Economía

¿Por qué Estados Unidos es tan rico?

24 Nov, 2021 - - @egocrata

Estados Unidos es un país muy rico. Este es un hecho conocido, pero la escala real de esta riqueza es algo que se escapa a menudo de las comparaciones internacionales. El estado más pobre de los Estados Unidos, Mississippi, tiene un PIB per cápita de $40.464, similar al de Francia ($41.760) o Reino Unido ($41.030). Alemania, el país más poderoso de la Unión Europea, estaría entre los cinco estados más pobres de Estados Unidos, por detrás de Alabama o Kentucky.

Las cifras son un poco más favorables para Europa si usamos paridad de poder adquisitivo, pero la diferencia sigue siendo considerable. El PIB per cápita de Estados Unidos ronda los $68.000, mientras que la media de la UE está sobre los $46.888. Se mida como se mida, este es un país con muchísimo dinero, y estándares de vida muy elevados. Los americanos viven en casas más grandes, tienen coches más caros, y consumen más que casi cualquier lugar del planeta. Este es un país próspero, donde la clase media tiene sueldos cómicamente altos comparados con lo que ganarían en Europa.

Muchos comentaristas utilizan estas cifras para declarar la superioridad del modelo capitalista americano, con sus enormes desigualdades, débil estado de bienestar, un sector público que regula poco y mal y una confianza infinita en los mercados. Sí, es ineficiente en algunas cosas, dicen, y los americanos quizás gasten una cantidad un tanto embarazosa de esa riqueza adicional en sanidad, pero dioses, mirad lo ricos y productivos que son. Es un modelo exitoso.

Productividad

Si miramos los datos con un poco más de detalle, sin embargo, la enorme riqueza material de Estados Unidos, aunque completamente real, tiene una explicación mucho más sencilla. Empecemos por una tabla sencillita, recogiendo el PIB por hora trabajada de unos cuantos países más o menos al azar (datos del 2017):

Si os fijáis, los americanos son gente muy productiva, pero no inusualmente productiva. Es más, los alemanes, daneses, franceses, holandeses y belgas sacan un rendimiento muy parecido, en términos de generar riqueza, por hora trabajada. Un empleado de, digamos, BASF o Volkswagen es igual de bueno en su trabajo que uno de Dupont o Ford.

Esto no debería sorprendernos demasiado. Lo que produce una economía avanzada viene determinado por la combinación entre la tecnología que tienen disponible, su mano de obra, y el capital invertido. Alemania, Francia y Estados Unidos están esencialmente en la frontera tecnológica; sus empresas tienen la maquinaria más puntera y los métodos de producción más modernos, así que sus trabajadores generan un nivel similar de riqueza por cada hora de trabajo. Si os fijáis, los españoles estamos lejos pero no muy lejos, y esa diferencia es más fruto de nuestra dependencia en pequeñas empresas (que son menos productivas) y en el turismo que de otra cosa.

Como he repetido otras veces, el “modelo capitalista” de cada país tiene relativamente poco que ver con su nivel de riqueza. Del mismo modo de que no hay correlación alguna entre la presión fiscal de cada estado en Estados Unidos y su riqueza o crecimiento económico, tampoco hay una diferencia sustancial entre la productividad de las empresas y el tamaño del estado de bienestar.

Trabajo

Pero claro, las diferencias de nivel de riqueza entre Europa y Estados Unidos son reales ¿de dónde vienen? Permitidme otro gráfico, esta vez recogiendo horas trabajadas al año (2017):

Los americanos trabajan muchas horas – demasiadas. Los tipos se pegan 1.757 horas al año, mucho más que cualquier otro país con niveles de productividad similares a ellos. Se pegan unas palizas terribles, y dado que están entre los países más avanzados, eso genera montones de riqueza.

Lo interesante, por supuesto, es que las enormes diferencias en horas trabajadas son el resultado de decisiones políticas e institucionales explícitas. Por si os habíais olvidado, Estados Unidos es el único país de la OCDE donde no hay un mínimo legal de días de vacaciones. Casi todas las empresas (¡no todas!) dan días de vacaciones, pero cuántos depende de lo que te quieran, los años que lleves con ellos y su buena voluntad. Es habitual que en el primer año de empleo tengas diez miserables días, y que esa cifra vaya subiendo poco a poco en años sucesivos.

Sea por debilidad sindical, sea porque Estados Unidos, como país, valora menos el ocio que los europeos, sea porque tienen la necesidad imperiosa de comprar más cosas, los americanos trabajan muchas más horas que los franceses, alemanes, daneses y holandeses. Podemos debatir si el estado de bienestar o el gasto en museos, parques y tener ciudades agradables donde vivir en vez de infiernos anti- peatonales influye en esta preferencia en comerse jornadas larguísimas y pocas vacaciones, pero lo cierto es que la divergencia entre uno y otro lado del Atlántico no es demasiado misteriosa. Los alemanes trabajan menos horas, y por eso tienen menos dinero. A mí no me parece mal.

Por supuesto, la ironía de que los “vagos del sur” en Europa le pongan muchas más horas que los serios y laboriosos protestantes del norte es estupenda. Pero sobre la productividad (o falta de esta) en España podemos hablar en otra ocasión.

Resumiendo: Estados Unidos es excepcionalmente rico, pero eso no se debe a que son más capitalistas, más liberales, y pagan menos impuestos. El nivel de gasto social, la sanidad, el estado de bienestar, y la presión fiscal tienen relativamente poca influencia en lo productivo que es un país y su economía. Dados niveles tecnológicos similares, los países punteros de Europa son esencialmente igual de eficientes que Estados Unidos produciendo riqueza. La diferencia es que los americanos simplemente trabajan muchas más horas, así que producen más.

¿Y la desigualdad?

El estado de bienestar, impuestos, gasto social y demás, sin embargo, sí que tienen un impacto considerable en cómo se reparte la riqueza dentro de cada país. Las regulaciones, el poder de mercado de las empresas y sindicatos, el acceso a la educación, tienen un papel enorme en los niveles de desigualdad de cada país. Pero sobre por qué Estados Unidos es mucho más desigual que Europa hablaremos otro día.

Un avance: el estado de bienestar es, de nuevo, mucho menos importante de lo que parece.

Bolas extra:


5 comentarios

  1. Corvus dice:

    Hola Roger,
    Muchas gracias por tus artículos, que son estupendos y leo siempre con mucha atención.
    Tengo una petición del lector: ¿podrías contarnos sobre «the great resignation» o «the big quit»? ¿qué está pasando con el mercado de trabajo en EE.UU (aunque este fenómeno está también presente en el Reino Unido) en relación con la pandemia? Hay artículos espeluznantes en The Atlantic, Axios o The Guardian.
    Muchas gracias y enhorabuena por tu estupendo trabajo.

  2. Sr.Yo dice:

    El artículo es impecable. Pero honestamente creo que el papel del USD en el sistema mundial tambièn debería haber estado. Financiarse gratis no es un privilegio al alcance de cualquiera, por más que mucho de èl termine arrojado por el váter (cosa que tambièn pasa por doquier).

  3. Alnair dice:

    Es gracioso añadir Irlanda a la lista de PIB/hora trabajada:
    https://ourworldindata.org/grapher/labor-productivity-per-hour-pennworldtable?time=earliest..2017&country=IND~MYS~PRT~JPN~GBR~ESP~USA~FRA~DEU~IRL

    Son «productivos» de la óstia.

  4. Patata frita dice:

    365 dias – 104 sábados y domingos – 14 festivos – 23 vacaciones = 224 días de trabajo. X 8 horas = 1792 horas anuales. ¿Quiénes son los vagos que no hacen su parte y me están bajando la medida? /s

    • Alatriste dice:

      Hay múltiples razones… pero por citar solo una, las bajas por enfermedad son responsables de una buena parte de la diferencia (y en general, una cosa son las horas máximas reguladas y otra distinta las realmente trabajadas)

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