Feminismo

¿Por qué el feminismo es un valor en alza?

7 Mar, 2018 - - @Claveria

En el 2010 impartía un seminario en la universidad donde el alumnado tenía que reflexionar sobre las desigualdades de género. Cuando les preguntaba si creían que éstas desigualdades aún existían en su generación, me miraban con cara extraña. Las alumnas reivindicaban que ellas se consideraban tan válidas como ellos y me decían que tanto en la escuela como en la universidad les habían tratado igual que a sus compañeros. Pero la percepción de la realidad ha cambiado mucho en estos últimos años. Actualmente también imparto cursos de ciencia política en la universidad y, aunque no doy ninguna asignatura centrada en desigualdad de género, todas mis alumnas han mostrado un gran interés por este tema en las clases, y en los trabajos de temática libre que tienen que entregarme, multitud de ellas escogen estudiar este tema. Esta anécdota solo es mi experiencia personal, pero no hace más que confirmar una tendencia mucho más generalizada.

La huelga feminista del 8 de marzo tiene un enorme apoyo entre los españoles: el 82% cree que hay motivos suficientes para convocar la protesta contra la discriminación que sufren las mujeres, según datos de Metroscopia.Google trends recoge que la tendencia de búsqueda de la palabra feminismo en los últimos 5 años se ha disparado. El último pico visible corresponde a la manifestación del 8 de marzo del año pasado. Esta manifestación tuvo una asistencia multitudinaria, particularmente de gente joven. También el éxito sin precedentes de la Women’s March contra Trump en enero del 2017; o la multitud de artículos y libros publicados últimamente sobre temas de género muestran esta tendencia a considerar el feminismo como algo cada vez más importante en nuestras vidas.

Estos hechos son un termómetro para ver que las reivindicaciones de género cada vez interesan más y tienen un seguimiento mayor por parte de la gente joven. No solo eso, sino que muchas actrices y celebridades con gran visibilidad se han implicado en la causa feminista y han realizado reivindicaciones en este sentido. Los discursos feministas de Michelle Obama, ex primera dama de EEUU, en la campaña de las elecciones de EE.UU. en el 2016; la cantante Madonna lamentando públicamente que las opiniones de las mujeres no se valorasen como las de un hombre; o la actriz Robin Wright denunciando que su sueldo no era igual que el de su co-protagonista en la serie House of Cards son algunos de los ejemplos más comentados.

Gráfico 1. Búsquedas de la palabra feminismo desde 2004 hasta la actualidad

Estos gestos, además de mostrar que la situación ha cambiado, puede producir, a la vez, que las mujeres pierdan el miedo a hacer reivindicaciones feministas. Pero, ¿por qué se ha producido este cambio? No tengo una respuesta clara a esta pregunta, pero puedo lanzar al aire unas hipótesis para intentar explicar este fenómeno. Seguramente no hay un único factor, y aquello que lo explique sea la conjunción de diferentes escenarios, pero voy a apuntar algunas ideas.

  • El movimiento feminista ha calado: Este fenómeno actual no se podría explicar sin tener en cuenta todas las corrientes y toda la literatura e ideas producidas por el movimiento feminista a lo largo de su historia, al que tenemos que volver para explicarnos y entendernos. Es decir, el éxito del feminismo actual no se podría explicar sin tener en cuenta las tesis de Beauvoir, el feminismo radical y todas sus derivadas o el movimiento queer. A pesar que en la mayoría de currículums escolares, las autoras feministas ni tienen un papel preeminente ni en muchos casos ni se las estudia, la corriente feminista ha ido calando las ideas hasta que personajes muy visibles tienen un discurso feminista muy elaborado y potente. Sin embargo, esta explicación necesita de algún otro elemento para poder argumentar por qué es ahora que se ha producido este punto álgido y no en otro momento en el tiempo.
  • Crisis económica y de expectativas: en España el 15-M fue un punto de inflexión, para la concienciación del feminismo. En España, en 2011 surge el 15-M, un movimiento que expresa la indignación de las injusticias del sistema, las cuales se hicieron mucho más evidentes con la crisis. Este movimiento que mayoritariamente reclamaba reformas dentro del sistema, es donde empieza a germinar un cambio, también en la concienciación del feminismo. Allí brotan comisiones de feminismo en cada acampada, eso provoca que se incorporen al debate, situaciones de micro o macro-machismo, o ideas de desigualdad de género que hasta entonces eran ignoradas por la gran mayoría de jóvenes que estaban allí. Muchos indignados que, tal vez, nunca se había planteado cuestiones como la brecha salarial, la poca participación de las mujeres en la política, o el machismo que había en las mismas asambleas del 15-M -con las infinitas interrupciones a los discursos que hacían las mujeres, o a la menor valoración de las intervenciones hechas por éstas en la asamblea, empiezan a tomar conciencia. Además, esto contrastaba con la actitud que asumió el gobierno de Zapatero cuando estalló la crisis hacia la lucha de la igualdad de género: restructurar el gobierno y eliminar el ministerio de igualdad. Dando un mensaje claro a la ciudadanía: cuando las cosas van mal dadas, el feminismo es prescindible, es una “lucha de segunda”. Todo esto, junto a que cada vez hay más mujeres con niveles de formación más altos, que están esperando un futuro acorde con su preparación, sin que la sociedad esté preparada para ello, era un cóctel perfecto para que los jóvenes fueran muy conscientes de esta problemática. El 15-M tuvo un efecto claro en la socialización de los jóvenes en política, como mostraban las encuestas los incrementos de interés por la política en estas franjas de edad. Parece que esto también pasó con el feminismo, aunque lamentablemente no hay datos longitudinales de calidad que lleguen hasta la actualidad para medir este cambio. Pero podemos establecer paralelismos con el impacto que tuvo el movimiento en socializar a los jóvenes. Por ejemplo, una encuesta reciente de Metroscopia sobre igualdad publicaba que, la mitad de las mujeres se han sentido discriminadas por el hecho de serlo. Sin embargo, ese porcentaje es mucho más elevado entre las jóvenes (entre 18 y 34 años), haciendo evidente que ellas son las más concienciadas sobre este tema.
  • Redes sociales: Twitter: Otro de los factores que pueden explicar la popularización del feminismo ha podido ser por el desarrollo de medios digitales como Twitter. Como explicaba Despentes, ser feminista hace unos cuantos años implicaba que tenías que fotocopiar fanzines o manifiestos, como si fuera una subcultura marginal. En cambio, ahora puedes tener infinidad de textos a la distancia de un clic. Además, a través de las redes sociales estos artículos o ideas pueden viajar muy fácilmente de continente a continente, como hemos visto que ha pasado de Europa a Estados Unidos o América latina, o viceversa.Estas redes sociales, asimismo, no tienen gatekeepers. Dicho de otra manera, permite que la gente pueda publicar sus ideas, e incluso se viralicen, sin que haya nadie que las proponga o las censure. La divulgación de ideas, por tanto, se ha democratizado. Muchos que nunca habían pensado acera la desigualdad de género hasta que alguien denunciaba en Twitter, por ejemplo, la poca presencia de mujeres en los medios de comunicación, o conferencias, o como era el lenguaje que se utiliza en las noticias de violencia de género. Tampoco disponemos de datos para ver quien ha cambiado de actitud, o cómo ha cambiado la intensidad de esa reivindicación, pero observamos que estas denuncias han tenido un impacto en la concienciación, como mínimo, de los usuarios de la red.

Seguramente hay muchos más factores que pueden completar esta explicación, pero a falta de datos longitudinales, esta es una primera aproximación del porqué de la valorización del feminismo. Y como cada vez más hay más gente que es consciente que el patriarcado existe y se tiene que combatir, aunque se disfrace de normas neutrales.