Política

OVNIs, máscaras y golpes de estado

19 May, 2021 - - @egocrata

Escribo hoy con los dulces tonos de fondo (es un decir) de un debate parlamentario. Son casi las once de la noche, pero el senado de Connecticut sigue en sesión, con los senadores pidiendo la palabra y hablando cortésmente sobre una variedad de leyes a trámite.

Aunque me gusta mucho la política y los debates parlamentarios aquí son a menudo bastante interesantes, esto no es algo que haga por gusto. Hoy es una de esas noches que tenemos una proposición de ley esperando ser votada (llevamos dos semanas trabajando como locos para sacarla adelante), y estoy esperando a que la aprueben para enviar notas de prensa, comunicados y demás.

Así que mientras que escucho a un senador republicano quejarse de que exigir a las empresas que den los horarios a sus trabajadores con al menos una semana de antelación es comunismo, aquí van unas cuantas historias que me han llamado la atención en política americana estos días.

Investigando la insurrección

Durante las últimas semanas, republicanos y demócratas han estado negociando una ley para establecer una comisión de investigación sobre los sucesos del seis de enero, el día del asalto al capitolio. El viernes pasado el presidente del comité de seguridad nacional de la cámara de representantes anunciaba un acuerdo con el líder de los republicanos en el comité John Katko, para formar una comisión con miembros de ambos partidos y expertos independientes.

Los jefes de la minoría republicana en la cámara, sin embargo, no se pronunciaron. El partido acababa de purgar a Liz Cheney por quejarse demasiado sobre la insurrección y las conspiranoias del ex-presidente sobre las elecciones, así que lo de formar una comisión no parecía ser una prioridad. Aun así, no dijeron nada en voz alta, así que quizás tenían algo de esperanza de que se llegara a un cierto consenso. O al menos, eso insistía el amplio sector centrista de la prensa de Washington, siempre ansiosa por otear el horizonte del bipartidismo.

Ilusos. Ayer martes, el ex-presidente lanzó uno de sus peculiares comunicados- diatriba diciendo que la comisión de investigación era un fraude, un escándalo, y una trampa para distraer a los republicanos. Poco después, Kevin McCarthy anunciaba su oposición a la ley, y la intención de animar a sus compañeros de partido a votar en contra.

Los demócratas, en teoría, pueden votar a favor de la comisión en la cámara baja y enviarla al senado, donde Mitch McConnell todavía no se ha pronunciado sobre si va a votar a favor o en contra. Como siempre, está diciendo que “lo estudiarán”.

La ley necesita sesenta votos, es decir, al menos diez republicanos. Con los antecedentes de McConnell, sin embargo, me sorprendería mucho que no haga una reflexión profunda, escuche los alaridos de Trump de fondo, y diga eso de que condena la insurrección pero que hay que pasar página.

Y los demócratas se quedarán con cara de tonto, otra vez.

De máscaras y sorpresas

El debate recurrente de estos últimos días ha sido, otra vez, las máscaras. La CDC pilló por sorpresa a todo el mundo la semana pasada anunciando sus nuevas recomendaciones sobre uso de máscaras para personas vacunadas contra el coronavirus. Aquellos que están inmunizados no necesitan cubrirse la cara ni siquiera dentro de edificios o lugares cerrados; sólo en recintos con mucha gente o en el transporte público aconsejan seguir utilizándola.

Desde el punto de vista de salud pública, no tengo una opinión definida sobre si esto es buena idea o no. Todo apunta que las vacunas son increíblemente efectivas, así que los inmunizados no tenemos nada que temer; COVID es, ahora sí, poco menos que una gripe. En Estados Unidos estos días, si quieres vacunarte, puedes; el acceso a la vacuna es gratuito y universal de veras. Nada ni nadie impide que uno pueda ponerse las dos dosis necesarias de Moderna o Pfizer, que son poco menos que mágicas y sin efecto secundario relevante alguno.

Políticamente, el efecto de las recomendaciones de la CDC ha sido un tanto hilarante. Mucho de los estados más progresistas han dicho que muy bien, muchas gracias, pero que van a mantener la obligación de llevar las máscaras en interiores por ahora, diga lo que diga la CDC. Huelga decirlo, estos son los estados donde hay una mayor proporción de vacunados. Mientras tanto, los estados más conservadores o bien se han apresurado a eliminar cualquier obligación a llevar máscaras, o bien hacía semanas que lo habían eliminado. Texas incluso prohibiráque ciudades y condados impongan restricción alguna. Son, cómo no, los estados donde hay más reticencia a recibir la vacuna.

Estas decisiones paralelas siguen la distinción, ya conocida, entre demócratas y republicanos respecto a las vacunaciones. Entre los primeros, me he hartado de escuchar gente diciendo que no se piensan quitar la mascarilla, digan lo que digan las autoridades y aunque estén inmunizados. Entre los segundos, abundan los comentarios de alegres negacionistas diciendo que ni mascara ni vacuna, y quien siga con la cara cubierta es una nenaza.

No sucede demasiado a menudo que la politización de una determinada materia puede acabar por matarte, pero COVID en Estados Unidos va camino de ello.

El aborto, otra vez

El tribunal supremo de los Estados Unidos anunció el lunes que va a tomar en consideración la constitucionalidad de una ley estatal de Mississippi que prohíbe casi todos los abortos a partir de la decimoquinta semana de embarazo. Esto representaría una reducción de ocho semanas en el plazo establecido como razonable en la jurisprudencia actual, en un tribunal donde los jueces conservadores tienen una mayoría 6-3 a su favor.

Dicho en términos simples: el supremo está a punto de dar los primeros pasos para derogar la sentencia que legalizó el aborto en Estados Unidos, Roe v. Wade, y permitir que los estados aprueben restricciones mucho más duras.

La buena noticia es que, dado que este es un país federal, el aborto seguirá siendo legal en la mayoría de los estados del país. La mala noticia es que en casi todos estados del sur del país el aborto será prohibido casi de inmediato; en muchos lugares hay legislación en los libros que entraría en vigor en el momento en que el supremo derogue Roe.

Allá por el 2012-2014, muchos demócratas intentaron convencer a Ruth Bader Ginsburg que se retirara del supremo. Querían evitar un escenario en que un presidente republicano ganara el 2016 y RBG muriera durante su mandato, dando otra nominación al GOP. Ginsburg se negó. Y aquí estamos.

¡OVNIs!

Llevo varios días dando la tabarra por Twitter sobre ello, pero este es un tema curioso.

El gobierno federal americano lleva varios meses hablando abiertamente de cómo sus pilotos y militares están encontrándose OVNIs todo el santo rato allí fuera. Han estado publicando videos, imágenes de FLIR y de radar que muestran claramente cosas inexplicables volando, y permitido que pilotos expliquen lo que se están encontrando en los medios. 60 Minutes, el informativo clásico de CBS, le dedicó un reportaje el viernes donde se recogen imágenes y testimonios increíbles. Marco Rubio, senador por Florida, habla sobre comisiones de investigación. El congreso ha dado un plazo de 180 días al Pentágono para que emita un informe y cuente todo lo que sabe sobre estos fenómenos.

¿La reacción del público americano? Unas cuántas bromas en Twitter, un (excelente) artículo de Ezra Klein en el Post insistiendo en que esto es importante, y… nada más. La verdad está literalmente allí fuera, y sólo ha sido recibida con bostezos.

Todas las revelaciones y la relativa falta de debate y/o histerismo en los medios me han hecho pensar en este fabuloso artículo en el New Yorkerel mes pasado que explica cómo el gobierno de los Estados Unidos ha hablado sobre OVNIs a lo largo de la historia.

Es una evolución curiosa. En los años inmediatamente posteriores a la segunda guerra mundial, el Pentágono hablaba abiertamente sobre la existencia de OVNIs y cómo estaban respondiendo a cada avistamiento, pidiendo la colaboración del público. Según avanzaron los años, sin embargo, los platillos volantes y hombrecitos verdes se convirtieron en el circo de histéricos, flipados y conspiranoicos que todos conocemos, así que allá por los setenta el tono cambió y el gobierno emitió varios informes negando categóricamente que hubiera nada relevante. Cualquier piloto que informara haber visto algo era tratado como si estuviera un poco chiflado. Los OVNIs pasaron a ser un tema tabú en el Pentágono, algo que ni era reconocido ni investigado.

En los últimos 4-6 años, sin embargo, el tono ha cambiado, gracias a una extraña coalición de colgados, políticos un poco lunáticos, el cantante de Blink-182 (no, no es broma) y varios analistas y serios hombres de estado que se han empezado a mosquear de que haya todos estos avistamientos y que nadie esté investigando nada. Así que los OVNIs están otra vez en los medios, el Pentágono está investigando, y todo va a salir a la luz, o eso dicen. Es una historia fascinante de veras.

Y no, no creo que sean alienígenas. No tengo ni idea de qué son todas estas cosas, pero hay explicaciones más sencillas que hombrecitos verdes. En los sesenta, muchos de los avistamientos de OVNIs en Estados Unidos eran vuelos del híper- secreto SR-71; Dios sabe qué estará probando el pentágono estos días.

O quizás digo esto porque yo soy un hombrecito verde. Nunca confiéis en nadie.

Bola extra:

  • Mientras escribía esto, el senado ha votado a favor de nuestra propuesta 20-16. Ahora toca la cámara de representantes, donde nos tocará sudar más para conseguir sacarla adelante.


3 comentarios

  1. Sr.Yo dice:

    A ver qué el Tribunal Opusino. Nunca se sabe. Siempre hay sorpresas.

    ¿Quizá los demócratas deberían de dejar de hablar con sus colegas legisladores y empezar a hablar directamente con el jefe del cotarro? Es una memez hablar con los empleados, siempre van a contestar con la política de la empresa. Lo cierto es que Trump ya no puede decirlo más alto, porque lleva diciéndolo clarísimo desde 2016 y hasta antes. Bueno, si, puede decirlo aún más alto, ir directamente al Senado y darle un puñetazo en la cara a la Cheney, por ejemplo, pasa que no lo veo capaz y aparte esto sí que es imposible de pasar por alto. O no. La verdad es que no sé.

    Blinken acaba de hablar con Lavrov y el bueno de Lavrov tenía una cara de venir de rajar con un iluminado drogota. Seguro que hablaron de ORNIs.

  2. Alatriste dice:

    En ocasiones el mundo… no es que te decepcione, eso lo hace a diario, sino que parece que se complazca en ponerte delante de la cara que no sabes y nunca sabrás cómo es de verdad. Y este de los OVNIs es un caso de libro.

    El gobierno de Estados Unidos, en resumen, ha admitido públicamente que los OVNIs existen, que son objetos materiales, que hacen cosas increíbles, y que no tiene ni idea de qué son, y la reacción del mundo ha sido ¡Ninguna en absoluto! Y no sé que es más asombroso, lo primero o lo segundo; solo puedo decir que el hecho de que lo admitiera durante la presidencia de Trump puede haber tenido algo que ver. Cuando uno no hace mas que soltar una burrada detrás de otra como una ametralladora, primero no se cree nada de lo que digas, y segundo todas se convierten en ruido de fondo.

    Respecto a qué puedan ser, yo tampoco tengo ni idea. Es increíble que unos extraterrestres con la tecnología necesaria para visitar la Tierra no escondan sus naves un poco mejor, cuando si esconden sus bases y a ellos mismos – y de hecho, si tienen esa tecnología sus artefactos voladores son muy primitivos – pero si no ¿Qué pueden ser? Personalmente me gustaría que fueran extraterrestres porque es una de las pocas soluciones a la Paradoja de Fermi que no quitan el sueño, pero hay que admitir que es muy poco probable.

    • Sr.Yo dice:

      Es que la paradoja de Fermi no es tal. Podríamos ahora liarnos sobre qué es y qué no es una paradoja (o un oxímoron), pero sobre Fermi sólo diré una cosa: un tío de derechas hasta la cachas como él, se hizo famoso por dos cosas, primero, por sus estimaciones de una exactitud increíble aparentemente (no tal, todo mago tiene su truco) a ojo de buen cubero, y segundo, porque su Italia fascista tan cara le obligó a salir cagando hostias para que su mujer (y quizá él) no terminase en un campo de exterminio. Para estimación, la segunda, llega y sobra. Que luego calcule los gigajoules emitidos en un blast termonuclear al mismo tiempo que le importa un carajo la suerte de los soldados de infantería (americanos, naturalmente) que fueron puestos a diferentes distancias como conejillos de indias, y que evidentemente ni falta hace explicar su suerte. Ya se sabe que EEUU reconoce todos sus pecados y te da una medallita póstuma cuando ya estás criando malvas. Y no siempre. Y no nos quejemos que este país no lo hace. Y sí, Enrico lo sabía, por supuesto que lo sabía.

      Por qué razón este señor, en su mentalidad, pensaba que una inteligencia ET tenía que ser estúpida y delatarse haciendo ruido y destrozos como lo hacemos nosotros, eso es la paradoja, a cargo de la psicología, pero él mismo redujo a cero toda publicación sobre el proyecto Manhattan directa o indirecta (y Flyorov como no podía ser menos se dio cuenta, poniendo en marcha el equivalente soviético). Vaya, el paradojado paradojando. A ver, ¿por qué los EEUU no siguieron publicando en las revistas científicas todos sus hallazgos sobre la energía nuclear? Ah, porque no están investigando, ¿a que no?

      Este señor y sus paridas (aunque el Rey de las Paridas es Popper por derecho propio, sus nóminas de la CIA y similares bien cierto es que eran más nutridas) ha sido de la utilidad buscada: entretener con chorradas, como hace la TV. Lo cierto es que si nadie se comunica abiertamente, todo el mundo lo hace cifrado (desde que el mundo es mundo), nadie desvela sus planes, nadie dice lo que va a hacer, nadie se delata (menos aún en la selva), de hecho, el espectáculo más grande sobre la Tierra, como lo define tan acertadamente Dawkins, es una carrera de armamentos de engaños y camuflajes, por pura supervivencia, ¿por qué cojones unos seres de la Luz superdesarrollados iban a comportarse como domingueros, señor Fermi? Usted lo sabe mejor que nadie que para eso estuvo a sueldo del MIC. Hasta Snowden lo tiene claro.

      Y encima de delatarse a gritos, encima vienen aquí de fin de semana. Ah, trabajar para el servicio de idiotización del sistema debe ser un show. Ni a los de los púlpitos se les ocurrían tamañas paridas.

      Y oigan, ocultarse no es trivial. Nada trivial. Ahora que detectamos exoplanetas y dentro de poco biomarcadores (lo que sea que eso sea), ya se están publicando papers sobre cómo ocultar la Tierra para que sea invisible a todo ese rango de detecciones. Eso, después de irradiar basura durante 90 años al espacio en todas direcciones.

      No, los ET no son subnormales como nosotros. Entienden perfectamente de qué va la evolución, a cualquier escala. Y no, no estoy hablando de la trilogía del chino, eso es más de lo mismo (de Fermi). Mejor leer a Stanislaw Lem.

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