado por parte de las fuentes de información tradicionales. En segundo lugar, ejercicios de periodismo de datos y de otras plataformas ciudadanas nos permiten comprender a través de un lenguaje claro el funcionamiento interno de estas instituciones, identificando así casos de corrupción o mal uso del dinero público. Esto nos permite y nos obliga a ser conscientes de la responsabilidad como ciudadanos de vigilar a los responsables de la administración pública. De esta forma, contribuimos a favorecer los mecanismos de rendición de cuentas, confirmando aquella máxima de Jeremy Bentham de “cuánto más te observo mejor te comportas”.