Si hay un lugar que ha logrado captar mi atención desde las elecciones del domingo, ese es Valencia. Es probable que el hecho de que sea de allá tenga bastante que ver, pero en cualquier caso me parece que los resultados son fascinantes, tanto por inesperados respecto a las encuestas como por novedosos en comparación con 2011. Es por ello que dediqué buena parte de la semana pasada a escribir sobre el tema.
En El Español publiqué un artículo en el cual intento analizar qué ha pasado con los pocos datos de que ya disponemos (esencialmente, voto por barrios). No hay respuestas, solo hipótesis e indicaciones aún por confirmar. Pero algunas de ellas son, creo, bastante interesantes. Sobre todo por lo que puede significar para el PSPV-PSOE la debacle en la capital valenciana.
En Voz Pópuli, por contra, hice un ejercicio de opinión algo más alejado de los datos para concluir que las tres enseñanzas que nos llevamos de las elecciones en mi tierra son el voto de clase, voto contra la corrupción, y voto coordinado contra la derecha.