elecciones

Las consecuencias electorales de la negociación

17 Mar, 2016 - - @jorgegalindo

Mucho se ha hablado estas semanas (y se seguirá hablando) de quién está ganando y quién perdiendo votantes en el proceso de negociación de gobierno. La encuesta de MyWord para la Cadena SER publicada hoy (y con trabajo de campo reciente: entre el 10 y el 14 de marzo) trae al debate algunos datos interesantes, más allá de la mera estimación de voto. Como, por ejemplo, la percepción de mejora o empeoramiento de cada formación en función del recuerdo de voto el 20D.

el1

Varias cosas llaman la atención, empezando por la mejora de C’s entre su propio electorado a pesar de haberse movido hacia el centro con el pacto cerrado con el PSOE. Parece que la penalización es, de momento, escasa, aunque esto tendrá probablemente un límite. Al PSOE también le va bien entre sus votantes, pero no tanto como a los de Rivera. Entre el PP y Podemos, la cosa está bastante más (des) equilibrada. Parece que el «no» tiene costes entre los propios.

Pero también con los ajenos. Mientras que el PP y Podemos recaban escasas notas positivas entre votantes de otras formaciones, el PSOE y muy particularmente C’s concitan un apoyo mayor. Respecto a estos últimos, la voluntad de acuerdo parece claramente premiada en la encuesta. Pero de nuevo hay que ser muy cautos con estos resultados, pues el premio puede desvanecerse en función del contenido final de un hipotético acuerdo.

Estas valoraciones se ven reflejadas en los patrones de cambio de voto. La siguiente tabla muestra la intención de voto en unas hipotéticas nuevas elecciones según el partido escogido el 20D. También incluye los cambios de estos valores respecto a una encuesta de la misma firma realizada en enero de este año.

el4

La pérdida de fidelidad de Podemos y sus confluencias es el dato más sobresaliente, sin duda alguna: hasta 26 puntos porcentuales menos que hace dos meses. Compensa en parte con trasvases desde el PSOE, pero menos que en enero. El PSOE, por contra, recaba de varios frentes, al igual que C’s, que lo hace en todos. Muy destacable resulta el avance de IU-UP, que se lleva un buen mordisco de Podemos, una caída que podríamos atribuir al planteamiento de Iglesias y los suyos durante la negociación.

Es muy pronto para otorgar a las encuestas más que un poder meramente indicativo. Hasta el 2 de mayo no se cierran las negociaciones, y la percepción de los votantes puede cambiar mucho en función de las estrategias seguidas por cada uno de los partidos, de sus conflictos internos, y de sus movimientos ideológicos. Pero por ello precisamente son importantes estos datos: porque sin ellos las formaciones caminarían a ciegas, o pensando que sus movimientos no tienen consecuencias. Y no es así.