Economía

Qué es “ser de clase alta”

11 May, 2015 - - @jorgegalindo

La desigualdad ha crecido de manera marcada durante la crisis. De hecho, España es el país de la OCDE donde más lo ha hecho (pdf). Esto ha llevado el debate sobre las clases sociales al público de una manera insólita, al menos para la presente generación. El último añadido a la discusión lo ha traído Podemos al proponer gravar a las rentas por encima de 50.000 euros, implicando que se trata de la “clase alta” en España. ¿Pero lo es realmente? ¿Desde qué punto de vista? ¿No es acaso la clase social algo más que la renta?

El concepto de clase social es uno de los más connotados dentro de las ciencias sociales. Se trata, como veremos a continuación, de una idea multidimensional por naturaleza. Resulta imposible revisar aquí todo el debate teórico al respecto, sería como intentar abarcar dos siglos de teoría y análisis social. Sin embargo, merece la pena considerar cuatro aspectos de la discusión que iluminan ángulos necesarios para comprender a qué nos referimos cuando hablamos de clases sociales.

El trabajo como base: renta y riqueza, sector y ocupación. El origen de la discusión moderna sobre clases sociales está en la división del trabajo propiciada por el triunfo del capitalismo. Marx consolidó la dicotomía entre quienes disponen de su fuerza de trabajo y quienes, en cambio, poseen el capital. Esto viene a subrayar también la distinción entre rentas provenientes del trabajo (esencialmente el salario), rentas provenientes del capital (intereses, por ejemplo) y riqueza en sí misma. La dicotomía entre trabajadores y capitalistas fue durante mucho tiempo la base de la distinción de clase, siendo estos últimos las “altas”.

Pero durante el siglo XX las fronteras entre ambas dimensiones se difuminaron. Por un lado, muchos trabajadores comenzaron a acceder a salarios considerables en comparación con lo que estaban acostumbrados. Esto les dio la posibilidad de acumular una cierta riqueza, pequeña (vivienda, depósitos bancarios, planes de pensiones, algunas acciones incluso) pero capital al fin y al cabo. Por otro, los puestos de directivos de nivel medio y alto empezaron a abundar, dando lugar a una clase intermedia que ejercía como capitalistas pese a no serlo, disponiendo de rentas muy elevadas en forma de salario y por ello entrando a formar parte de la clase alta. Como consecuencia, la dimensión ocupacional ganó cada vez más peso en la definición de clase social. La clasificación de Goldthorpe es posiblemente la más célebre de todas las propuestas desde la sociología. Curiosamente, en los últimos años la distinción fundamental entre renta y riqueza ha vuelto con fuerza. El trabajo de Thomas Piketty es en gran medida responsable de ello. En cualquier caso, y sin entrar en la discusión académica, lo importante es destacar la doble dimensión de la clase social económica como ocupacional y también basada en la distinción entre renta y riqueza.

No es solo dinero. La clase social no es solo dinero. O no lo es inmediatamente. Al fin y al cabo, el dinero no solo se hereda, y la distinción ocupacional no viene de la nada. Por otro lado, puede argumentarse que el dinero es relevante solo en tanto que medio para disponer de una mayor capacidad de acción (eufemismo que empleo intencionadamente para evitar hablar de “poder” y meternos en un debate aún más complejo). Así las cosas, es necesario identificar qué más elementos llevan a un determinado nivel de ingresos o de capacidad de acción. Los más evidentes son el capital social o relacional (a quién se conoce, y en qué términos) y el capital cultural, que puede aproximarse por nivel educativo o por consumo de productos elaborados, siendo probablemente los libros el máximo exponente. La “posesión” de ambos abre espacios de movilidad ascendente: la “clase alta social” o “cultural” controla los códigos que dan acceso a las élites, y empieza con las relaciones necesarias para progresar.

Hoy y mañana. Este es quizá el matiz más banal, pero curiosamente también el más pasado por alto. El hecho de disponer de un nivel determinado de renta hoy no garantiza que éste se mantenga en el tiempo. Desde luego, es probable que una persona que gana 36.000 euros al año en un momento dado siga ganándolos una década más tarde. Pero no es seguro. De hecho, si pensamos en los elevados salarios que se pagaban en el sector de la construcción en la época de la burbuja en España y en cuántos de estos puestos de trabajo han sido destruidos tendremos una idea clara de qué quiero decir. Por descontado, la permanencia en el tiempo del nivel de renta está íntimamente relacionada con el resto de dimensiones: si uno dispone de un patrimonio importante es más sencillo asegurar ingresos, como lo es si el nivel educativo, social o cultural es lo suficientemente elevado. Así, la clase alta patrimonial o cultural lo tiene (muchísimo) más fácil para mantenerse en la cúspide de la estructura de ingresos.

Los ingresos no son solamente para uno mismo. Este es un matiz más metodológico que teórico. Muchas veces, en las conversaciones informales tenemos la (mala) costumbre de medir si un determinado nivel de ingresos es elevado o no comparando a individuos en situaciones familiares completamente distintas. No tiene nada que ver ingresar 30.000 euros brutos anuales siendo soltero, sin hijos y con un pequeño estudio comprado hace unos años que disponer de la misma cantidad pero con una pareja en paro y dos niños a cargo. Es por ello que la mayoría de indicadores de pobreza se aproximan al fenómeno utilizando hogares como unidad de análisis. Al revés también funciona, claro. Resulta polémico definir un determinado nivel de renta como “alta” si no existe información del entorno familiar, igual que resulta arriesgado proponer medidas impositivas sin considerarlo siquiera.

En resumen, no es del todo correcto hablar de “clase social” como una mera distinción entre personas con diferentes niveles de renta. De hecho, es un concepto tan multidimensional que las escasas líneas aquí vertidas le hacen más bien poca justicia. Pero al menos ahora podemos interpretar el siguiente gráfico, que muestra los ingresos medios en bruto del top 10%, 5% y 1% que más gana de España para las últimas tres décadas, así como la media para el conjunto de la población. A la derecha se ofrecen también los datos para 2012, incluyendo no solo las medias sino los umbrales para cada uno de los niveles. La fuente de los datos es la World Top Incomes Database realizada por Tony Atkinson, Facundo Alvaredo, Thomas Piketty y Emmanuel Sáez. Hay otras posibles fuentes, cierto, pero esta tiene la ventaja de ser netamente individual (lo que permite contrastar el dato con la manera de pensar sobre la renta de la mayoría de nosotros en el día a día), de abarcar un gran periodo de tiempo y de permitir comparaciones internacionales.

 

clasealta

Una lectura rápida de estos datos lleva a afirmar que sí, que 50.000 euros es clase alta. Y en términos de renta, lo es. La verdad es que dado el nivel de los salarios en España, disponer de 54.000 euros anuales ofrece una seguridad al alcance de pocos. Quien piense lo contrario creo que no conoce demasiado bien la realidad del país.

Ahora bien, es necesario introducir los matices enunciados más arriba. Cuán diferente es disponer de esos ingresos, por ejemplo, viviendo con una pareja con una renta similar, disponiendo de un patrimonio de 1.2 millones de euros en forma de bienes inmuebles y acciones, habiendo realizado ambos estudios de nivel de master en universidades de los Estados Unidos. Muy distinto es, decía, disponer de los mismos ingresos para una familia de tres hijos que vive de alquiler y no dispone de propiedades, donde la madre es profesora universitaria y el padre aún está terminando el doctorado, ambos son los primeros de su familia en sacarse una carrera y disponen de algo extra temporalmente porque les está yendo bien con alguna consultoría y con un libro que él acaba de publicar.

La moraleja es que el fenómeno de clase es profundamente complejo aunque solo nos centremos en el aspecto directamente monetario. Así que, pese a que valores como “50.000 euros al año” puedan considerarse como “altos”, esto no significa necesariamente que una reforma fiscal deba tasarlos indiscriminadamente, ni siquiera si el objetivo de la misma es generar una mayor igualdad. Si el fenómeno es multidimensional y complejo, la política y el debate en torno a la misma ha de ir en consonancia.


23 comentarios

  1. Alnair dice:

    Excelente artículo, para una tema bastante complejo.

    Los ingresos disponibles realmente pueden variar mucho en función del patrimonio existente. Un factor corrector que podría aplicarse es contar como ingreso adicional (ficticio) el 2% del valor neto del patrimonio (bienes menos deudas).

    El 2% es el criterio que se usa para el IRPF como rendimiento ficticio para segundas residencias que no están alquiladas.

    Así para el ejemplo de la família con 1,2 millones de patrimonio habría que añadirle 24.000 € en su renta a efectos de comparar su “clase social”.

  2. juan dice:

    En mi opinión:
    a) 50.000 € /año estadísticamente te sitúan en el 10% con más renta anual por tanto ahí serías clase alta.
    b) con 50.000 € /año (sin patrimonios preexistente) en caso de enfermedad de un familiar tipo Alzheimer y sin ley de dependencia, o una hepatitis C donde el estado no pague los fármacos realmente tus problemas son similares que si ganas 20.000 € /año.

    Por tanto se da la paradoja que gran parte de “la clase alta” son “de abajo”, y ante una pérdida de trabajo con difícil recolocación o una desgracia de salud permite visualizar la contradicción.

    Gran parte del “buen trabajo hegemónico” desarrollado por el PP (sobretodo en Madrid) ha sido hacer creer a esas personas que estaban más cercanas a Botín que a un fontanero, que si su empresa pagaba un “sanitas” no debía preocuparse por si bajaba la calidad de la atención primaria, que pagar 30€ al mes menos de IRPF que en otras autonomías, que con los concertados ya no tendría que mezclarse con gente con salarios más humildes etc etc.

    Por tanto, si tiene lógica gravar un poco más a ese 10%, y en eso Podemos tiene razón, si bien falta la pedagogía de explicar que esos 30-40€ más al mes de IRPF son como un “seguro”, el que le permitirá si pasa la desgrascia de que un padre anciano con pensión de 900€ tiene Alzeimer poder cuidarlo.

    Si quisiésemos definir una clase alta “de verdad” yo diría que es cuando la gasto mensual habituado, uno tienen dinero para vivir hasta los 110 años por si acaso.

    • Santiago dice:

      Bien visto: el trabajo del PP ha sido convencer a las clases medias de que en realidad ellos son clases altas.

      Y por tanto la estrategia del PSOE antes, y de Podemos ahora, consiste en convencer a las clases medias de que en realidad ellos son clases altas.

      Así que ya sabemos: si ganas 50.000€, 100.000€ o 30.000€ da igual, eres clase alta si eres de derechas, y clase baja si eres de izquierdas. No era tan complicado lo de las clases sociales, ¿veis?

      • Santiago dice:

        Quiero decir, que la estrategia del PSOE y de Podemos es convencer a las clases medias de que en realidad ellos son clases BAJAS.

        • juan dice:

          un matiz, no clases bajas sino “de abajo”, que incluye a autónomos y pymes, todos aquellos que ante un avatar (enfermedad, penalidada, quiebra no fraudulenta) no van a ser rescatados.

          Lo que ya es más complicado es que el sector de mayor renta de los de “abajo” entienda que igual deben de pagar un poco más para justo poder ser rescatados y también para que aliviando un poco más los bolsillos de la parte de menor renta de los de abajo, el aumento de consumo les pueda acabar compensando ese esfuerzo inicial.

  3. Pedro dice:

    Me parece increíble pensar que con 50.000 euros brutos se es de clase alta. Netos son bastante menos. En mi caso, por ejemplo, con 2 niños y 2 hipotecas, y con un buen trabajo técnico, pero asalariado, ni jefe ni nada, no soy siquiera clase media aun ganándolos. Y si mañana me quedo en paro no es tan fácil encontrar un buen trabajo hoy día.

    En mi opinión la clase viene determinada por el nivel de renta/patrimonio, y por el origen o condiciones de adquisición de las mismas. Clase alta es solo en torno al 2% de los ciudadanos y sus familias, en el caso de España 1 millón de personas. Son los que tienen riqueza suficiente para vivir de ella generando grandes ingresos sin grandes dependencias. Son familias con grandes capitales, en diversas formas, poder e influencias.

    Clase media serían los que tienen altos ingresos, desde luego más de 50. 000 brutos, bien por ser directivos de Compañías, profesionales a los que les va bien, pequeños empresarios con negocios prósperos con empleados a su cargo, o sin ellos si tienen una posición sin grandes dependencias. Y con cierto patrimonio. Puede ser en torno al 18% de los ciudadanos y sus familias, en el caso de España 8 millones de personas.

    Y el resto, el 80%, 36 millones, somos clase baja. De estos una cuarta parte, 9 millones, seríamos clase baja alta, asalariados con buenos sueldos, con trabajos técnicos, autónomos y profesionales con ingresos aceptables, jubilados con patrimonios solventes. La mitad, 18 millones, clase baja media, la mayoría de asalariados y pensionistas con ingresos normales y patrimonios humildes. Y el resto, otros 9 millones, el 20% de la población total, clase baja baja, los realmente pobres, parados, jóvenes o mayores sin apoyo familiar, inmigrantes, familias desestructuradas, totalmente dependientes.

    • Mr. X dice:

      Lo que indica me parece bastante ajustado a la realidad. Aunque permítame que le diga que, en mi opinión, alguien cuyos ingresos son suficientes para pagar 2 hipotecas si que pertenece a lo que podríamos llamar la clase media asalariada.

    • GuilleMuñoz dice:

      Ciertamente, puede parecer extraño que 50.000 brutos es clase alta… pero a mí lo que me parece ciertamente fuera de lugar es que gente con “buenos sueldos”, “ingresos aceptables” o “patrimonios solventes” sean clase baja. Precisamente, eso es lo que define a la clase media en mi opinión. Además, no les veo ningún rasgo en común con las siguientes subcategorías incluidas en “clase baja”. De hecho, creo que promocionar de una de las últimas dos subclases (sobretodo, de la última) es más complicado que pasar de técnico a directivo (no sé donde incluir “cargos intermedios”).

      O tal vez sí debe considerarse clase baja al asalariado-técnico y meter al resto en una subcategoría llamada “pozo” o “agujero”.

      • Pedro dice:

        Coincido con tu último comentario, el asalariad técnico es clase baja, y el 20% de clase baja baja están en un agujero.

        Respecto a lo que he llamado clase baja alta, que es donde parece que no está claro, no he hablado exactamente de “buenos sueldos”, “ingresos aceptables” o “patrimonios solventes”. Son “asalariados con buenos sueldos”, sin ser directivos o ejecutivos, “autónomos o profesionales con ingresos aceptables”, sin llegar a ser empresarios con negocios prósperos, sino normales, y “jubilados con patrimonios solventes”, es decir, que viven de su pensión pero que tienen cierto patrimonio ahorrado, sin llegar a vivir de él.

    • PaulJBis dice:

      Me uno a lo que dicen los comentaristas anteriores. ¿Alguien que se puede permitir pagar dos hipotecas calificándose a sí mismo de “clase baja”?

      Roger lo contará mejor, pero esto me recuerda a cuando Obama pretendió subir los impuestos a quienes cobraban más de 250.000$ al año en 2010, y un profesor de universidad escribió indignado en su blog que sí, que él cobraba más de 250.000 al año, pero que entre la hipoteca del chalet, el jardinero, la aya, la criada, el colegio privado de los niños y las letras de los dos coches no le quedaba para nada…

      • Pedro dice:

        Pues sí, dentro de la parte alta de la clase baja. Dos hipotecas que juntas no llegan a mil euros por una vivienda habitual y un apartamento en la playa que son mayormente todavía del banco, a las cuales dedico buena parte de mis ingresos, no creo que me den para considerarme en la misma situación que empresarios, profesionales con negocio propio, ejecutivos.

        Para mí la “media” de la clase social no es donde está la mayoría, la mayoría es clase baja. Como dice Juan en un comentario anterior, la mayoría se cree clase media porque son como la mayoría. Y no, la clase social viene determinada por el nivel de renta/patrimonio, y por el origen o condiciones de adquisición de las mismas. A gran parte de la clase baja le han hecho creer que ellos son clase media, y que solo el 20% más pobre son clase baja. Clase alta son muy pocos, clase media más, pero para nada mayoritaria, la gran mayoría es baja.

        • Zalo dice:

          Tener dos casas en propiedad no es clase baja. Desde luego no se es millonario pero alguien que tiene dos viviendas en su patrimonio es clase media-alta. Otra cosa es que digamos que clase alta realmente solo es esa gente que no concibe el concepto de miedo al paro porque sus ingresos no dependen de su condición de asalariado si no que su patrimonio le permite vivir de rentas, sean estas provenientes del capital, de bienes inmuebles o ambos. Pero afirma que ingresando más que el 80% de la población se es clase baja es victimista o poco realista.

        • yakal dice:

          Eres de clase baja, o media, porque tienes una actitud hacia el dinero de clase baja: Te gastas todo lo que tienes. Si ganaras 100.000 también irías apurado y al pérdida del trabajo te supondrá una hecatombe.

          Esa es probablemente la diferencia entre clase alta y clase baja. El de clase alta tiene un excedente de dinero que invierte, mueve, especula. Su objetivo es tener dinero para mover, y no disfruta gastando dinero ni comprando cosas, sino ganándolo. Y busca a toda costa tener un excedente.

          • juan dice:

            yo vengo de clase baja y siempe ahorrábamos por si acaso, cuando empecé a tener empleo con sueldo medio bueno siempre mantuve un estilo de vida frugal, porque siempre consideré que gastar poco y tener ahorro es “comprar libertad”. Yo creo que la clase baja hasta que el boom inmobiliario cambió la mentalidad de hormiguita a cigarra siempre fue ahorradora.

            • GuilleMuñoz dice:

              Yo personalmente pienso que una caracterísitica de la clase baja es que precisamente no tiene capacidad de ahorro (no incluyo en esto pensiones o hipoteca). Y es lo que en un contexto como el actual lleva a la exclusión.

              Para mí ahí hay una línea roja que delimita el que puede salir adelante y el que está en el agujero y por eso me parece inconcebible incluir en el mismo paquete a ambos grupos. No sé si “académicamente” esto son términos ortodoxos, pero a mí me parece algo bastante obvio…

              • yakal dice:

                Efectivamente, una de las características de la clase baja es no tener capacidad de ahorro. Los gastos mínimos de supervivencia se llevan por delante cualquier capacidad de ahorro.

                Lo lamentable es que esa falta de capacidad de ahorro se vuelve endémica. Tú eres la excepción. Lo normal es que si ganan más, se gasten en una casa mejor, un coche mejor. Sé de un chaval, que trabajaba en el almacén de una fábrica, al que le tocó dinero en la lotería y se compró un cochazo ¿?!!. Lo que caracteriza a la gente que no tiene dinero es que no ha aprendido a administrarlo.

                Hay una película “The Company Men” que va de unos altos cargos +180.000$/año que los despiden y empiezan a tener problemas económicos con la hipoteca etc, y alguno hasta se suicida. La película ha sido muy criticada en el sentido de que no se puede sentir lástima de unos tipos que tienen que renunciar al Porsche.

                Pero la critica más acertada es decir que es una fantasía. Esa gente que gana 180.000$ no vive con un nivel de vida de 180.000$, sino que tiene un montón invertido. Al final de mes consultan con su asesor en que invierten, y sus gastos corrientes suponen un porcentaje relativamente pequeño de sus ingresos totales. Eso le pasa a Nicolas Cage, que se gasta todo el dinero en mansiones y juergas, no a gente que sabe manejar el dinero.

                • GuilleMuñoz dice:

                  Entonces creo que es absurdo hablar de clases sociales ya que como dices, si tíos que cobran 180.000$, Nicholas Cage y asalariados técnicos de los que hemos hablado antes tienen los mismos problemas, la riqueza no determina la clase social. O, al menos, solo podríamos evaluar la riqueza de los buenos administradores…

                  • yakal dice:

                    Pues algo de eso hay. Existe la palabra “nuevos ricos” en ese sentido.

                    Hoy han aprendido, pero antes era típico que un futbolista se arruinara una vez acaba su vida profesional. Son gente de clase baja al que el dinero no les ha cambiado de clase social.

                    En sentido contrario también. Mario Conde o Ruiz Mateos, son gente de clase alta, no se puede arruinar. Siempre conservan un remanente y medios para recuperarse.

  4. Pau dice:

    ¿Qué es bajo, medio y alto? Cómo conceptos sin asociar a clase. No se pueden marcar límites con lineas claras a conceptos tan subjetivos. La única división clara es la marxista de burgués/proletario, ya que viene determinada por la relación laboral y la procedencia de ingresos. Cualquier otra división viene preconcebida por lo que consideramos bajo, medio y alto poder adquisitivo, el cual se consigue tanto mediante rentas del trabajo como del capital. Si con tu salario de 50.000€ tienes dos viviendas en propiedad, habrá quien diga que eso es clase alta y otro que diga que es baja. Unos dirán que la segunda vivienda en un derecho inalienable al ser humano, y otro que diga que ojo, que tienes un techo en propiedad del que no tener que preocuparte de pagar al casero cada mes cuando te quedes en paro.

    Sin meditarlo demasiado, no me desagrada el uso de deciles salariales con ese ajuste del 2% patrimonial. ¿Porqué tres clases pudiendo tener 10? Y con ese ajuste se separa de alguna forma a altos asalariados de poderosas dinastías patrimoniales, que de otra forma quedan agrupadas en el último decil.

    • Alatriste dice:

      Hombre, en principio tenía sentido distinguir tres clases, porque hay tres fuentes de ingresos principales. Están, o mejor dicho estaban

      – Los trabajadores: obreros, campesinos, domésticos, etc, que obtenían sus ingresos de un salario o jornal
      – Los profesionales: médicos, abogados, arquitectos, etc., que los obtenían de sus honorarios
      – Los privilegiados que los obtenían de las rentas de sus propiedades e inversiones

      Pero esa distinción, que era adecuada para 1850 o 1870 aunque presentara ambigüedades, resulta 100% bizantina hoy día. La inmensa mayoría de los rentistas son jubilados (bien podría decirse que una clase por sí misma), la gran mayoría de los profesionales actualmente no vive de honorarios, y ya puestos prácticamente todos los millonarios tienen uno o varios “empleos” y cobran un salario todos los meses…

  5. Epicureo dice:

    Está claro que las clases sociales no son solo clases económicas. Si hubiera igualdad de oportunidades (ja) y cada persona que nace tuviera las mismas posibilidades de ganar 10.000 euros o 100.000 que cualquier otro, no podría hablarse de clases. Y seguramente la desigualdad económica tampoco sería tan grande (ignorancia rawlsiana).

    Lo que define a las clases son las barreras de entrada y salida; la posibilidad de segregarse de la chusma de la clase inferior. En educación, el ir a un colegio público, a uno concertado o a uno privado te sitúa en la clase baja, media o alta (nada que ver con la calidad educativa). Sigue, a medida que creces, por los locales de ocio, los barrios residenciales, los centros sanitarios… Ahí se crean las relaciones sociales, las formas de comportamiento e incluso el lenguaje que te permitirá tener unas u otras oportunidades. Solo de vez en cuando verás a una familia “venirse a menos” o “venirse a más”, y no gustarán ni a la clase de abajo ni a la de arriba.

    Durante la gran igualación de la segunda mitad del siglo XX pareció, en algunos países, que las fronteras de clase se difuminaban y uno se situaba por su mérito, pero si continúa aumentando la desigualdad económica volverán las clases en todo su esplendor.

  6. Bowers dice:

    El artículo es medianamente honesto. Medianamente. Lo que no es honesto es que algunos digan “si son clase alta, entonces es legítimo que paguen más impuestos”. Nadie debería pagar más del 50% de impuestos. Es indecente. Y me da igual que gane 50.000 al año o 5 millones. El Estado lo que hace es traspasar un problema suyo a una minoría, sabiendo que, al ser minoría, no perderá muchos votos en el intento. En vez de promover que acabe el despilfarro, promueven saquear a los que más tienen para mantener sus privilegios de casta política. La trampa es entrar en el debate de qué es clase alta o clase media. ¿Y qué más da? ¿El que es rico no merece un gobierno que le respete? ¿La clase alta no es un término totalmente relativo? ¿Se es clase alta cuando no te quedan ni 2500 euros al mes para tus gastos? ¿Estamos de coña? En un país en el que el 99% ganara 500 euros, ¿sería clase alta alguien que ganara 650? ¿O seguiría siendo un pobre diablo?

  7. ManuOca dice:

    La división en clases que me parece más correcta:
    – clase alta: los que tienen la capacidad de vivir de su patrimonio. Si trabajan no es porque lo necesiten.
    – clase media: viven de su trabajo, entendiendo que las prestaciones contributivas son rendimientos de éste; no así las no contributivas, subsidios… que son por una situación de necesidad.
    Dentro de la clase media, la media-alta sería la compuesta por los que acumulan un patrimonio que en un momento dado les permitirá vivir sin trabajar.
    Media-media, los que tienen capacidad de ahorro pero sin posibilidad de acumular un patrimonio tal que les permita vivir de sus rentas.
    Media- baja: sin capacidad de ahorro. Tampoco perciben transferencias del Estado.
    – clase baja: los que necesitan de transferencias del Estado para sobrevivir.

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