Internacional

Notas rápidas sobre las primarias en Chile

4 Jul, 2013 -

Por Lluís Medir

¿Cómo funcionan?

La configuración legal de estas primarias es todo un ejemplo de primarias obligatorias institucionalizadas por ley para las principales magistraturas electas del país (presidentes, senadores y congresistas, y alcaldes), aunque es cierto que estas sólo son obligatorias si se presenta más de un candidato. Por poner un ejemplo, Bachelet podría no haberse presentado a estas primarias pero sí a las presidenciales, aunque de haberlo hecho habría excluido del censo electoral a todos los militantes de su partido en estas primarias.

Sí, el derecho de sufragio es muy particular. El voto no es estrictamente universal, ni libre, ni es del todo secreto. Por partes:

  • Al ser unas primarias oficiales (no de partido) se utiliza el censo electoral ordinario, pero con algunas restricciones: los militantes de todos los partidos que no se presentan quedan automáticamente privados de su derecho a voto para estas primarias. Simplemente, no pueden votar.

  • En segundo lugar, los militantes de cualquiera de las dos coaliciones que se presentan tan sólo pueden votar por la suya y reciben, por tanto, una papeleta especial con los nombres de los candidatos de “su bloque”. Es decir, no pueden cambiar de voto secretamente.

  • Finalmente, los electores independientes reciben una papeleta con todos los nombres (de las dos coaliciones), configurando lo que nosotros conocemos como un “elector”: que puede votar secreta y libremente a quien considere más pertinente.

Este sistema ha generado problemas importantes con el censo y, sin hablar de pucherazo, muchas personas no han podido votar por figurar (sin ellas saberlo) como militantes en partidos minoritarios, o bien en alguno de los dos grandes bloques sin saberlo.

Otros aspectos originales de estas primarias son:

  • Es tan sólo la segunda edición en Chile (después de las locales de 2008) en que el voto no es obligatorio.

  • En algunas circunscripciones también se hacían primarias para algunos congresistas.

  • Son consideradas válidas todas las papeletas que muestren claramente el signo del voto. Por tanto, son válidas papeletas con escritos y consignas siempre que no entorpezcan el sentido del voto.

  • Los militares ocupan los colegios electorales y cortan las calles de los colegios durante toda la jornada para garantizar la calma y tranquilidad en el voto, a pesar del impacto de las metralletas y pistolas al lado de las urnas.

  • Se establece la ley seca en todo el país y se prohíbe toda la venta de alcohol entre las 5 de la mañana y las 8 de la noche.

 

¿Quién ha ganado?

Michelle Bachelet arrasa en las primarias y se posiciona como la candidata mejor situada para ganar las presidenciales del próximo noviembre. Ha conseguido un 73,07% del total de los votos de su bloque (La Nueva Mayoría, que presentaba cuatro candidatos). En el bloque de la derecha (La Alianza, que presentaba sólo dos candidatos), Longueira ha conseguido un pobre 51,35%, dejando la derecha muy dividida. Bachelet suma más votos ella sola que el resto de candidatos en su conjunto (¡sumando los votos de su bloque y los del bloque conservador!) y se impone claramente en la región metropolitana de Santiago, que contiene prácticamente el 30% del censo electoral nacional.

Porcentaje por candidato

Porcentaje total por candidato

La participación se ha escorado muy claramente a favor del bloque de izquierdas, que ha conseguido 2.137.266 votos, contra los 806.560 del bloque de la derecha. Esto sitúa la participación en un porcentaje relativamente bajo si se compara con las elecciones generales. Aún así, se esperaba un 10% y se ha conseguido un 36%. Se trata de una participación destacable, más teniendo en cuenta el contexto y las características de la elección, así como el hecho de que Chile es aún un país joven en cuanto al voto no obligatorio. Quizás los resultados marcan un cambio de tendencia, aunque no es del todo descartable una mayor movilización de la derecha para la elección presidencial.

Porcentaje por bloque

¿Cuáles serán sus efectos políticos?

En cualquier caso, los resultados potencian a la principal candidata a Presidenta, y complican la candidatura y el futuro de la derecha chilena. Las primarias también tendrán efectos notables en la vida interna de las dos coaliciones principales de partidos, y específicamente en algunos de ellos, pues afectan a la confección de las listas para futuras elecciones a la asamblea nacional.

De entrada, la derecha queda terriblemente dividida por la igualdad en los resultados de los dos candidatos y principales partidos. Por contra, los resultados de la izquierda refuerzan mucho a Bachelet, al Partido Socialista y Comunista (que declinó presentarse con candidato propio y ha dado su apoyo a Bachelet), y debilitan extraordinariamente uno de los partidos más relevantes de la Concertación, el Partido Democristiano, de centro, y a su candidato Orrego, que ha quedado en tercera posición detrás del radical Velasco (a pesar de la habilísima presentación en público por parte de Orrego de una Bachelet victoriosa, en un intento de trabar las relaciones de la coalición y salvar los muebles).

En conclusión, estas primarias han funcionado de facto como una primera vuelta que refuerza mucho a Bachelet, y que deja a la derecha chilena en dificultades para articular un discurso unitario y coherente contra su proyecto. Parece que la candidata ya es un poco presidenta incluso antes de llegar al 17 de noviembre.

Nota: Los datos son provisionales, consutados en servel.cl con el 99% de las mesas escrutadas.

Lluís Medir, doctor en Ciencia Política por la Université de Toulouse 1 y la Uniersitat de Barcelona, es investigador del Departament de Dret Constitucional i Ciencia Política de la UB, donde se dedica al estudio comparado de los gobiernos locales y al diseño institucional de políticas educativas.

Artículo publicado originalmente en catalán en el Cercle Gerrymandering.