Economía

Notas sobre Ciudadanos y su propuesta educativa

29 Jul, 2015 - y - @octavio_medina, @lucas_gortazar,

Esta es una entrada conjunta de Lucas Gortázar y Octavio Medina.

En esta entrada repasamos el documento presentado el lunes por Albert Rivera, Luis Garicano y Carolina Punset, centrándonos en la parte de educación no universitaria.

Poner la educación en el centro del debate

El sistema educativo es un sector que engloba a casi un millón de profesionales, y donde el activismo legislativo tipo BOE sirve para poco si la gran mayoría de profesores, maestros, padres y equipos directivos no están convencidos de una posible reforma. Después del plan Gabilondo, que acabó en el cubo de la basura por el anticipo de las elecciones en 2011, este es posiblemente el segundo planteamiento serio para una reforma educativa consensuada y a una generación vista. Por cierto, el documento de Gabilondo nos ha recordado en muchas cosas a esta propuesta y es una gran noticia que exista una perspectiva de consenso entre al menos dos partidos políticos. La experiencia internacional nos dice que la estabilidad del sistema y una estrategia a largo plazo son fundamentales para el éxito de un sistema educativo. Sin ir más lejos, Finlandia, no satisfecha con su desempeño educativo, se encuentra diseñando nueva reforma de educación básica que va a traer cambios revolucionarios. Sin un grupo de coordinación presidido por la ministra Krista Kluru con todos los actores importantes del sistema sentados alrededor de una mesa (ver gráfico), es posible que el diseño y la implementación de la reforma fracasen.

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El falso dilema de la equidad y la excelencia

Durante la presentación de la propuesta se mencionó un factor clave que hemos mencionado a menudo, y con el que estamos muy de acuerdo: la equidad y la excelencia no son conceptos antagónicos ni excluyentes. En numerosas ocasiones se plantean las políticas educativas como un dilema donde no queda otra opción que elegir entre primar la excelencia y el mérito o garantizar la equidad. Se trata de una visión miope que niega la capacidad de un sistema educativo para transformarse, proveer servicios de calidad a todos los niños y ser capaz de atender de forma flexible a todas las necesidades. Los países caracterizados por una alta calidad y excelencia en sus sistemas educativos son precisamente aquellos que atienden la desigualdad educativa de forma más eficaz.

Abordar los graves problemas de equidad

La propuesta de Ciudadanos trata de abordar el mayor de nuestros males, que tiene que ver con que un tercio de los alumnos están básicamente excluidos del sistema y no llegan a unos conocimientos mínimos. ¿Se imaginan un sistema de salud donde un tercio de la población no es atendida correctamente? Pues eso es exactamente lo que tenemos en educación, como bien explica Mariano Fernandez Enguita, que lo describe como el trinomio repetición-fracaso-abandono. Este es posiblemente nuestro problema más urgente y en ese sentido, celebramos que el planteamiento de Ciudadanos tenga que ver más con la prevención que con la cura tardía de los problemas. En esta línea, se propone aumentar la inversión en educación infantil (en colectivos más vulnerables y que se benefician más de este tipo de políticas), reforzar la atención a la diversidad con un modelo tutorial personalizado, abordar el problema de la repetición (algo que ya hemos comentado como política ineficaz, injusta e ineficiente), o permitir una mayor flexibilidad curricular. Queda sin precisar en qué momento debería de comenzar la oferta de FP, ¿mantenemos los 15 años de la LOMCE o volvemos al planteamiento de la LOGSE/LOE? Por aquí hemos avisado de los peligros de la separación temprana de estudiantes por habilidad o currículo.

La joya de la corona: profesionalizar la carrera docente

Si algo han pasado por alto las leyes educativas del periodo democrático es la creación una verdadera carrera docente profesionalizada, con alto contenido formativo, al igual que tenemos en el sistema sanitario. De nuevo, otra pregunta, ¿se imaginan un recién licenciado en Medicina entrando en el quirófano a operar si haber recibido ningún apoyo, formación práctica o inducción? Pues eso es exactamente lo que les hacemos a nuestros maestros y profesores la primera vez que entran en el aula. Aunque el DIR (Docente Interno Residente) es una vieja propuesta del PSOE que UPyD llevó al congreso de los diputados en 2013, parece llevar un tiempo en el cajón cogiendo una buena cantidad de polvo. Que Ciudadanos recupere la propuesta de un programa de inducción de 2 o 3 años, con formación en el aula, profesionalización de la carrera docente, con formación de la gestión del aula y nuevos planteamientos como el aprendizaje colaborativo entre profesores, es un buen punto de partida dentro de una reforma educativa. Sin embargo, la propuesta está poco concretada para lo que ya se ha hecho y pensado hasta la fecha. ¿Cómo se abordarían los mecanismos de selección de profesores al PIR? ¿Que tipo de entrada se plantearía? ¿Cómo se asignarían los maestros a las escuelas? ¿Habría un único grupo de candidatos o seguiríamos separando primaria y secundaria? ¿Qué metodologías pedagógicas se plantearían dentro del periodo formativo?

Incentivos, elección de escuelas y familias: algunos riesgos

La propuesta de Ciudadanos hace hincapié en el papel de la evaluación, lo cual está en principio bien. Pero con la evaluación también se habla de autonomía (curricular), e incentivos a través de medidas de valor añadido de docentes y centros como mecanismo de rendición de cuentas. Conviene ser muy cuidadoso a la hora de introducir incentivos monetarios (llamémoslo extrínsecos) a trabajadores, porque a menudo se corre el peligro de crowding out de la motivación intrínseca. Esto es especialmente relevante en profesiones con un alto nivel de vocación (como la medicina o la docencia). Manuel Bagüés habló de este tema hace un par de años.

A nivel de centro, la idea es que calcular (y publicitar) el valor añadido de una escuela contribuye a aumentar la demanda de sus servicios si es buena, premiándola frente a otros colegios peores. El problema es que según la evidencia (y aún queda por investigar) los padres no parecen reaccionar ante las medidas de valor añadido. Mizala y Urquiola estudian el caso chileno para concluir que no hay efecto ni sobre matrícula (cantidad demandada), ni sobre tasa escolar (precio). Otro problema asociado a los rankings por valor añadido es el del ruido estadístico, también señalado por Urquiola. Las subidas y bajadas en notas medias de un año a otro no tienen por qué estar asociadas a la efectividad del centro, lo cual puede socavar cualquier esquema de incentivos. Por otra parte, creemos que la confianza en los efectos de la libre elección de centro está infundada. Tanto la libre elección como los cheques escolares parecen tener efectos negativos en la equidad sin que haya evidencia internacional de que sea un sistema más eficiente.

Luces y sombras: ¿educación para emprender?

Las secciones relacionadas con el desarrollo de las competencias cognitivas y socioemocionales son tan necesarias como difusas y excesivamente teóricas. Conceptos del documento como oratoria (¿no era más facil hablar de competencia comunicativa?) o creatividad y capacidad de análisis (¿aprender a aprender?) ya están presentes en nuestro sistema educativo desde la LOE, y en todo caso, cabe preguntarse por qué su implementación (que no su diseño) no ha sido del todo satisfactoria. Pero la propuesta carece de medidas concretas de como se implementarán este tipo de competencias dentro del aula. La terminología es algo confusa y no muy propia del sector: por ejemplo, la palabra talento suele confundir en general a los agentes del sistema educativo, en especial a los niños, ya que los señala como aptos o no aptos para el aprendizaje. La evidencia lleva tiempo hablando de la importancia de competencias maleables a lo largo de la vida más que de visiones fijas de rasgos innatos. Finalmente, lo que más chirría es aquello de aprender «espíritu empresarial». En nuestra opinión, este no puede ser un fin en sí mismo. Y si lo fuera, ¿realmente se puede enseñar “espíritu empresarial”? ¿Querríamos un sistema educativo que sea una fábrica de empresarios? En nuestra opinión el foco debería estar en las habilidades y competencias que se desarrollan en metodologías como el aprendizaje por proyectos (habilidades para la resolución de problemas/conflictos, trabajo en equipo, pensamiento estratégico), y que en todo caso y de forma indirecta pueden incidir en la capacidad de los jóvenes para emprender. De cualquier manera, si existen logros personales a través del desarrollo de habilidades socioemocionales y creativas, son más bien los que la investigación en educación nos muestra, y que ponen como fin en sí mismo el desarrollo humano: satisfacción personal, integración en la sociedad y participación ciudadana, salud, comportamientos no violentos y por supuesto, capacidad de integrarse en el mercado laboral.

Y todo esto, ¿Cómo se financia?

Una cosa que nos ha llamado poderosamente la atención es que no se habla de cómo se financian algunas de las políticas que se plantean. Excepto la sección sobre repetición y atención a la diversidad, no hay referencias a cómo se va a financiar el aumento en la inversión en educación infantil, los libros de texto o la gestión del DIR. Lo más llamativo es el compromiso que adquiere Ciudadanos con un acceso gratuito a escuelas públicas y sobre todo concertadas, poniendo “freno, de forma decidida usando todos los instrumentos legales posibles, a la introducción de cualquier tipo de tasa o gasto por parte de los colegios públicos y concertados”. Nos parece una estupenda idea, ya que como hemos dicho alguna vez, puede eliminar barreras de entrada a la escuela concertada y por tanto reducir la segregación socioecónomica por tipo de centro. Utilizando datos del Consejo Escolar del Estado, estimamos* que en 2013 las cuotas pagadas por familias en escuelas concertadas corresponderían a una cantidad cercana a 2.100 millones de euros. Todo ello sin hacer referencia a la caída del 16% en gasto público en educación entre 2009 y 2013 o a que los profesores de las escuelas concertadas están peor pagados que en las públicas. Si queremos equiparar la escuela pública y la concertada en cuanto a financiación, el sistema requiere de una importante inyección de gasto, que no solo debe recuperar los niveles de 2009, si no ir mucho más lejos.

Conclusión

De la presentación de Ciudadanos hay que destacar positivamente las propuestas relacionadas con el fracaso escolar y la selección del profesorado. Además se recupera la idea de Pacto Educativo, enterrada por motivos electoralistas en la anterior legislatura, y muy necesaria para establecer políticas educativas a largo plazo. La insistencia en la equidad del sistema también es positiva. Sin embargo, las medidas de incentivos a profesores y centros y la confianza en la libertad de elección no nos convencen. También nos parece que algunos elementos de la propuesta pecan de ingenuidad, requieren mucha más concreción y en ocasiones están planteados con terminologías que parecen desconocer el trabajo hecho hasta ahora. Por último, la ausencia de análisis de la financiación en una propuesta educativa que implica un aumento importante de la inversión nos ha llamado mucho la atención y es algo sobre lo que habrá que volver a hablar.

 

Según el informe del Consejo Escolar de Estado, un 31,9% del alumnado español está matriculado en centros de titularidad privada: el 25.6% en centros concertados y el 6.4% en centros privados, es decir, con un 80% de los alumnos en escuelas concertadas y un 20% en escuelas privadas. En 2013, los ingresos por cuotas (en concertadas y privadas) ascendieron a 4.233 millones de euros y los ingresos por subvenciones públicas (en concertadas) a 6.322. Teniendo en cuenta que las escuelas privadas cobran cuotas íntegras sin subvención pública y asumiendo un gasto por alumno semejante, estimamos que el 50% de los ingresos cuotas van destinadas a escuelas privadas, donde el estado no tiene competencias, y el otro 50% a cuotas de escuelas concertadas.