Sociedad

Sobre el cheque-bebé

4 Sep, 2013 -

 Con esta entrada quería presentarme como nueva colaboradora de Politikon. Como botón de muestra de mi investigación, el mes pasado salió publicado este artículo mío en la revista American Economic Journal: Economic Policy. En este trabajo, evalúo empíricamente el efecto que tuvo la introducción del cheque-bebé de Zapatero en 2007. ¿Os acordáis? Esta ayuda pagaba 2,500 euros por nacimiento de hijo, para niños nacidos a partir del 1 de Julio de 2007 (y hasta el 31 de Diciembre de 2010, ya que la ayuda fue cancelada en la primera ronda de recortes presupuestarios de 2010).

Fomentar la natalidad era uno de los objetivos explícitos del cheque-bebé. El análisis de la serie temporal de nacimientos (con datos procedentes de certificados de nacimiento oficiales, a través del Instituto Nacional de Estadística) sugiere que sí hubo un pequeño “baby-boom” entre 6 y 15 meses después de la introducción de la ayuda. Más sorprendente quizá, parte de este aumento de la natalidad procede de una disminución en el número de abortos inmediatamente posterior al anuncio de la nueva ayuda. Esto sugiere que la política fiscal puede ser efectiva a la hora de fomentar o desincentivar la fecundidad. Aunque hay que añadir que, al coincidir 2008 con el comienzo de la crisis, se trató de un efecto efímero, ya que la tasa de natalidad empezó a caer en 2009 y ha seguido en caída libre desde entonces.

Con datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares, en el mismo artículo intento averiguar también “en qué se gastaron las familias” los 2.500 euros. Para ello, comparo los patrones de gasto de las familias que tuvieron un hijo justo antes y justo después de la introducción de la ayuda. Estos dos grupos de familias son totalmente comparables, excepto que, por puro azar, algunas, al tener el bebé un poco después, recibieron la ayuda, y otras no. Sorprendentemente, no encuentro que las familias que recibieron el cheque gastaran más en productos relacionados con el bebé, durante los 12 meses siguientes al nacimiento del niño. Tampoco veo que de media aumentara el gasto en ninguna otra categoría. ¿Las familias ahorraron el dinero? No exactamente. Con datos de la Encuesta de Población Activa y de la Muestra Continua de Vidas Laborales, encuentro que las madres que percibieron la ayuda tardaron más en volver a trabajar después de tener al bebé, comparado con las mujeres que dieron a luz justo antes de Julio de 2007, y por tanto se quedaron sin la ayuda. Parece que muchas familias hubieran usado el cheque-bebé para “comprar” algo más de tiempo de la madre en casa después de dar a luz. Esto se ve confirmado en los datos que muestran que los hijos de las madres que recibieron la ayuda fueron menos a la guardería durante su primer año de vida.

El cheque-bebé, por tanto, tuvo como “efecto colateral” retrasar la vuelta al trabajo de las madres perceptoras, lo que no se encontraba entre los objetivos explícitos de la ayuda. ¿Se trata de un efecto positivo, socialmente hablando? Depende. Es posible que los niños se beneficien de pasar algo más de tiempo con la madre durante sus primeros meses de vida, por ejemplo si esto les permite prolongar la lactancia materna. Por otro lado, no está claro si a la madre le beneficia laboralmente (a largo plazo) prolongar la interrupción de su actividad laboral tras la maternidad.

El cheque-bebé se dejó de pagar a los niños nacidos en Enero de 2011, en plena crisis. En otra entrada os contaré los efectos de su eliminación.

Libertad González es profesora de Economía en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Doctora en Economía por la Universidad de Northwestern, sus especialidades son la Economía Laboral y la Economía Pública, aunque recientemente su investigación se centra sobre todo en temas relacionados con políticas públicas y familia.