Sociedad

Hay vida más allá de los rankings, o breve análisis de los resultados del PIAAC

14 Oct, 2013 -

Por Queralt Capsada.

Desgraciadamente, muchos medios de comunicación buscan la inmediatez y el impacto por encima de la información y el análisis. Esto hace que muchas veces lo que entendemos como actualidad tenga una naturaleza más de tipo negativo y destructivo que positivo y propositivo. Nos hemos acostumbrado a entender las noticias como desastres y no siempre hay espacio para las felicitaciones. Un buen ejemplo son las primeras informaciones referentes a la publicación de la primera encuesta del PIAAC, ya popularizada como PISA para adultos. Tal y como ha pasado con todas las ediciones del PISA, las primeras reacciones por parte de la mayoría de los medios de comunicación (y las que han tenido más eco) se han enfocado en los rankings y en subrayar el “suspenso” de España en comprensión lectora y matemática.

 

¿Qué es el PIAAC?

Creo que no hay que empezar la casa por el tejado, sino que más vale empezar explicando qué es el tan citado PIAAC. El PIAAC (por sus siglas en inglés, Programme for International Assessment of Adult Competences) es un proyecto de la OCDE que incluye como producto estrella la encuesta sobre la evaluación de las competencias de la población adulta de 16 a 65 años. Las competencias que se evalúan son la lectora, la matemática y la de resolución de problemas en ambientes tecnológicos (en esta última España no participó). Para evaluar estas competencias los encuestados tienen que responder una serie de pruebas/situaciones de la vida cotidiana. El nivel de las pruebas va aumentando para poder determinar a partir de qué punto la persona encuestada presenta dificultades para responder. En el caso de la competencia lectora se empieza mostrando textos simples en los cuales se tiene que identificar una información. El tema se va complicando a partir de la combinación de más de un texto, más densos y donde hay que relacionarlos y redactar para responder a las preguntas. En el caso de la competencia matemática se presentan situaciones de la vida cotidiana que hay que interpretar (gráficos, valoraciones de ofertas del supermercado, lectura de un termómetro…) para responder a preguntas que también van aumentando en su nivel de sofisticación.

 

¿Para qué nos sirven estos datos (aparte de para deprimirnos)?

Esta es la pregunta práctica y obvia que se le ocurriría al ciudadano medio. La intención del PIAAC es proporcionar información a los 23 países participantes sobre lo que su población adulta sabe y es capaz de hacer. Mediante la comparación con otros países cada cual puede situarse y detectar cuál es la población que tiene más problemas y en la que debería focalizar las políticas educativas y de formación. Hasta el momento sólo disponíamos de información sobre el nivel de cualificaciones de las personas (estudios primarios, secundarios, superiores…), pero los datos sobre cualificaciones y títulos tienen algunas limitaciones que el PIAAC nos resuelve, pues bien podría ser que:

  1. Dos personas con el mismo nivel de cualificación tuvieran competencias diferentes (uno supiera hacer más cosas que el otro, a pesar de tener el mismo título).
  2. Dos personas con cualificaciones diferentes tuvieran el mismo nivel de competencias (una no tiene una titulación reconocida, pero sabe hacer lo mismo que el que sí la tiene).

 

¿Qué NO es el PIAAC?

El PIAAC no es un sistema de evaluación de la evolución y efectividad de las políticas educativas de un país. La encuesta se ha hecho en un periodo concreto a una serie de personas (cross-sectional), de forma que proporciona una fotografía del estado de las competencias de los adultos en aquel momento del tiempo y según aquella composición. Es arriesgado y poco riguroso – para no decir otras cosas – asegurar que algunas reformas educativas han sido la causa principal para frenar el progreso educativo. La encuesta da información y proporciona elementos para el análisis, pero no permite valorar los efectos de las diferentes reformas educativas a lo largo del tiempo. Una de las finalidades de la OCDE es proporcionar datos que permitan compararse con otros países para hacer un ejercicio de benchmarking y detectar causas de problemas, pero la OCDE no propone soluciones, esto lo tienen que hacer los estados. Es una lástima que actualmente se instrumentalicen datos de calidad para promover cambios legislativos no basados en la evidencia.

 

¿Qué informaciones tenemos más allá del ranking?

Aunque hace falta tiempo para realizar análisis más elaborados y sofisticadas para sacarle todo el jugo a la encuesta, los primeros informes proporcionados por la OCDE nos permiten ir más allá de la simple clasificación de las puntuaciones. El resultado general más destacable, y a la vez esperanzador, es que España sigue las tendencias internacionales. A pesar de que el nivel de partida es más bajo, si comparamos España (en verde) con Japón (en rojo) y la media de la OCDE (en azul), vemos que a más edad menor es el nivel de competencias, mientras que a mayor nivel educativo y ocupacional, más elevado es el nivel de competencias de las personas.

Overall performance

PerfByAge

byoccupation

Fuente: PIAAC/OECD interactive charts.

Dentro de esta tendencia internacional, algunos de los principales puntos a destacar para el caso español son:

  • España ha conseguido un gran progreso educativo. Después de Corea, España es el país que presenta una mejora más grande entre la competencia de la población mayor (55-64 años) y la más joven (16-24 años). De forma que, contrariamente al discurso muchas veces presente, no parece que la educación “de antes” fuera mejor que la actual, sino más bien lo contrario. A diferencia de las generaciones mayores, los jóvenes han tenido acceso a un sistema educativo más inclusivo y equitativo, el cual les ha proporcionado un nivel de competencias mayor.
  • El sistema educativo no tiene la culpa de todo. Aunque las competencias básicas y transversales se aprenden en el sistema educativo formal, se mantienen y mejoran a lo largo de la vida. El aprendizaje a lo largo de la vida es un tema pendiente en España. Para conseguir que las personas se sigan formando más allá de la escuela no sólo hay que mejorar la escuela, sino que también hace falta la implicación de los agentes sociales, puesto que el aprendizaje continúa tanto en el puesto de trabajo como fuera de él. La familia también es un lugar importante de aprendizaje. A medida que aumenten las competencias de las nuevas generaciones, también lo harán las de sus descendientes.
  • Las competencias que no se utilizan se atrofian. Si una cosa demuestra el informe es que las competencias que no se usan se van perdiendo. Este resultado pone en cuestión el debate sobre la llamada “fuga de cerebros”. Quizás es mejor que la gente formada se marche y pueda utilizar sus competencias – y así mantenerlas o incluso mejorarlas – en lugar de perderlas si no las utiliza.
  • El paro afecta más a las personas con bajo nivel de competencias. Aunque en todos los países se observa una clara diferencia entre la tasa de paro de las personas con niveles más altos y más bajos de competencias, en el caso de España esta diferencia es más acentuada. Un alto nivel de competencias parece ser un buen seguro para tener un puesto de trabajo.
  • La sobrecualificación es un fenómeno preocupante. Hasta el momento otras fuentes mostraban que en España un porcentaje importante de personas están sobrecualificadas. La encuesta del PIAAC no sólo confirma este dato, sino que también muestra que la mayor parte de estas personas tienen más competencias de las que requiere su puesto de trabajo. De forma que el mercado de trabajo español está desaprovechando buena parte del talento que tiene a su disposición. Los sobrecualificados pueden tener incentivos para marcharse a otros países donde el mercado de trabajo les ofrezca una mejor posición.

De forma que sí, España se sitúa en la última parte del ranking y queda mucho trabajo por hacer. Pero España se encuentra en un ranking de “buenos estudiantes” y al parecer sigue el mismo camino que el resto, aunque a unos pasos de distancia. Los 22 países con los cuales estamos comparando España (y a los cuales se quiere acercar) son el grupo de países con mejores niveles educativos del mundo. Vale más ser cola de merluza que cabeza de sardina, ¿o no?

 

Este artículo fue publicado originalmente en catalán en el Cercle Gerrymandering.