Economía

Los orígenes de la red de alta velocidad

14 Jun, 2017 - - @egocrata

Cuando se habla sobre la red de alta velocidad en España a menudo se habla de improvisación. La red es un capricho de los políticos, se dice, que en los años de la burbuja les dio por prometer trenes a todo el mundo y pintar líneas de colorines en el mapa. Las LAV en España son un conglomerado de chapuzas aleatorias sin que nadie se haya preocupado nunca de planificar nada a largo plazo.

Si bien es cierto que los políticos han sido aficionados a dibujar trenes en mapas en sus ratos libres, lo de la falta de planificación dista bastante de ser cierto. Para ello, me voy a remitir a este mapa del plan director de infraestructuras 1993-2007, preparado en tiempos de Josep Borrell en el ministerio:

¿Os suena familiar? La estructura básica de la red es muy parecida a la que se ha acabado construyendo, con la excepción del eterno galimatías del ancho de vía. Tenemos cuatro líneas troncales (Sevilla, Valencia, Barcelona y Valladolid/Norte). Tenemos la Y-Vasca, el corredor mediterráneo, las antenas hacia Cádiz, Málaga y Albacete. La LAV de Extremadura está en suspenso, esperando un acuerdo con Portugal. Los técnicos de Fomento a principios de los años noventa tenían una idea relativamente clara de lo que iba a ser la red de alta velocidad a medio/largo plazo, incluyendo qué tramos se harían nuevos y cuáles serían modernizados. Cuando a finales de la década el gobierno Aznar decide empezar a construir LAVs a todo correr no estaban inventándose cosas sobre la marcha, sino desempolvando (y embelleciendo, en ocasiones) proyectos ya estudiados y planificados en años anteriores.

Por supuesto, no todo se ha hecho siguiendo el esquema de 1994, y las diferencias son interesantes. La LAV de Valencia, por ejemplo, originalmente iba a ir directa desde Aranjuez a Motilla del Palancar; el rodeo (absurdo) por Cuenca fue una imposición de José Bono. La LAV de Barcelona dejaba Tarragona de lado, algo que la Generalitat (acertadamente) corrigió. De forma un tanto inexplicable, la línea Zaragoza-Castejón-Pamplona se ha dejado de lado, sin que a nadie le parezca importarle demasiado, aunque es igual o más importante que el corredor mediterráneo. La LAV hacia Galicia, inicialmente prevista por León y Palencia(dando servicio a mucha más población, al permitir conexiones con Euskadi y la frontera) se ha acabado construyendo por Zamora de forma un tanto incomprensible.

Con todo, vale la pena apreciar la consistencia de los planes de Fomento en los últimos 25 años, tanto en la construcción de la red principal como en las líneas que los políticos insisten en prometer y el ministerio siempre encuentra excusas para dejar para otro día (véase Lugo, Soria, Teruel, Algeciras, Granada, Logroño o Santander).  La red de alta velocidad en España tiene su cupo de pufos considerables y politización excesiva, pero estos mapas nos recuerdan que los burócratas de Fomento siempre han estado allí, protegiendo a los ministros de sí mismos desde hace décadas.