Política

Cataluña en la encrucijada

26 Jun, 2014 - - @kanciller

El día 9 de noviembre se acerca a pasos agigantados y el tan mentado “choque de trenes” parece inevitable al regreso del verano, apenas un mes tras el referéndum escocés. Basta con echar el ojo a esta encuesta de El Periódico para ver como todo está cambiando vertiginosamente en Cataluña.  Sin embargo, es complicado entender lo que pasa si no se mira a algunos años atrás, a las trascendentes elecciones de 2012. Para bien o para mal los comentaristas insistieron en que aquellos fueron unos de los comicios decisivos. Tras terminar la legislatura de manera abrupta con el adelanto electoral, la idea de la consulta se convirtió en el inmediato banderín de enganche de todo el debate hasta nuestros días.

Sin embargo, tampoco es que sepamos tanto sobre lo que ocurrió en aquellas elecciones. Por ejemplo, jamás se habían acercado tantos catalanes a las urnas en unas elecciones autonómicas como en las de 2012 ¿En qué medida tuvo algo que ver el debate sobre la independencia? Además, el fracaso de las encuestas fue sonoro; pese a que parecía inevitable la mayoría absoluta de CiU, perdió escaños mientras el PSC continuaba desangrándose, ERC se apuntalaba como segundo partido, Cs emergía con fuerza y las CUP entraban en el Parlament. ¿Se polarizó más la sociedad catalana? ¿Cómo y de qué manera se fragmentó el resultado por territorios? ¿Hubo voto oculto y eso explicó el error de las encuestas? ¿En qué consistió el pacto de legislatura entre CiU y ERC?

Para intentar responder a esas y otras preguntas, trascendentes para lo que pueda venir un grupo de politólogos hemos escrito el libro “Cataluña en la encrucijada”, editado por Lluis Orriols y Toni Rodón. En él encontraréis un gran número de capítulos que versan sobre estas y otras cuestiones (en castellano).

Pero la razón principal por la que quiero invitaros a que le echéis un vistazo es porque… vosotros sois coautores. Si os acordáis, para las elecciones del 25 de noviembre en Politikon nos coordinamos con Gerrymandering para sacar una porra electoral. Pues bien, esos resultados han servido para contrastar unas hipótesis sencillas en mi capítulo del libro (además de apuntar un poco por qué las encuestas han podido fallar tanto). La idea era saber  qué elementos pueden predecir el grado de acierto en el resultado final de cada uno de vosotros. Para ello he querido poner en relación dos argumentos: los niveles de información y el wishful thinking. Algo especialmente importante si tienes que anticipar si tu partido favorito acabará entrando en la cámara.

El votante intenta anticipar las oportunidades relativas de cada partido y a raíz de ello se decide por un comportamiento u otro. Yo me quedo en este estadio previo al comportamiento, el de la formación de una expectativa ajustada a la realidad o, lo que es lo mismo, el de generarse una “porra mental” veraz. Las hipótesis son relativamente sencillas. Por una parte, cuanta más información política tenga el votante más probable es que sepa si el partido realmente tiene oportunidades o no y, a raíz de ello, tienda a haber una desviación menor en sus expectativas y el resultado real. Las preguntas sobre vuestro interés por la política en Cataluña o el seguimiento de la campaña servirán para intentar estimar este efecto.

Sin embargo, el whishful thinking (que he traducido en el libro como “pensamiento idealista”) es algo que empuja en el sentido contrario. La ideología y las preferencias partidistas de los votantes deberían hacerles sobre-estimar las oportunidades de los suyos e infraestimar la de sus opciones menos preferidas. Por lo tanto, tanto la ideología izquierda-derecha como la preferencia territorial podrían explicar no tanto los fallos sino para qué partidos se dan en mayor medida. Vamos, que cada cual arrimó el ascua a su sardina.

Gracias a los datos de esta porra he podido escribir este capítulo, así que no puedo daros menos que las gracias – sí, a veces podemos usar los blogs para aprender cosas. No os avanzo las conclusiones, pero sí que os invito a que os miréis el libro. Para saber más sobre esto y tantas cuestiones de la política catalana que viene merece la pena.