Política

Artur Mas, o la importancia de tener amigos

10 Nov, 2015 - - @egocrata

El debate de investidura de Artur Mas estos días es un buen recordatorio sobre un principio básico de la democracia parlamentaria: lo importante no es ganar elecciones, sino poder formar mayorías.

Sí, Artur Mas es el líder de la lista más votada en las últimas elecciones. Sí, Junts pel Si sacó una pluraridad de votos, y su candidato es por tanto la primera opción para la presidencia de la Generalitat de más votantes que ningún otro político. El problema, sin embargo, es que en una democracia parlamentaria eso no es suficiente; no basta con ser más popular que nadie, sino que también es necesario no ser rechazado por una mayoría del electorado.

Artur Mas no es un presidente aceptable para el resto de partidos. Para Ciutadans, PSC y PP, es demasiado independentista. Para Catalunya Sí que es Pot, no apoya el derecho a decidir sobre la independencia en un referéndum que ellos votarían en contra lo suficiente. Para las CUP, Mas es el líder de un partido político corrupto que no ha hecho proposito de enmienda. Los cinco partidos tienen motivos legítimos y racionales para rechazar la investidura de Mas, y por lo tanto van a votar en contra; todos ellos se presentaron a las elecciones diciendo explícitamente que no querían que fuera presidente, y todos ellos están cumpliendo con lo prometido.

Ganar elecciones en una democracia parlamentaria es importante, pero tener amigos lo es aún más. Junts pel Si puede indignarse todo lo que quiera, pero la realidad es que fueron ellos los que decidieron concurrir a las elecciones con una candidato que generaba un rechazo unánime en el resto de partidos. Apostaron que iban a sacar un resultado lo suficiente holgado como para no necesitar apoyos, y fracasaron en su empeño.

Queda el argumento sobre si la negativa de las CUP a investir a Artur Mas hace daño al proceso secesionista o no. Junts pel Si cree, con razón, que una repetición electoral probablemente perjudicará a los independentistas, que se habrán mostrado incapaces de ponerse de acuerdo entre ellos sobre quién tiene que dirigir el proceso. También creen que Mas es imprescindible para seguir avanzando hacia la independencia, ya que es el único político en activo capaz de aglutinar a las clases medias para la causa.  Les toca decidir entre estas dos opciones, el riesgo de elecciones o el riesgo de sacrificar a Mas. La verdad, no estoy seguro qué opción es menos mala para ellos.

El debate de investidura, en el fondo, es una muestra que la mayoría secesionista en el parlament no es una coalición natural. La distancia ideológica entre CDC y la CUP puede que sea relativamente reducida en temas identitarios, pero es enorme en política económica e instituciones. Es lo suficiente grande, de hecho, como para que las CUP no quieran apoyar un proceso independentista liderado por el actual líder de CDC. La negativa de un partido anticapitalista a apoyar el nacionalismo burgués sin condiciones era bastante previsible.

Por una vez, la mejor estrategia para Rajoy y el PP es no hacer absolutamente nada de aquí al 20 de diciembre, evitando responder a provocaciones que puedan reunificar esta coalición. Junts pel Si tienen que escoger entre dos malas opciones, y el gobierno no interrumpiendo a los secesionistas mientras sufren las consecuencias de su error.

Por supuesto, tras años de no hacer nada Rajoy ha decidido empezar a moverse precisamente ahora, cosa que tiene mérito. En fin.