#WomenInSTEM

A las niñas no les gusta la informática

30 Jun, 2015 - - @sabelaraga

En los últimos meses hemos visto cómo los medios españoles empiezan a hacerse eco de un fenómeno global que no tiene nada de nuevo: el número de mujeres en las TIC (Tecnologías de la Información y las Comunicaciones) es extremadamente reducido. Las grandes compañías tecnológicas como Google, Facebook o Microsoft ya se han dado cuenta de que necesitan estimular a la otra mitad de la población porque la demanda de trabajadores cualificados en el sector va a superar ampliamente la oferta dentro de más bien poco (sólo en Europa, se estima que para 2015 haya una demanda insatisfecha de 900.000 trabajadores en TIC). Y esto les ha llevado a promover una serie de iniciativas globales para atraer a las mujeres a este campo, desde las becas Google Anita Borg Memorial Scholarship, hasta la participación de directivos en la Grace Hopper Celebration, así como a promover el asociacionismo entre las mujeres del sector (Women Tech Makers, Google Anita Borg Scholarship Alumni, etc).

En general, se asocia esta baja presencia de mujeres con el de otras ramas de la Ingeniería y la Arquitectura. Sin embargo, en las TIC la diferencia es todavía más acusada. En el caso de mi Universidad (Universidade da Coruña), el número de mujeres que se matricula en el Grado en Informática está acercándose de forma preocupante al 10%, mientras que en otras carreras de Ingeniería aumenta su presencia (la media en la Universidad rondaba el 30% en 2013). Un dato curioso (y, a falta de más datos, anecdótico) es que cuando las carreras se llamaban “Diplomatura y Licenciatura en Informática” se superaba el 30% de alumnado femenino, ratio que descendió hasta el 20% al cambiar la titulación a Ingeniería (manteniéndose sólo cerca del 30% en la especialidad técnica de Gestión, prácticamente igual a la especialidad técnica de Sistemas, pero con un par de asignaturas diferentes).

Este dato no refleja un caso aislado. Un estudio de 2013 de la Comisión de la Unión Europea (Women active in the ICT sector) motivaron la inclusión de la Acción 60 en la Agenda Digital para Europa 2020 para incrementar la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo de las TIC. El estudio de 2013 arroja resultados como que sólo 29 de cada 1000 mujeres con un bachelor (grado) tienen estudios relacionados con las TIC (en los hombres es un 95 de cada 1000). Y, lo que es más grave, solo 4 de cada 1000 trabajará en el sector. Además, ellas abandonan la profesión en una mayor proporción (el 20% de las mujeres con carreras relacionadas con las TIC trabajan en el sector, pero sólo lo hacen un 9% de las de más de 45 años) y están infrarrepresentadas en los órganos de dirección y de toma de decisiones. Sí, aún más que en otros ámbitos: sólo el 19.2% de los trabajadores en TIC tienen mujeres como jefas (frente al 45.2% de otros sectores). Además, las mujeres representan el 31.3% de los trabajadores autónomos europeos pero sólo el 19.2% de los emprendedores en TIC. Pero es que, según este estudio , si conseguimos revertir la situación, el GDP de Europa aumentaría anualmente en 9 mil millones de euros y se beneficiaría el sector TIC, ya que las empresas con una mayor tasa de mujeres en puestos directivos son más productivas. Además, las mujeres en este sector cobran un 9% más que en otros, tienen mejores horarios y menos paro. Y, por si fuera poco, aunque el Gender Pay Gap sin ajustar es mayor que en otros ámbitos (21% frente al 16%), el GPG ajustado es cercano al 0% (frente al 5%), ya que las mujeres tienden a trabajar en puestos de menor rango.

Entonces… Si por lo que parece, todo es Jauja ¿qué es lo que hace a las mujeres y niñas apartarse de este mundillo? En este mismo estudio de la UE, apuntan tres factores. El primero sería las tradiciones culturales y los estereotipos asociados al rol de la mujer. Ellas perciben el sector como aburrido, solitario e inútil en el sentido de aportar a la sociedad. El segundo, las barreras internas y los factores psicosociales (por ejemplo, la aversión al riesgo), que se explican parcialmente por una falta de confianza y las preconcepciones sociales. Y, el tercero, las barreras externas: es un entorno totalmente maculinizado, puede suponer un problema para balancear la vida personal y el trabajo y hay una falta absoluta de modelos femeninos de éxito (role models).

Sin embargo, este problema ni es nuevo ni es exclusivamente europeo. Desde los 2000 la NSF apoya programas que promueven el incremento del número de mujeres en las TIC (Roli Varma 2010). Y en un estudio del año 2000 realizado en Canadá, que analiza acciones realizadas durante la década de los 90, obtienen unos resultados similares al del de 2013 de la Comisión Europea. Las causas apuntadas en estos estudios son similares: las mujeres muestran un mayor grado de computer anxiety desde la infancia (ansiedad ante la necesidad de resolver un problema relacionado con los ordenadores) y mucha menor computer self-efficacy (percepción sobre la capacidad propia para adquirir ciertas competencias con un ordenador). Es más, se da, en general, la paradoja del “we can but I can’t”: creen que las mujeres y los hombres tienen similares capacidades para ello, pero ellas mismas no se ven capaces. Es curioso que el estudio del año 2000 presenta como posible causa el que los niños reporten un mayor acceso a PCs y consolas que las niñas. Ya que las niñas que sí tienen acceso a un PC suelen tener un grado de interés en los videojuegos similar al de ellos, proponen como medida (entre otras) facilitar el acceso temprano de las niñas a los ordenadores. No obstante, dado que el problema persiste y que en 2014, según Eurostat, el 81% de los hogares europeos (el 74% de los españoles) cuentan con acceso a internet, y que en 2014, según el INE, casi el 75% de los hogares españoles cuentan con un PC en casa, está claro que hay más factores que influyen en este alejamiento de los ordenadores.

Otro resultado interesante es el obtenido por la ACM (Association for Computing Machinery, una de las asociaciones internacionales más prestigiosas y longevas del sector TIC) en un estudio de mercado de 2009 para intentar cambiar la imagen de las TIC en la sociedad. Basándose en trabajos previos, concluyen que los estudiantes de secundaria no tienen ni la más remota idea de en qué consiste realmente el trabajo de un informático, así que pretenden encontrar la manera de divulgar cuál es realmente su ocupación y su papel en la sociedad. Tras entrevistar a unos 1.400 adolescentes de entre 13 y 17 años, concluyen que ellos tienen una buena opinión de la Ingeniería Informática o Computer Science, mientras que ellas están mucho menos interesadas y lo asociarían, entre otras cosas, a palabras como aburrimiento.

Sin embargo, la sensación que se percibe entre alumnado y profesorado, al menos en mi experiencia personal, es que esta es una peculiaridad propia de la disciplina y que poco se puede hacer. Que los problemas a los que se pueden enfrentar las alumnas por el hecho de ser mujeres (de tenerlos) no son diferentes de los de cualquier otro ámbito. Si esto es así… ¿está la situación asumida como normal? A modo de anécdota, quisiera completar este post comentando algunos de los resultados obtenidos en una pequeña encuesta realizada con el ánimo de conocer cuál era la opinión de los informáticos e informáticas de nuestro entorno, El objetivo era conocer si detectaban algún tipo de problemática relacionada con este hecho y elaborar material para un panel en el que se analizaba la situación laboral en las TIC. La muestra (155 respuestas) no estaba controlada y los resultados han de ser leídos con cautela. Es curioso sin embargo que el perfil de los participantes reflejase unos porcentajes de 25.8% de mujeres y 74.2% de hombres (22.9% vs. 77.1% si hablamos de los que tienen una titulación en informática, un total de 131 ; y 24.3% vs. 75.7% si nos referimos a los que están trabajando en informática, que son en total 115). Pero lo que más nos llamó la atención fue la respuesta a “¿Crees que las mujeres están en minoría en tu ámbito?”. 21 hombres de 87 y 4 mujeres de 28, que trabajan en informática (18% y 14% respectivamente), dicen que no.¿Es esto un problema de percepción? Es un hecho que hay menos mujeres. Ellos mismos estiman que hay menos mujeres en sus oficinas y sus clases. ¿Consideran que es un hecho aislado y particular de su lugar de trabajo? Es curioso que, a pesar de que salte a la vista que el número de mujeres en las empresas tecnológicas es bajo (es muy habitual que haya una sola chica en el equipo de trabajo, o una sola chica en  en la oficina y que a veces realiza tareas administrativas o de gestión, ni siquiera labores técnicas), parezca que todavía haga falta una labor de concienciación que les haga llegar el mensaje de que  esta situación no es normal.

En resumen, parece necesario tomar medidas para que esta situación cambie. Que no se asuma que lo normal es un 80-20 (y menos un 90-10). Es preocupante que, a pesar de que este no es un problema nuevo, los jóvenes (véase por ejemplo este estudio de la Xunta sobre las universidades gallegas) sigan creyendo que los chicos son mejores en matemáticas y en carreras técnicas. Que el último estudio de la OCDE  al respecto confirme  que los que mejor rendimiento tienen en matemáticas son los alumnos, pero apunte entre las causas el que ellas se enfrentan con más ansiedad a estas pruebas. Que las causas identificadas (y las medidas propuestas) sigan siendo prácticamente las mismas que hace 20 años sin que la situación mejore. Es necesario que nos demos cuenta de que hay algo que estamos haciendo mal y que no se resuelve con un simple “Es que a las niñas no les gusta la informática”.