Política

«Socialismo es libertad»

6 Nov, 2013 - - @egocrata

Tras tantos años mofándome de manifiestos ajenos, ayer aparecía como autor de uno.

Un grupo de militantes del PSOE, entre un poco y muy hartos de la crónica indefinición política del partido y el apego a soluciones y eslóganes desfasados, decidieron presentar un manifiesto para ampliar el debate en la próxima conferencia política de la formación. Estos militantes (Manuel Tordera, Manuel Lobo,  Carlos L. de Guevara, Jose Luís Zurita, Diego Cruz, Francisco Carrillo, Miguel Sebastián y Javier Payo) me ofrecieron colaborar en la redacción del documento. Tras leer el primer borrador y verme más que reflejado en el enfoque, decidí unirme al proyecto.

El resultado es el manifiesto «socialismo es libertad», que podéis descargar aquí. Aunque muchas de las propuestas sonarán familiares a los lectores habituales de esta página, vale la pena recalcar que no es un proyecto colectivo de Politikon, sino algo en el que he participado de forma personal. El tono general del texto defiende cosas de las que hemos hablado repetidamente por aquí (políticas públicas basadas en evidencia empírica, hablar de objetivos, no de medios, reformas estructurales serias, gobierno responsable, equilibrio fiscal a largo plazo) pero es un documento de partido, no algo compartido por todos.

Hecha esta aclaración, creo que vale la pena añadir un par de comentarios. Las ideas del manifiesto no son completamente nuevas;  no estamos reinventando la izquierda. Son ideas nuevas, en todo caso, para el discurso habitual de la izquierda en España. El punto de partida de nuestro modelo de estado es la socialdemocracia entendida como una economía de mercado mixta, abierta y competitiva con un estado de bienestar potente, fuerte redistribución de renta e igualdad de oportunidades. Las propuestas del manifiesto siguen la senda de Suecia, Dinamarca, Canadá Holanda o Austria, no Estados Unidos o Gran Bretaña. La clave del modelo sueco (y es algo que la izquierda española a menudo parece no entender) es combinar un sector privado extraordinariamente liberalizado y flexible con una red de protección social fuerte. El estado se concentra en hacer lo que debe, protección social, regular mercados, romper monopolios, igualdad de oportunidades, etcétera, y para el resto deja hacer al mercado.

El manifiesto es netamente de izquierdas: apuesta por la igualdad de oportunidades, un red de protección social sólida y fuerte redistribución. Lo que nos distingue, sin embargo, es que nos tomamos muy en serio la necesidad de diseñar políticas públicas efectivas con objetivos claros para cumplir ese objetivo, en vez de la habitual obcecación con defender «lo público», «derechos adquiridos» o «conquistas sociales» sin pararse a pensar en sus efectos. Nos preocupa dónde queremos llegar, y definimos nuestras propuestas en consecuencia; defendemos fines, no medios.  De nuevo, algo que os debería sonar familiar.

Dejando de lado el contenido del manifiesto en sí, la pregunta más obvia es por qué estamos haciendo esto. Llevo meses (años) repitiendo que el PSOE es una organización cada vez más anquilosada, torpe y reacia al cambio. Hablo a menudo sobre la nula capacidad de reacción de sus líderes, la persistente vacuidad de sus propuestas, la ausencia de un modelo de sociedad definido y el preocupante autismo de sus dirigentes. Escribir un manifiesto lleno de propuestas como el contrato único, reformas fiscales y liberalizaciones suena bastante quijotesco, siendo generosos.

Bueno, es posible que lo sea. La cuestión central es que la culpa del anquilosamiento, torpeza y resistencia al cambio del PSOE no es de los líderes actuales del partido, sino de sus bases y militantes. El partido no ha reaccionado porque nadie le ha pedido que reaccione. Las propuestas son vacías porque nadie ha presentado ninguna. Los dirigentes no son autistas, es que nadie se ha preocupado de llamarles la atención. Los partidos políticos españoles son un erial porque nadie se ha molestado en plantar una semilla en ellos. Es posible que el PSOE no tenga remedio. No lo sé. Lo que estoy seguro es que si no hacemos nada los problemas del partido, y del país, no se van a arreglar solos.

Actualización: si queréis más detalles sobre las propuestas concretas detrás del manifiesto, leed el anexo.

Por cierto, una nota final: en el manifiesto aparezco como militante del PSOE de Arganzuela.  Creo que no estoy al día con las cuotas, así que puede que no sea del todo cierto. Cosas de vivir fuera…