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Primary Colors (XXX): manual de supervivencia, edición Ron Paul

27 Dic, 2011 - - @egocrata

Newt Gingrich ya no es el líder en las encuestas en Iowa. Todos esos tortazos que se ha llevado las últimas semanas han pasado factura, y ahora está tercero en las encuestas en Iowa, por detrás de Mitt Romney (siempre ahí, con su 20% del voto) y Ron Paul.

Sí, Ron Paul. El tipo que siempre digo que está loco de atar y que no tiene la más mínima opción de ganar, va líder en Iowa apenas una semana antes de los caucus. Los motivos que esto esté sucediendo son muchos y variados, pero tienen poco que ver con la increíblemente remota probabilidad que Ron Paul sea candidato. Para empezar, es casi obligado recalcar que Iowa es un sitio bastante extraño para empezar unas primarias; algo así como Palencia, pero con más evangélicos. Los votantes republicanos en casi todas partes están bastante a la derecha del electorado en general, pero en Iowa son especialmente montañeses. El estado tiene una larga tradición de votar por tipos un poco rarillos en los caucus del GOP. La clase de gente que no acaba ganando la nominación, vamos.

Por añadido, Ron Paul es otro más en larga lista de candidatos que se pone líder en las encuestas viniendo de la nada, sólo para acabar cayendo después cuando el electorado republicano le echa un buen vistazo. Los votantes se dieron cuenta que Michele Bachmann está loca de atar, Rick Perry tiene problemas contando hasta tres, Herman Cain era un escándalo sexual continuo que no sabía de lo que hablaba y Newt Gingrich era un cretino pomposo de ética cuestionable. ¿Qué encontrarán en Ron Paul?

Bueno, tenemos sus boletines a sus seguidores. Durante los años noventa, concretamente, Ron Paul (ya congresista) tenía un estupendo negocio de boletines, revistas y cartas a subscriptores de pago a sus seguidores, y los contenidos eran como menos cuestionables. Los textos son un delirante compedio de diatribas antisemitas, racismo más o menos explícito y teorías conspiratorias completamente enloquecidas. Es la basura habitual de la ultraderecha americana; podéis leerlas aquí.

Estas cartas no son ninguna novedad; the Weekly Standard las recuperó ya el 2008. Por aquel entonces Ron Paul era un candidato que nadie se tomaba en serio, así que los medios no le prestaron demasiada atención. Este ciclo electoral, sin embargo, el equipo de prensa de Mitt Romney parece tomarse a todo competidor que se le acerque en serio, y el Congresista ha sido preguntado repetidamente sobre esas curiosas opiniones. Las respuestas de Paul han sido hasta ahora entre contradictorias y singularmente incompetentes, insistiendo una y otra vez que esas cartas las escribió alguien de su equipo, que el nunca ha tenido esas opiniones y que nunca las había leído antes.

Exacto, no es algo precisamente demasiado creíble – especiamente cuando están apareciendo cartas firmadas por el mismo Paul diciendo esas burradas, y parece que el tipo estaba ganando dinero a patadas con ellas. Sobre un millón de dólares sólo en 1993, para ser más exacto, y el tipo ha estado vendiendo estas cosas durante décadas. A estas alturas es difícil decir qué es peor, que Ron Paul realmente crea estas burradas, que se haya estado forrando conscientemente esparciendo esta basura de forma completamente cínica (y no tiene otro nombre – son horribles), o que haya tenido a alguien hablando en su nombre diciendo estupideces durante años y que el tipo nunca se preocupara de leer nada. No que importe demasiado, ya que hace quince años el tipo parecía estar encantado con ellas.

Lo curioso y realmente patético de toda esta historia es que Ron Paul puede ser muchas cosas, pero no parece ser racista. Lo que vemos en estos boletines probablemente no es una expresión sincera de lo que piensa el candidato, sino un negocio bien lucrativo de vender chorradas a la amplia subcultura paranoico-libertaria de Estados Unidos. Paul, siendo como era el libertario con cargo institucional más importante del país, vio que podía ganar dinero con un fanzine un poco respetable al venir de un congresista, y se lanzó a ello. Hace veinte años, antes de internet y el extraño giro a la derecha irracionalista del partido republicano, esto pasaba desapercibido. En el 2011 con un candidato líder en las encuestas, ya no.

¿Significa esto que Paul no ganará en Iowa? No necesariamente. El sistema de caucus favorece a los candidatos que son capaces de movilizar voluntarios en masa, algo que Ron Paul hace de forma excelente. Otra cosa es que su campaña sobreviva después de Iowa, con las élites del partido en modo busca y captura completamente aterradas que alguien con esto en su historial esté remotamente cerca de la nominación. Esta no es la clase de artículos que un quiere ver en el New York Times, al fin y al cabo.

Resumiendo: Ron Paul no va a ser el candidato republicano a presidente. Es inaceptable para los líderes del partido, es demasiado extraño incluso para las bases, y eso sin entrar en sus ideas sobre política económica, política exterior o su aspecto de viejo cascarrabias. Que haya llegado a tener visibilidad en esta campaña dice más de la deriva del partido republicano y la falta de seriedad de los medios que cualquier otra cosa.