Economía

Sanidad: otra pifia republicana en el senado

18 Jul, 2017 - - @egocrata

Resulta que esto de quitarle la sanidad a 22 millones de personas es políticamente complicado.

Mitch McConnell, líder del partido republicano en el senado, ha decidido retirar la propuesta para derogar la Affordable Care Act (ACA), la reforma de la sanidad de Obama. Los republicanos, tras siete años prometiendo que iban a eliminar la ley, han sido incapaces de ponerse de acuerdo entre ellos para sacar adelante una alternativa. McConnell necesitaba 50 votos en el senado, más el desempate del vicepresidente Pence. Su primera propuesta, tras semanas de negociaciones secretas, tuvo que ser retirada tras la deserción de una decena de senadores. Un segundo borrador, con algunos cambios de peso (incluyendo una excepcionalmente cafre enmienda de Ted Cruz que permitiría a las aseguradoras discriminar según historial médico), perdió dos votos sólo ser hecha pública, y fue enterrada el lunes cuando dos senadores más hicieron pública su oposición al texto.

El problema constante, irresoluble para McConnell resultó ser que cualquier propuesta que pusiera sobre la mesa se enfrentaba a oposición desde los dos flancos. Por un lado, los (escasos) republicanos moderados, asustados por la magnitud de los recortes en medicaid (el programa de sanidad para pobres y minusválidos); por otro, los chiflados del tea party, que insistían (con razón) que la ley seguía teniendo la misma estructura básica que la ACA, y exigían más dolor y sufrimiento colectivo entre pobres, tullidos, niños y enfermos. Cualquier cambio que hiciera felices a uno soliviantaba a los otros, dejando a McConnell sin capacidad de maniobra.

Es una pifia, un ridículo tremendo, que deja tras de sí un partido desmoralizado, cabreado y dividido. Los republicanos en la cámara de representantes se jugaron el cuello hace un par de meses aprobando el borrador que McConnell ha dejado morir en el senado. Los pobres votaron una ley impopular a matar sólo para que sus colegas les dejen completamente a la estacada. Las bases del partido, tras siete años de promesas, seguro que tampoco demasiado felices están. La única ventaja, por ahora, es que al menos el partido no irá a las legislativas del año que viene habiendo aprobado una ley que deja a 22 millones de personas sin seguro médico, cosa que puede salvarles de perder la mayoría con un poco de suerte.

Aún es pronto, sin embargo, para decir que la ACA va a sobrevivir a esta legislatura. Para empezar, Mitch McConnell ha anunciado una nueva estrategia legislativa: una ley que derogaría la ley dentro de dos años*, lo que se conoce como “repeal and delay”. La idea es que el congreso saque adelante una ley que desmantela la ACA el 2019, con la idea de forzar de forzar al congreso a escribir una ley que la substituya antes de que se acabe el plazo. Esto es una idea espantosa por varios motivos, empezando por que dejaría sin sanidad a 33 millones de personas y destruiría completamente el mercado de seguros. Los republicanos abandonaron esta estrategia a principios de año cuando los miembros más cuerdos del partido decidieron que era una estrategia demasiado arriesgada/suicida.

Es posible que McConnell sepa que no tiene los votos incluso para esta estrategia, pero quiera forzar una votación para quitarse el problema de encima de una vez. También es perfectamente posible que el nihilismo militante que parece haber tomado al partido republicano estos días baste para autoconvencerles que esta es una idea vagamente racional, y quieran presentarse a las legislativas con una estrategia así de kamikaze. Es difícil creer que tras siete años sin ponerse de acuerdo en un plan concreto el GOP sea capaz de diseñar uno tras volar el sistema sanitario por los aires, pero Dios sabrá.

Hay cuatro escenarios posibles. El primero, la derogación a la tremenda, creo que es un farol y no lo veremos. El segundo escenario es que veamos una repetición de lo que hizo Paul Ryan, y la derogación resucite cuando menos te lo esperas y la saquen adelante. Escuchando y leyendo lo que dicen los senadores republicanos, sin embargo, creo que el consenso es que la propuesta actual no puede ser rescatada con más negociación.

El tercero, más probable, es que los republicanos deciden dejar la sanidad de lado y concentrarse en hacer lo que realmente les gusta, bajar los impuestos a los ricos, mientras Trump trastea con la ACA en los márgenes, implementándola tan mal como sea humanamente posible. El tercero, preferible, aunque poco probable, es que McConnell decida trabajar con los demócratas introduciendo reformas puntuales a la ACA para hacer que funcione mejor. La estructura fundamental de la ley es sólida (la idea original es de Heritage y Mitt Romney), y arreglarla no es ni caro ni complicado. Sería lo mejor para los americanos en general, pero estos días en  Washington parece que eso es completamente secundario.

La clave, en todo caso, es que les queda poco tiempo. A partir de febrero/marzo del 2018 nadie estará ya para aprobar leyes en Washington, con todo el mundo mirando hacia las legislativas. Este intento de substituir la ACA, hecho tan rápido como ha sido humanamente posible, ha tomado seis meses. Con la reforma fiscal de por medio, más el techo de la deuda, más los presupuestos, más infraestructuras, los republicanos tienen aún menos margen de error. Si en siete años no han podido diseñar una alternativa a Obamacare, dudo que puedan hacerlo ahora.

Increíblemente, entonces, es posible que la reforma de la sanidad de Obama sobreviva a un gobierno unitario republicano. Su entrada en vigor ha cambiado el debate por completo. Estados Unidos, a trancas y barrancas, quizás acabe arreglando, puliendo y mejorando la ley hasta tener un sistema de sanidad universal.

*: Técnicamente no es una derogación completa, ya que las reglas del senado exigen 60 votos para poder eliminar la ley por completo. Bajo la propuesta de McConnell, las regulaciones de la ACA permanecerían intactas, pero se retiraría la financiación. La CBO que hacerlo así es peor que derogar toda la ley, por cierto.