Política

Gráficos para la batalla electoral: el perfil ideológico de cada partido

22 Dic, 2014 - - @kikollan

Aunque todos los partidos tienen votantes heterogéneos, es evidente que existe una relación entre nuestra ideología y nuestras simpatías partidistas. Pero, ¿cómo es exactamente esa relación? Para empezar, veamos cuál es la ideología de los afines a cada partido. El siguiente gráfico representa el perfil ideológico en el eje izquierda/derecha de los votantes o simpatizantes de cada partido (*).

grafico 1

Las diferencias entre partidos son evidentes. Los votantes del Partido Popular se ubican en el centro y a la derecha; los de UPyD (muy) marcadamente en el centro; los del PSOE en el centro-izquierda; y los de IU un poco más a la izquierda.

Más interesante resulta el perfil de Podemos, por su novedad. Los afines a Podemos se asemejan mucho al conjunto de los españoles en su composición ideológica, algo que tradicionalmente lograba el PSOE. Esto significa que el partido de Pablo Iglesias está consiguiendo, de momento, esa centralidad que pretenden, aunque sea una centralidad, eso sí, en la izquierda.

Los movimientos desde 2011

Ahora combinamos los datos anteriores con los de recuerdo de voto, para investigar como ha cambiado el perfil de cada partido desde 2011. Es decir, estaremos viendo las diferencias entre quienes votaron (o dicen que votaron) a un partido en 2011 y quienes afirman hoy que le votarían o le tienen simpatía.

grafico 2

El «movimiento» más claro es el del PP. Respecto a 2011, los afines al PP tienden ahora a ser más de centro-derecha (7-8) y menos de centro (5). Hay muchas hipótesis para explicar este cambio. Quizás en 2011 el PP tuvo un apoyo coyuntural de votantes de centro. Quizás una masa de votantes centristas del PP están ahora indecisos, o quizás ocultan su voto, aunque acabarán por dárselo. No obstante, esta deriva a la derecha del PP lleva observándose años y eso apunta a un cambio estructural y no precisamente bueno a sus intereses.

El otro «movimiento» es el de UPyD. Sus afines en 2014 tienden a ser más centrados y menos de izquierda que en de 2011. Esto podría deberse a la erosión de votantes provocada por Podemos: el partido de Rosa Diez estaría perdiendo votos por la izquierda —en favor de la nueva formación—, y eso «empujaría» su perfil hacia el centro.

La batalla ideológico-partidista

Hemos visto cómo son los simpatizantes de cada partido mirados por separado, sin embargo, la realidad del conflicto emerge cuando los enfrentamos unos con otros. El siguiente gráfico representa a todos los ciudadanos por su ideología y su partido, para trazar el mapa de la competición partidista.

grafico 3

Pero, ¿qué representa este gráfico? Primero, el resultado de apilar las áreas representa al conjunto de ciudadanos según su ubicación ideológica —nos dice, por ejemplo, que 15% se ubica en el 5—. Y segundo, cada una de las áreas representa a los simpatizantes/votantes de cada partido —por ejemplo, si miramos a la izquierda veremos que casi un 5% de ciudadanos se ubican en la extrema izquierda y que de ellos la mitad simpatiza con Podemos—. Dicho brevemente: cada área representa un partido, y el resultado de apilarlas todas representa al conjunto de españoles.

Y así, en definitiva, el gráfico representa un campo de batalla. Uno desigual y con varios contendientes. Porque todos los partidos compiten por votos, pero no todos los partidos compiten igual por todos los votos. Cada formación tiene sus fuerzas ubicadas en una región distinta del espacio ideológico.

1. El PP conserva apoyos en el centro y muy ostensiblemente a la derecha. En ese extremo del campo de batalla no hay demasiados ciudadanos que reclutar, pero logran ser significativos para el PP porque la mayoría de ellos se decanta por el partido conservador.

2. Por su parte, Podemos ha irrumpido con fuerza desde la izquierda, donde es claramente el partido con más partidarios declarados, aunque también avanza en el centro-izquierda.

3. El PSOE pelea sobre todo en el centro-izquierda, donde hay muchos votantes y mucha competición, pero dónde el PSOE logra para sí una enorme masa de partidarios.

4. Las fuerzas más pequeñas son Izquierda Unida, cuyos apoyos menguantes siguen estando a la izquierda, y UPyD, que mantiene la mayoría de sus votos y simpatizantes en el centro y centro-izquierda.

5. Por último, el mapa nos dice también que existe un enorme número de ciudadanos sin voto decidido ni simpatías partidistas declaradas. Esos indecisos, o ambivalentes, o desencantados son muchos y tienden a ocupar posiciones centristas.

El gráfico nos está diciendo también que la mayoría de ciudadanos se ubican en el centro (26%) o centro-izquierda (30%). Es ahí donde más votos hay para repartir, y quizás por esa razón, es la región donde más partidos compiten: porque donde hay muchos votantes, emergen muchos partidos. En este enlace tenéis el gráfico sin apilar, y podéis comprobar que, excepto el PP,  todos los partidos tienen su pico de votantes (y su votante mediano) en posiciones de centro-izquierda: Podemos e IU en el 3, el PSOE en el 4, y los indeciso y UPyD en el 5. Esto sugiere que quizás la izquierda no está fragmentada por capricho, como a veces se dice, sino que sus votantes son más abundantes y en consecuencia consiguen un menú de opciones más variado. Habiendo más demanda, surge más oferta.

¿Por qué importan estos datos de ubicación ideológica? Por dos razones. La primera, porque si sabemos dónde están sus votantes (¡y dónde no están!) es más fácil entender por qué los partidos actúan como actúan. Por ejemplo, es habitual que critiquemos la comunicación de una formación, cuando quizás lo que pasa es que no se dirige a nosotros. La segunda, porque dibujan el mapa, o uno de los mapas, sobre el que los estrategas de los partidos diseñan sus estrategias.

En los próximos meses seguiremos estos datos, atentos a los cambios que seguro se producirán. El perfil ideológico de Podemos está aún por asentar y los cambios que en el se produzcan serán a la vez motor y testigo de sus resultados. Además, su misma presencia y la cercanía de la elección agitará al resto de partidos, no solo porque cambiará la composición de sus votantes, también como consecuencia de las decisiones estratégicas que irán tomando.

(*) Todos los datos provienen del CIS de octubre de 2014. A lo largo del artículo he usado la combinación de intención directa de voto y simpatía, una cifra útil para este análisis pero que, recordemos, no es una buena previsión de voto.

(**) En el texto me refiero a veces a la posición 5 del eje ideológico como el centro, aunque en rigor el centro abarca el intervalo 5-6. La discusión sobre como los encuestados interpretan esta métrico y sobre como deberíamos interpretar nosotros sus respuestas es eterna. Y no importa demasiado en esta ocasión.


15 comentarios

  1. Cruz Alarcia dice:

    ¡Un artículo muy interesante!

    La verdad es que no sé si las ideologías harán más mal que bien porque, tal y como habéis concluido, provocan que los partidos actúen en función de sus votantes y no siguiendo unos ideales.

    Por poner un ejemplo, yo siempre me he sentido socialista pero jamás he votado a ningún partido «de izquierda» de los que hay en España; y es que ninguno actúa según lo que yo considero que debería ser el socialismo.

    Si me permitís completar vuestras observaciones, os dejo un breve artículo que ironiza sobre las campañas políticas, comparándolas con las campañas publicitarias:

    http://codigonuevo.com/6-cosas-en-las-que-se-parecen-las-campanas-electorales-y-el-teletienda/

  2. Un gran trabajo. Me parece que se observan datos muy interesantes. Resulta particularmente interesante ver lo que pasa entre el 5 y el 6. Parece que es un segmento donde compiten Podemos y el PP, es decir, que Podemos es un partido con un potencial más o menos limitado pero real de sacar votos por la derecha. El PP tendrá que plantar batalla a Podemos en su propio terreno de centro-derecha. El PSOE queda más relegado en ese segmento de centro-derecha. Si el PSOE no convence al centro-derecha, parece lógico que pudiera tender a moverse levemente hacia la izquierda.

    Pero hay una cuestión muy importante, la irrupción de los nuevos partidos como Podemos, UPyD y Ciudadanos ha introducido muchos debates desideologizados. Si se quiere fomentar la participación política en el interior de los partidos, algo que todos los partidos dicen promover, la ideología no es un buen aliado, porque ofrece respuestas incluso antes de que se planteen las preguntas. Las ideologías tienen respuestas para todo y la participación exige que las respuestas queden abiertas al debate. Quizá en estas próximas elecciones la ideología influya menos en el voto que en ocasiones anteriores.

    Un cordial saludo.

    • juan dice:

      Yo diría que el eje izquierda-derecha está anticuado, o digamos que la situación en él ya no condiciona tanto el voto.

      La gente está siendo más crítica con todo, y una persona en el 3 y una persona en el 7 pueden estar igualmente asqueados por la corrupción y la justicia a la carta. Y a lo mejor en un momento dado pueden optar por «relegar a un segundo plano sus preferencias económicas» para priorizar otro tipo de objetivos con su voto.

      • Juan, estoy de acuerdo. Creo que llega un momento de respuestas más abiertas y menos ideológicas. Teóricamente eso tendría que socavar el frentismo. Quizá la próxima legislatura dé lugar a muchos pactos puntuales entre partidos que en el eje ideológico estén alejados.

        Un cordial saludo.

  3. […] Gráficos para la batalla electoral: el perfil ideológico de cada partido […]

  4. Un detalle menor. En estos gráficos hay algo que me chirría. La escala es del 1 al 10, no del 0 al 10, por lo que el punto medio es el 5,5 en vez del más intuitivo 5, lo que puede confundir al que contesta y traer los números ligeramente más a la izquierda. ¿Esto se tiene en cuenta de alguna manera?

    • Epicureo dice:

      Es un claro defecto de la encuesta del CIS. Los votantes, a primera vista, entienden que el 5 es el punto equidistante entre izquierda y derecha (yo lo entendería así, y eso que se matemáticas). Y por eso sus respuestas se computan como un poco más «izquierdistas» de lo que realmente piensan. Está claro que los del CIS no han pensado en compensar este fallo.

  5. Ferrim dice:

    «Vota UPyD, el partido que más se parece… a CiU».

  6. Samuel dice:

    El último gráfico parece decirnos que la mayor fracción de aquellos que no piensan votar a «Ninguno» está en el intervalo que va de 4 a 6, pero la interpretación varía según quién conforme ese grupo:

    – Si por «Ninguno» queremos decir que no piensan votar, es que he hay una parte importante de electorado centrista poco convencidos de la oferta política actual. Este dato podría ser del interés de PSOE, UPyD y PP, porque esa veta gris supondrían muchos votos.

    – Si en el grupo «Ninguno» simplemente se está incluyendo a los que votarían a partidos no considerados aquí, quizás sólo estemos viendo que los que votarían a partidos excluidos de este análisis se consideran centristas (y quizás voten a PNV, CiU o a Ciudadanos ). Esta opción me parece menos interesante.

    Pero como digo, depende de lo que quiera decir «Ninguno».

    • Epicureo dice:

      Se ve en el gráfico que los porcentajes suman bastante menos de 100, el resto son los demás partidos. Según el barómetro del CIS, el porcentaje de «ninguno» es del 22 %, como se contó en el gráfico, así que realmente es «ninguno».

      • Samuel dice:

        Tiene Ud. razón, Epicureo, así que mi primera lectura de los resultados puede ser válida: hay un 22% de electores mayoritariamente centristas que no se sienten representados. Un saludo.

  7. Pedro dice:

    Está muy bien, pero hay detalles que se omiten, básicamente en lo referente a Podemos.
    El apoyo a Podemos no es sólo un apoyo ideológico. Es más, diría que no es ese el motivo por el que Podemos ha irrumpido con tanta fuerza en tan poco tiempo. El apoyo a Podemos se fundamenta, en gran medida, en un grupo amplio de ciudadanos que apoyan un cambio radical de la situación política actual, que quieren una ruptura, y para los que la ideología está en un segundo plano, de ahí que Podemos reciba simpatías incluso de gente que normalmente está en la derecha. ¿O por qué piensan que Podemos está moviéndose hacia posturas menos radicales y más centradas? Porque si se queda en su izquierda, antes o después, perderá el apoyo de esos ciudadanos que apuestan más por el cambio y acabará pugnando con Izquierda Unida por un segmento ideológico estrecho y un número reducido de votantes.

  8. Tarek Jaziri dice:

    Sería muy interesante, comprobar la batalla ideológica que existe en diferentes países como Francia, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, etc, etc…

  9. […] Gráficos para la batalla electoral: el perfil ideológico de cada partido | Kiko Llaneras […]

  10. Roxana dice:

    Quizás en el mundo de hoy y sobretodo en el que está por llegar el dial derecha izquierda ya es obsoleto. Y no sólo lo entendemos así los libertarios sino la propia realidad social derivada de las nuevas tecnologías y el cambio de paradigma. No olvidemos que estamos ante la obsolescencia a pasos agigantados de la red humana que ya no es ni siquiera descentralizada sino directamente una malla, una red distribuida donde todo individuo pasa a ser él/ella misma un nodo en sí [email protected] Y por ello os recomiendo buscar la opción de incluir en próximos gráficos los datos que os pueden arrojar el gráfico de Nolan que incorpora un eje vertical que creo será muy importante sobretodo de cara a comprender a mucho de ese 22% de lo que llamáis centristas -muchos de ellos en realidad liberales, libertarios, es decir favorable a un mundo de mayores libertades personales en todo y menor control político en la toma de las decisiones personales de la gente-. La red nueva, la surgida del orden espontáneo de la última década acabará sin duda afectando también a la política como lleva haciéndolo con el resto de relaciones humanas a nivel personal, empresarial y cultural. Y en este mundo el eje simplista izquierda derecha pierde por completo su utilidad máxime cuando en las últimas 5 décadas sólo ha habido un único modelo de política con algunos matices: la socialdemocracia. Os invito a reflexionar sobre ello. Hay una muy certera explicación de este cambio de paradigma en Una política para la libertad de Juan Pina. Saludos libertarios y ánimo con un trabajo de análisis que nos puede ayudar y mucho a quienes tratamos de ofrecer alternativas políticas sensatas a nuestros conciudadanos. Y puesto que estamos a finales de este 2014, os desea un Feliz 2015.

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