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Nuestras actitudes respecto al aborto, en gráficos

13 Abr, 2015 - - @jorgegalindo

De manera quizás un tanto sorprendente, el Partido Popular no deja el tema del aborto. La semana pasada el Ministro de Sanidad anunció una reforma que iría más allá de lo esperado por los sectores más moderados, pero que sin embargo no parece dejar contentos a los más extremos. El reciente fracaso sufrido por Gallardón y la aparente incapacidad de establecer un consenso entre sus bases descarta que esta insistencia provenga de una convicción férrea por parte del partido. Nos queda, pues, la variable electoralista para explicarla. Pero, si es así, ¿de dónde espera el PP sacar réditos? ¿Quién entre la población está interesado, movilizado, a favor o en contra del aborto? Ya avanzo al lector que no encuentro respuesta a la primera pregunta, pero al menos el paseo sirve para convertir intuiciones en datos para contestar la segunda.

La última encuesta que he encontrado en el CIS recogiendo actitudes de los españoles sobre el aborto es un estudio amplio publicado a principios de 2011. Siendo un tema de calado social, es razonable esperar que dichas actitudes no hayan cambiado significativamente en los últimos cuatro años, así que consideraré la información como representativa. Una primera radiografía ofrece un aspecto interesante, pero no ayuda a entender a por qué sector de la población se dirigen las acciones del PP.

UntitledMujeres, de clase alta, con cierto nivel de estudios son perfiles relativamente más interesados y dispuestos a movilizarse. Sin embargo, no hay una correlación clara entre éstos y su opinión a favor o en contra del aborto. Si acaso, las clases más elevadas tienden a tener una visión más favorable a la libertad para interrumpir el embarazo, así como las personas con un nivel de estudios mayor. Como era de esperar, esto es igualmente cierto para los más jóvenes. Las mujeres, por último, no parecen diferenciarse demasiado de los hombres en la media pero están claramente más preocupadas por el asunto.

Tal vez una aproximación ideológica sea más fructífera para comprender las inclinaciones (o los titubeos, habida cuenta de las dudas entre sus propias filas) populares. El aborto es un tema particularmente connotado, donde las posiciones tienden a ser más enfrentadas que en otros asuntos y que es por tanto susceptible de implicar más a personas con un sentido fuerte de la ideología.

opiniA juzgar por los datos, a quienes parece implicar sobre todo es a la derecha. Los moderados son, sin embargo, quienes menos interesados se encuentran en el asunto. Y la derecha pura no extrema (7-8) no está más ávida de debatir el asunto que su equivalente a la izquierda (3-4). Esto se repite cuando se observa el grado de movilización de las personas según su ideología.

movilizComo pasa en otros temas, los más activos están en los extremos del espectro. En este caso, particularmente en el derecho. Lógicamente, la derecha extrema cuenta con preferencias de corte antiabortista en su mayoría. Si bien menos de lo que cabría esperar, o al menos a mí me han sorprendido algo los datos del siguiente, ya último, gráfico.

interesConfieso que esperaba una dominación mucho mayor de visiones antiabortistas en la derecha y en la extrema derecha. Valores por debajo del 60% (sumando personas en contra y totalmente en contra) dejan casi la mitad de individuos de derechas con posiciones intermedias, favorables o indecisas. Los moderados, por su parte, hacen de lo que son, y se sitúan en el medio.

Es hora de poner estos datos en perspectiva. El PP lleva años perdiendo apoyos, casi todos por el centro. Es probable que la mayoría de pérdidas se deban a razones económicas o relacionadas con la corrupción. Es probable también que la caída parezca mayor simplemente porque en noviembre de 2011 los populares consiguieron muy buenos resultados con una parte de voto no completamente fidelizado. Sin embargo, el partido está ahora subrayando una posición conservadora en un tema que importa mucho a un tipo de votante que, por el momento, no ha perdido ni siquiera con la existencia de ofertas alternativas. De hecho, parece un mensaje destinado justo al perfil ideológico que, hoy por hoy, supone la mayoría de sus apoyos (7-8) y no tiene una posibilidad de nuevo partido ad hoc, como sí lo hay para centristas y para la extrema derecha. Pero este mensaje puede tener un coste tanto entre los moderados como, de rebote por no cubrir expectativas, por el extremo. A no ser que la cúpula esté realmente preocupada con una pérdida inesperada de votos, cosa que ni las encuestas ni la marcha de la economía parecen avanzar, dicho coste superaría fácilmente el beneficio potencial de reafirmar el apoyo de un perfil de votante que ya (bueno: aún) es fiel.

En resumen, tras este breve repaso a los datos seguimos (yo, al menos, sigo) sin comprender del todo la estrategia del PP. A cambio, eso sí, hemos aprendido algo sobre qué pensamos y qué actitudes tenemos en torno al aborto.