Hemeroteca - Los escritos de Jorge Galindo

La reclamación de Vivienda, el diseño institucional y la comunicación

20 Ago, 2010 - - @jorgegalindo

La noticia del minuto la ha sacado ElPais.com, y es la reclamación de Vivienda a 8.000 jóvenes la devolución (hasta con intereses) de las ayudas de alquiler de 2009 porque en la Declaración de la Renta de este año salía que sobrepasaban el límite de 22.000€ anuales. La reclamación ha sido masiva pero individual: por carta y por mensaje a móvil, pero sin mediar nota de prensa alguna.

Difícilmente puede encontrarse un ejemplo más claro de diseño institucional combinado innecesariamiente chapucero (en este caso, la zona de solapamiento entre la subvención y el IRPF) y una nula previsión comunicativa con efectos bastante negativos. Porque no es que la oposición política y mediática se haya lanzado al cuello del Gobierno. Es que lo han hecho una parte de sus bases, a juzgar por lo que se cuece en Twitter. Hay críticas incluso de militantes y cargos medios. Y no digamos ya Comunidades Autónomas afines. El ejemplo más claro es el de Catalunya, a quien esto le ha sentado como un tiro a 3 meses de las elecciones, tiro que va directo a un colectivo muy importante para el PSC, sobre el que se cierne la amenaza de la abstención: los jóvenes.

Todo habría sido más fácil con un mecanismo mucho más sencillo: simplemente, conceder ayudas en función de la renta del año anterior, y con la renta de 2009, no renovar las de 2010. Es cierto que este esquema, el más habitual en las becas, muchas veces resulta injusto por los vaivenes de una economía familiar. Bien, pues podría simplemente haberse establecido un umbral algo más amplio, de unos 1.000€ (hasta 23.000€) para ingresos imprevistos o no planificables, como horas extra y demás, y haberse explicado claramente desde el principio (explicar = contar e insistir a los periodistas. Ellos son la principal fuente de información, no la letra pequeña del BOE) que si se sobrepasaba ese umbral se corría el peligro de tener que devolver las ayudas.

No era tan difícil. Ahora, a ver cómo gestiona el Gobierno esta pequeña crisis que le ha explotado, además, por abajo (jóvenes) y por la izquierda.