Política

M5S, Podemos y Syriza: ¿Ideología Populista?

2 Feb, 2015 - - @guillemvidal_

Una ola de challenger parties¹ recorre Europa. En las últimas décadas, partidos populistas de extrema derecha han entrado en parlamentos nacionales en países como Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Holanda, Italia o Suiza, entre otros. Algunos de éstos, como el Freiheitliche Partei Österreich, la Lega Nord o Lijst Pim Fortuny, han asumido incluso funciones de gobierno en los últimos años. En el sur de Europa, la naturaleza de estos nuevos partidos populistas es distinta de sus vecinos del norte. El Movimento 5 Stelle (M5S) en Italia, Podemos en España y Syriza en Grecia (nótese la ausencia de Portugal), constituyen un fenómeno aparte que a su vez dista de ser homogéneo.

El elemento clave que comparten unos y otros, y que define estos partidos como populistas, reside en la concepción monolítica del ‘pueblo’ que mantiene una relación antagónica con la élite político-financiera, mejor conocida como ‘la casta’. La confrontación retórica entre ‘el pueblo bueno’ y la ‘élite corrupta’, sin embargo, no es competencia exclusiva de una ideología en concreto, ya que ésta depende de la concepción que se tenga del ‘pueblo’ – política (el pueblo como sujeto soberano), cultural (el pueblo como nación) o económica (el pueblo como clase). Generalmente, los partidos populistas de derecha se centran en la concepción cultural (he ahí el discurso anti-inmigración) mientras que los partidos de izquierdas en la económica².

Un ejemplo claro de populismo de izquierdas sería el reciente vencedor de las elecciones helenas – Syriza – que se define como una coalición de izquierda radical con una tradición euro-comunista. No es el caso de Podemos o M5S, que se presentan como partidos escoba que rehúyen las etiquetas ideológicas. En consecuencia, cabría esperar una tendencia transversal en los votantes de M5S y Podemos a la vez que una clara identificación ideológica a la izquierda del espectro político en los votantes de Syriza. El siguiente gráfico emplea datos de la encuesta de los Estudios Electorales de Europa (EES) de 2014 para comparar el posicionamiento ideológico de votantes potenciales de estas formaciones.

Ideología(nueva)

Syriza parece responder a lo esperado. A pesar de que ocupa un lugar más próximo a los tradicionales partidos socialdemócratas que a la izquierda radical, la tendencia a la izquierda parece clara. Esto se debe en parte al cambio de percepción hacia la derecha del partido socialista Griego PASOK, visto como impulsor del austericidio e incapaz de reformar un país dominado por redes clientelares de las cuales ha sido partícipe. Syriza ha capitalizado este giro perceptual atrayendo a la mayoría de los antiguos votantes del PASOK con un discurso centrado en la concepción económica y política de ‘el pueblo’.

En Italia, la distribución ideológica del M5S es claramente centrista y hasta cierto punto coherente con su postura de partido pigliatutto. Este partido liderado por el cómico Beppe Grillo hace especial hincapié en las nuevas tecnologías y emplaza el futuro de la democracia en la participación digital directa. A pesar de incluir en su programa algunos aspectos progresistas asociados a la izquierda, como políticas ecologistas o anti-austeridad, también defiende políticas anti-inmigratorias más cercanas a los partidos populistas de derechas. No es sorprendente, por tanto, su casi perfecta distribución al centro del tablero ideológico.

Quienes estén familiarizados con el origen ideológico de Podemos (Izquierda Anticapitalista) no se sorprenderán demasiado con la discordancia entre su discurso oficial y la identificación ideológica de sus votantes. Incluso si corregimos el sesgo ideológico a la izquierda de la media de los votantes españoles (línea discontinua), la curva se sitúa a la par con los votantes de Syriza. Si además tenemos en cuenta la similitud en sus propuestas relacionadas con la política macroeconómica europea de tintes post-Keynesianos y los fuertes lazos mediáticos en campaña electoral entre ambos partidos, parece obvio que la renuncia a un claro posicionamiento ideológico a la izquierda es una estratégica electoral para desvincularse del peso político de unas etiquetas históricamente estigmatizadas que pueden prevenir al votante medio de derechas confiar su voto en la reciente formación.

En vista de la distribución ideológica de los votantes, cabe concluir que la retórica populista no parece incompatible con las nociones tradicionales del eje izquierda-centro-derecha. Si bien algunos aseguran que Europa se está reconfigurando en torno a un eje soberanista-populista, los datos indican que los votantes siguen identificando a los partidos a un lado u otro del espectro ideológico. El populismo, por tanto, puede acompañar a la ideología, pero en ningún caso reemplazarla. Queda por ver si la estrategia disuasoria de Podemos, a pesar de su obviedad, consigue realmente sumar al votante de derechas, o si por el contrario, les lleva perder al electorado de izquierdas y a seguir un camino hacia al desinfle similar al que viene protagonizando el M5S en las últimas encuestas.

 

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¹: La traducción literal es ‘partidos desafiantes’. Se refiere a nuevos partidos en la oposición que se presentan como alternativas a los partidos establecidos, generalmente buscando nuevos ejes en la competencia interpartidaria para lograr adaptarse a las demandas planteadas por los déficit del sistema de representación tradicional.

²: La concepción política escapa esta dicotomía y tiene más que ver con el funcionamiento de la democracia por sí, empleada por partidos de ambas ideologías. Ver Mény, Yves, and Yves Surel (2000). Par Le Peuple, Pour Le Peuple. Le Populisme Et Les démocraties. Paris: Fayard.