Economía

Desigualdad, crecimiento y el FMI

28 Feb, 2014 - - @egocrata

En un estudio reciente tres economistas pertenecientes a una peligrosa organización comunista internacional, Jonathan Ostry, Andrew Berg y Charalambos Tsangarides llegan a una conclusión curiosa: existe una relación clara entre desigualdad y crecimiento económico. Concretamente, los países más desiguales no crecen más despacio, pero tienen ciclos expansivos más cortos que los países más igualitarios. Es decir: cuanto más igualitario es un país, mayor es el periodo entre recesiones, y  más años de bonanza entra una crisis y otra.

Estos tres malvados comunistas, por cierto, trabajan en el Fondo Monetario Internacional, los editores del estudio.

Los autores llegan a la conclusión de que cada punto de aumento del coeficiente de Gini reduce el periodo de expansión un siete por ciento. Por añadido, las políticas de redistribución de renta lejos de limitar el crecimiento económico parecen reforzarlo, alargando los periodos de crecimiento sin tener efectos adversos sobre la generación de riqueza.

..there is surprisingly little evidence for the growth-destroying effects of fiscal redistribution at a macroeconomic level. We do find some mixed evidence that very large redistributions may have direct negative effects on growth duration, such that the overall effect—including the positive effect on growth through lower inequality—may be roughly growth-neutral. But for non-extreme redistributions, there is no evidence of any adverse direct effect. The average redistribution, and the associated reduction in inequality, is thus associated with higher and more durable growth (…)

We nonetheless see an important positive conclusion from our look at the big picture. Extreme caution about redistribution—and thus inaction—is unlikely to be appropriate in many cases. On average, across countries and over time, the things that governments have typically done to redistribute do not seem to have led to bad growth outcomes, unless they were extreme. And the resulting narrowing of inequality helped support faster and more durable growth, apart from ethical, political, or broader social considerations.

¿Por qué sucede esto? ¿Qué provoca que los países con mayores diferencias entre ricos y pobres acaben teniendo recesiones más a menudo? Los autores no se paran a comentarlo demasiado, pero no creo que sea una explicación demasiado complicada: las sociedades más igualitarias basan su crecimiento en mayor medida en el aumento de ingresos de la clase media, produciendo círculos virtuosos sostenibles durante más tiempo. Las sociedades menos igualitarias se quedan “sin gas” más rápidamente, dado que los ricos acaban por alcanzar un límite en su capacidad de gastar dinero, y sin aumento de rentas para todos se quedan sin inversiones productivas más rápidamente. En los últimos años el aumento del consumo en vez de financiarse vía subidas de salarios para las clases medias se hizo mediante endeudamiento, y el petardazo acabó por ser especialmente doloroso. Lo que siempre han dicho los partidos socialdemócratas y resulta que sí aparece en los datos.

Como de costumbre, es necesario coger estos resultados con cautela. La objeción habitual es de rigor: es un estudio no especialmente sofisticado, con regresiones lo suficiente simples como para que yo pueda entenderlas. Eso es siempre es mala señal, especialmente en series temporales. La calidad de los datos empleados es en varios puntos cuestionable;  cualquier estudio que tenga como una de las variables un indicador sobre apertura de las instituciones políticas siempre tiene que ser analizado con cuidado (es siempre un indicador muy torpe), y como los propios autores admiten, los indicadores utilizados para medir el grado de redistribución se limitan a transferencias (pensiones, desempleo, etc.) no a a servicios (educación, sanidad). Los datos de desigualdad también acostumbran a ser bastante horribles.  Estimar las causas del crecimiento económico, además, siempre es complicado, ya que es muy fácil dejar fuera variables como desarrollo tecnológico o productividad. Según lo que llego a entender por las variables incluidas, el modelo asume que el volumen de inversión y la educación bastan para capturar estos factores y que sus efectos son lineales y estables en el tiempo, una idea bastante optimista.  Como siempre, es obligatorio desconfiar de cualquier artículo que parece darnos la razón; es mucho más fácil dejar que un mal estudio nos nuble la vista si está diciendo cosas que nos gustan.

Con todo… bueno, son resultados curiosos, y que vale la pena explorar con más detalle. La relación entre crecimiento económico y desigualdad parecía ser un debate un tanto olvidado, pero ha vuelto a la agenda.

Una nota final: esto es también un recordatorio que el FMI no es ni de lejos el demonio encarnado que pintan algunos; de los tres componentes de la troika, el fondo casi siempre era la voz que insistía que Grecia nunca podría cumplir las condiciones impuestas. Pero eso es para otro día.