Catalunya

¿Qué sabemos, qué sabremos y qué no podremos saber aún? Guía básica de 10 puntos para entender el 21D

21 Dic, 2017 - - @bpberta

Cosas que ya sabemos.

1- Catalunya está dividida. Parace claro que estas elecciones van a confirmar la movilización del bloque anti-independentista encabezado por Ciudadanos. Una movilización que ha dejado claro que actualmente en Catalunya conviven dos comunidades de tamaños parecidos y con visiones muy contrapuestas sobre lo que ha ocurrido estos años y las soluciones que les gustaría implementar.

2- Catalunya está frustrada y confundida. Existe una sensación bastante generalizada, aunque solo dominante en el bloque no independentista, de que los últimos 5 años no han sido buenos para Catalunya. También la confianza de que una Cataluña independiente podría formar parte de la UE o se haría sin costes, ha bajado entre los independentistas. Las visiones idealizadas de la independencia han ido desapareciendo del imaginario catalán y la voluntad de alcanzar pactos está más presente entre los votantes independentistas y los no-independentistas de lo que algunos discursos harían sospechar.

3- Catalunya está polarizada. Del mismo modo, la división de los ciudadanos en dos bloques se ha ido profundizando a lo largo de los últimos años, y especialmente de los últimos meses. Los datos de Jordi Muñoz sobre los niveles de confianza en las distintas instituciones, o los niveles de rechazo al 155 son una muestra clara de cómo, unos y otros cada vez sienten más desconfianza hacia las instituciones lideradas por el otro bloque. La falta de diálogo ha roto la confianza entre los sectores, elevando los costes de una salida pactada a pesar de la voluntad de muchos de conseguirla.

4- Sin soluciones a la vista no se pueden generar cambios. Todo ello ha generado un escenario en el que, a pesar de la frustración, ninguno de los lados está dispuesto a cambiar su comportamiento y apostar por vías más moderadas. Los partidos del espacio central siguen teniendo problemas para recuperar votos y las transferencias de votos entre-bloques son muy limitadas. Nadie parece dispuesto a ser el primero a renunciar a su proyecto de máximos por miedo a que esto suponga reforzar al contrario y permitirle imponerse sin negociar. Es de prever, pues, que a pesar de los eventos recientes, el comportamiento electoral de los catalanes nos deje un parlamento parecido al actual con solo algunos ajustes.

 

Cosas que sabremos hoy (21D) por la noche.

5- Si alguno de los bloques consigue mayoría suficiente, y cual. La primera respuesta que nos darán los resultados de esta noche es como queda, en términos de votos y de escaños, el equilibrio de fuerzas entre bloques. Y, por lo tanto, hasta qué punto es posible un gobierno de cambio o uno de continuidad. Los datos parecen indicar que la mayoría absoluta del bando no independentista es muy improbable. El bloque independentista, en cambio, tiene la mayoría en escaños más a su alcance, pero no la tiene garantizada. Así pues, los resultados determinaran si hay mayoría clara de un bloque o si Catalunya en Comú acaba siendo el actor bisagra como predicen algunas encuestas.

6- Quién lidera cada uno de los bloques. La segunda gran respuesta que nos darán los resultados de la noche es quién se erige como líder en cada uno de los dos bloques. Y, por lo tanto, quién es el candidato mejor posicionado dentro de ellos para presidir el gobierno. Por el momento parece que tanto ERC como Ciudadanos parten con una ventaja que, junto a la batalla simbólica por el primer puesto, les podría permitir arrastrar voto útil y consolidar el liderazgo en su bloque. Sin embargo, Junts per Cat y PSC han mostrado signos de recuperación en algunas encuestas y podrían, quizá no disputar la primera plaza, pero sí el co-liderazgo del espacio. El voto estratégico tiene mil matices aquí, habrá que ver cuál se acaba imponiendo esta noche.

7- Cómo de repartido queda el poder dentro de los bloques. En este sentido, y seguramente más importante que el punto seis, los resultados de las elecciones definirán cómo de repartido queda el poder dentro de los bloques. Un tema que es relevante, no solo por sus implicaciones a la hora de permitir que el debate tenga matices, sino también a la hora de determinar cuanto margen de maniobra tienen los distintos partidos para hacer movimientos poco populares sin riesgo de sufrir oposición interna dentro del bloque. En este sentido, será importante el equilibrio que resulte entre ERC-JxC y  asimismo entre Cs-PSC, pero también la fuerza que acaben amasando las dos fuerzas pequeñas de los bloques, CUP y PP.

 

Cosas aún que tendremos que esperar para saber

8- Qué gobierno se va a formar. Es poco probable que con los resultados de esta noche podamos definir quién será el próximo presidente o presidenta del gobierno. Por un lado, porque podría ser que ninguno de los dos bloques consiguiera mayoría absoluta y, por lo tanto, quedáramos a la espera de lo que decida hacer CeC. Por otro, incluso si uno de los dos lados consiguiera mayoría absoluta, no es evidente que deba ser el candidato del partido más votado el que deba ser candidato a la Presidencia. En el caso independentista por la presión que ejercerá JxC para recuperar la figura de Puigdemont y por las condiciones que podría imponer la CUP, sin mencionar, claro, la situación procesal de los dos principales candidatos. En el caso del bloque no-independentista, las distancias ideológicas entre fuerzas pueden acabar generando vetos a algunos candidato. Anticipamos, en principio, negociaciones largas y tediosas con final muy incierto.

9- Cuántos bloques acabarán componiendo el debate político catalán. Otro elemento que no se va a esclarecer con el resultado de estas elecciones es como se reconfigurará el nuevo espacio político catalán. En este sentido y más allá de los ya mencionados equilibrios de escaños y votos que consigan aunar las distintas fuerzas, hay otro elemento que también será clave: las dinámicas y estrategias de PSC y Comuns en el futuro. Con los otros actores claramente definidos en uno de los dos bloques, sólo los Comuns y, en menor medida, el PSC mantienen cierta ambigüedad sobre su posición en el debate. No es evidente aún, si preferirán optar por la política de bloques y alinearse con los partidos de su sector erigiéndose como socios moderados de uno de los bloques, pero claramente alineados con el bloque. O si, por lo contrario, preferirán optar por un tercer espacio central. Un espacio, éste, compuesto por los famosos “equidistantes” que preferiría evitar las coaliciones de bloque y buscaría coaliciones que los cruzaran.

10- Cómo se solucionará el conflicto catalán. La última pregunta que quedará por responder después de los resultados de esta noche es como se acabará solucionando el conflicto catalán. Las encuestas nos predicen un parlamento muy dividido en el que ninguno de los dos lados conseguirá fuerza suficiente como para aplicar su programa sin encontrarse con la resistencia bizantina de las fuerzas contrarias. Al mismo tiempo, sin embargo, la campaña ha mostrado un debate muy polarizado en el que nadie parece querer echarse atrás y buscar un espacio intermedio. La solución al problema catalán sigue estando lejos, y seguirá allí hasta que se restablezcan las condiciones para un debate prolífico.