Política

Las guerras autonómicas

18 May, 2015 - - @kanciller

Hace escasos días salió publicada la tanda de encuestas pre-electorales del CIS para las elecciones autonómicas y municipales del próximo 24 de mayo. Los medios, según sus sesgos, destacaban dos titulares. De un lado, que el PP seguiría siendo el partido más votado en la mayoría de Comunidades Autónomas. De otro, que perdería las mayorías absolutas en todas partes salvo en Castilla y León, lo que le obligaría a pactar dada la fragmentación del nuevo sistema de partidos.

Sin embargo, me ha resultado llamativo lo poco que se ha comentado un cambio fundamental que puede tener lugar en diferentes autonomías: el reemplazo en el primer partido de la oposición. Aunque parece que es poco meritorio obtener el segundo puesto, en un sistema parlamentario ni mucho menos lo es ya que apunta cuál es el partido que (en principio) tiene la legitimidad  para encabezar una coalición alternativa al más votado, que en muchos lugares es el Partido Popular.

Esto, además, podría dejar al PSOE en una situación incómoda en algunas Comunidades, al verse obligados a intentar formar una coalición parlamentaria apoyando al candidato de Podemos (con permiso de Ciudadanos), o bien no implicarse con el consecuente desgaste. Algo a la inversa también se podría dar si es posible sumar por la izquierda, pero Podemos no acepta apoyar al candidato del PSOE y deja gobernar al PP en minoría. En algunos lugares hasta Ciudadanos podría terminar segundo ¿Estaría dispuesto, si ocupa dicha posición, a inhibirse de intentar buscar apoyos para tener presidentes autonómicos?

Las combinaciones, por supuesto, habría que verlas después de las elecciones. Sabemos que casi con total seguridad habrá gobiernos en minoría – pese a que son estas fórmulas, y no las de coalición como se ha dicholas más inestables de todas. En cualquier caso, eso no quita para que pueda haber apoyos variables o que finalmente no gobierne el primer partido. Pero sin necesidad de especular, estaríamos ante algo inédito desde casi la fundación del Estado de las Autonomías: PSOE o PP podrían no estar entre los dos partidos más votados en ciertos territorios.

En el siguiente mapa se representa a aquellas autonomías en las que hay una disputa por ser el segundo partido con más escaños de acuerdo con la encuesta pre-electoral del CIS:


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En esta guerra electoral, las batallas las podríamos clasificar a grandes rasgos en cuatro grupos:

1. Guerra de resistencia1

Se trata de aquellas Comunidades Autónomas en las que no existe cambio en el principal partido de la oposición, aunque los dos clásicos se desgasten electoralmente. En Castilla y León el Partido Popular mantendría su absoluta dejándose 10 puntos por el camino frente a los 8 que pierde el PSOE. En el resto de comunidades la cosa estaría abierta, pero correspondería a los socialistas intentar buscar apoyos para investir a sus candidatos frente a los populares. Esto sería así en la Región de Murcia, donde los socialistas casi no se mueven respecto a 2011;  La Rioja, donde cedería ocho puntos y 2 o 3 escaños; las Islas Baleares y Aragón, donde sucedería algo parecido. Mención aparte merece el caso de Cantabria, donde tampoco habría cambio en el principal partido de la oposición, el Partido Regionalista Cántabro, que ya hace tiempo que relegó al PSOE a tercera posición.

2. Guerra de trincheras

El segundo bloque de batallas es la que se da en aquellas comunidades en las que el Partido Popular perdería la mayoría absoluta pero incluso podría perder su posición de primera fuerza. Los nuevos partidos entrarían más minorados y los clásicos, que de nuevo perderían votos, son los que tienen opciones de formar gobiernos. Esta es la situación, por ejemplo, de Castilla La Mancha, donde hay un empate técnico entre PP y PSOE. Mientras que Cospedal se dejaría casi 14 puntos por el camino, los socialistas perderían 12, y podrían quedar por delante. La investidura del candidato de la fuerza más votada es automática si no se forma una mayoría absoluta alternativa. Algo similar ocurre en Extremadura. El PP perdería 9 puntos y 8-6 escaños y los socialistas estarían en empate técnico con el 38.9% de los sufragios y 26-28 escaños. Finalmente, en Canarias habría un empate técnico a tres bandas entre Partido Popular, PSOE y Nueva Canarias/ Coalición Canaria, donde el restrictivo sistema electoral haría difícil la emergencia de los nuevos partidos.

3. Guerra relámpago

En dos Comunidades Autónomas hay una guerra relámpago en la que un partido recién llegado podría ser una primera fuerza en uno de los casos, o primer partido de la oposición, en el otro. El primer caso es la Comunidad Foral de Navarra. Allí Unión del Pueblo Navarro, desgastada bajo el mandato del débil gobierno de Yolanda Barcina, cedería 10 puntos. Esto le conduciría a una situación de empate técnico con Podemos, que con el 20.8% de los votos y 11-12 escaños podría ser el partido más votado en esa comunidad. El PSOE quedaría relegado a tercero en  cualquier caso.

La segunda comunidad es el Principado de Asturias. Allí el PSOE seguiría siendo el primer partido cediendo 3 escaños, mientras que Foro Asturias, antes la oposición, se deja más de la mitad de los votos tras la marcha de Cascos. Lo relevante es que hay una situación de empate técnico entre Podemos  (21.4%) y el Partido Popular (19.9%) en la segunda posición, algo explicado por la particular fortaleza de las izquierdas en el Principado. De todas maneras la ley del presidente hace muy probable la investidura del candidato socialista ya que en la segunda votación solo se permite la abstención o el voto afirmativo.

4. Guerra Total

Finalmente, hay dos comunidades autónomas clave en las que se avecina una guerra total en varios frentes. Se trata de aquellos lugares en los que se estima que haya un empate técnico entre PSOE, Podemos y Ciudadanos, con los tres partidos de la oposición muy igualados. La primera de estas batallas es la de la Comunitat Valenciana. El PSPV sería la segunda fuerza de acuerdo con el CIS, conservando el 19.9% de los apoyos y 23 escaños. Sin embargo, casi pisándoles los talones van Podemos con el 16.5% y Ciudadanos con el 15.3%. Que estén en los márgenes de error hace que la carrera esté abierta.

La segunda clave está en la Comunidad de Madrid. Ahí, si cabe, el empate está todavía más ajustado. El PSM quedaría segundo con el 20% de los votos, mientras que Podemos le sigue con el 17.3% y Ciudadanos el 16.3%. Pese a que el Partido Popular es en ambas comunidades el más votado, muchas cosas se juegan en lo abierto que queden estos dos escenarios para futuros gobiernos.

En resumen

Las elecciones del próximo domingo serán fundamentales para saber la posición relativa de los cuatro nuevos partidos en España. Es cierto que los conservadores siguen en cabeza en mayoría de CCAA pero eso no le garantiza mantener los gobiernos. Además, como he intentado mostrar aquí, hay una segunda carrera fundamental bajo el paraguas azul: saber quién será el primer partido de la oposición y podría presentar un potencial candidato alternativo a los conservadores. Intentar trasladar la foto de Andalucía a toda España no expresa el dilema que hay en muchas regiones y que en casi todas dejaría tocados a los socialistas.  Después de todo, mientras que en Canarias, Castilla-La Mancha o Canarias puede haber cambio de color político, en Navarra, Asturias, la Comunidad de Madrid o la Valenciana puede cambiarse la configuración de sus sistemas de partidos autonómicos.

Y para terminar, una reflexión rápida. Fijaos que en España hemos hablado con frecuencia del voto útil.  Ya sabéis, aquello de votar a un partido con la nariz tapada porque la primera preferencia no tenía opciones de obtener representación y se quería impedir que gobierne el menos preferido. Pues bien, con cuatro actores políticos que son viables y sistemas electorales que son a grandes rasgos proporcionales, estos llamamientos no tienen mucho efecto. Como mucho, tanto IU como UPyD volverán a ser sus víctimas propiciatorias, canibalizados por los nuevos partidos.

Sin embargo, merece la pena recordar que hay un segundo tipo de voto estratégico: votar en función de qué partido se quiere que sea socio en coaliciones. Y justamente es eso lo que podemos ver estas elecciones por una razón sencilla: en muchos sitios la decisión estará no solo en si votar o no al partido en el poder sino en quién se quiere que encabece la oposición, o que lidere una coalición parlamentaria. Algo que en muchos sitios no es evidente y que tendrá importantes implicaciones antes de seguir la marcha hacia las elecciones en Cataluña y las Generales.

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¹: En esta entrada he seguido la encuesta pre-electoral del CIS. Metroscopia sin embargo estima que en Aragón la candidatura de Pablo Echenique estaría empatada como segunda fuerza en votos con el PSOE, que obtendrían más escaños por tener más tirón en Teruel y Huesca. Este fin de semana, además, un sondeo de La Verdad de Murcia ha señalado que Ciudadanos ya sería la segunda fuerza en intención de voto de la región. Si se da credibilidad a estas encuestas, tanto Aragón como Murcia estarían entre las guerras relámpago, abriendo aún más el melón autonómico.