Economía

Una de esas infraestructuras: el tranvía de Cádiz

19 Ago, 2014 - - @egocrata

Dado que es verano y no nos está leyendo nadie, permitidme que os cuente una de mis historias favoritas sobre mala planificación de infraestructuras de los últimos años: el tranvía de Cádiz.

El proyecto del tranvía de Cádiz nace a principios de siglo, más o menos en paralelo al proyecto de construcción del nuevo puente sobre la bahía. A algún político, no recuerdo exactamente quién, se le ocurrió reservar dos carriles para un metro ligero, y aprovechar para construir una red tranviaria para la bahía de Cádiz. Tras varias polémicas, peleas, gritos y alaridos, a finales del 2008 finalmente empiezan las obras por las bravas, sin prestar demasiada atención a unos cuantos detalles ligeramente importantes:

  1. No se hace un estudio de viabilidad: a pesar que el tiempo de viaje previsto en el recorrido Cádiz-Chiclana será mayor que lo que tardan los autobuses directos ahora mismo, a nadie se le ocurrió hacer un estudio sobre la demanda de viajeros o el coste de operar la línea. Teniendo en cuenta que casi todas las poblaciones  por las que circulará el tranvía tienen servicio de Cercanías ahora mismo, creo que es un poco preocupante.
  2. Tampoco nadie decidió estudiar cómo se iba a explotar la línea, así que tampoco hubiera sido fácil estimar nada. Se empezó a tirar vía sin saber cómo se iba a utilizar.
  3. No que nadie tuviera idea sobre cómo iban a moverse los trenes: nadie hizo un estudio eléctrico previo, así que las subestaciones se han ido improvisando una vez empezadas las obras.
  4. No se sacó a información pública la lista de expropiaciones, creando otra alegre serie de problemas judiciales.

Todo esto sería ligeramente problemático ya de por sí en una obra normalita, pero el tranvía de Cádiz es bastante especial. Dadas las especiales condiciones de la bahía y la inmensa imaginación de los responsables políticos que se inventaron el engendro, el proyecto cuántas características técnicas novedosas que lo hacen único en España, y quizás en Europa.

  1. Ambas líneas de tranvia serán mixtas con trayectos urbanos en plataforma  tranviaria clásica (léase: por la calle, con las vías embebidas en el pavimento) y trayectos compartidos utilizando las vías de cercanías convencionales de la línea Sevilla-Jerez-Cádiz en varios tramos.
  2. Esto quiere decir que los tranvías de Cádiz probablemente serán los trenes de su categoría más anchos del mundo, ya que utilizarán el enorme ancho ibérico.
  3. Al circular tanto por calles normales como por líneas de cercanías, los tranvías están obligados a tener puertas a dos alturas para poder utilizar andenes ADIF normales y andenes a pie de calle. También son bitensión, para hacerlos un poco más complicados aún. Obviamente CAF ha tenido que hacer la serie a medida para este proyecto, ya que no hay nadie lo suficiente demente en este mundo como para construir tranvías en ancho ibérico. No hace falta decirlo, esto sale bastante caro.
  4. Que yo sepa, esta será la primera vez también que a alguien se le ocurre operar metros ligeros/ tranvías en la misma plataforma ferroviaria donde circulan trenes a 200 Km/hm, como es el caso de los Alvia Madrid-Cádiz a su paso por Jerez de la Frontera. CAF tiene buenos ingenieros, pero no pueden hacer milagros, y los nuevos tranvías no pasan de 100.

Estos problemitas son complicados de por sí, pero las cosas no se quedan ahí. Las dos líneas de tranvía pasan por la estación terminal de Renfe, pero nadie se preocupó de ver si esta tenía capacidad para albergar otra línea férrea. No la tiene, así que están con otro pegote. La Junta lleva desde que empezó la obra a tortas con un par de ayuntamientos, Chiclana y San Fernando; no les consultó nada sobre el proyecto antes de empezar, y encima, en el caso de San Fernando, la obra se hizo de forma tan chapucera que van a tener que levantar la vía y hacerla de nuevo.

Si esto no os parece lo suficiente horroroso, aún hay más. El tranvía se ha construido en ancho ibérico, clavando vías por las calles de medio Cádiz y alrededores. Pues bien, la línea Sevilla-Cádiz de ferrocarril está prevista que sea migrada a ancho UIC a medio plazo, como el resto de la red ADIF. Cádiz tendrá ancho europeo más pronto que tarde, dado que su única conexión con la red está en Sevilla, al final de la LAV. Pues bien, a nadie en la Junta se le ocurrió montar vías con traviesa polivalente o algo remotamente parecido antes de colocar nada en el asfalto. El resultado es que cuando el ADIF decida cambiar de ancho su línea, Cádiz tendrá que abrir sus calles otra vez, desmontar la vía, y volver a montarla de nuevo.

De forma un tanto cómica, nadie parece querer tener nada que ver con el proyecto a estas alturas. Renfe ha dicho que no quiere operar el tranvía ni jarta de vino; los tipos manejan suficientes líneas inviables como para identificar un desastre organizativo así de lejos. Los ayuntamientos de Cádiz, San Fernando y Chiclana, además, ya han dicho que ellos esto del tranvía nunca lo pidieron, y que todo el proyecto es de la Junta, así que nada de intentar hacerles pagar costes de explotación.  Lo más divertido de todo es el ADIF, a quien la Junta le quería colocar unos Frankestein tranviarios en su bonita línea de velocidad alta. Tras seis años de obras los responsables de infraestructuras ferroviarias aún no han autorizado el invento, supongo porque realmente no tienen ni idea cómo narices hacerlo funcionar de forma decente sin que les reviente los horarios en una línea con muchísimo tráfico.

El resultado: bueno, se han hecho muchas obras, pero nadie tiene ni las más remota idea sobre cuándo va a entrar en servicio el dichoso tranvía. Hay subestaciones sin construir, vías que se tienen que rehacer completamente, enlaces con la red ADIF sin terminar ni autorizar, trenes que no han circulado en pruebas por la bahía, un puente de la Pepa que va con años de retraso, no hay empresa concesionaria que quiera operar la línea, hay sentencias judiciales paralizando un par de tramos en obras  y total, van a tener que rehacerlo cuando se pase a UIC. Si además añadimos los horribles problemas económicos de la Junta y su habitual costumbre de no pagar a los contratistas a intervalos aleatorios, pues ya mejor ni hablar.

La verdad, siempre he creído que el pobre tranvía de Jaén tiene una mala prensa injustificada. Dentro de la épica lista de proyectos de obra pública de la Junta de Andalucía en los últimos años, el peor tranvía es, de muy lejos, el de Cádiz.

La obra está presupuestada en 225 millones, por cierto. A saber el coste final.

No me voy a poner con el eje transversal ferroviario de Andalucía, que ya me deprimo.