Economía

China como shock deflacionario

25 Jun, 2013 - - @egocrata

El otro día leyendo una entrevista de Martin Wolf a Mervyn King, gobernador saliente del Banco de Inglaterra (este mes he pasado demasiadas horas en aeropuertos, ya os digo), hubo un párrafo que me sorprendió un poco. Dice Wolf:

I turn to the alternative view that the calamity was due not to defective banks but to irresponsible central bankers. By targeting inflation at a time of deflationary shocks, particularly the entry of Chinese labour into the world economy, critics argue that central banks encouraged credit booms and asset-price bubbles.

La idea básica es bastante simple: la entrada de países como India, China, Indonesia o Bangladesh (sí, ya sé) al sistema económico internacional creo una presión a la baja en los precios industriales en todo el mundo. La aparición de China como gigante industrial fue, en cierto sentido, el inverso a la crisis del petróleo de los años setenta; si la subida repentina del precio del crudo generó toda clase de problemas a las economías desarrolladas al impulsar la inflación, la entrada de millones de obreros industriales del gigante asiático forzó un descenso de precios que fue malinterpretado por los bancos centrales.

En teoría, un banco central tiene como objetivo principal controlar la inflación. El BCE vive obsesionado con ello; la Fed bajo Greenspan tampoco es que pensara demasiado en otras cosas. En los años previos a la crisis, tanto el BCE como la Fed vivían en un mundo donde la inflación parecía estar controlada, así que pudieron mantener los tipos de interés bajos, favoreciendo la inversión. Lo que algunos autores señalan, sin embargo, es que la situación real era distinta: no estábamos en un mundo de inflación controlada, sino en uno donde algunos países en desarrollo (léase China) estaban actuando de «sumidero» de los precios del mundo desarrollado. Los bancos centrales, lejos de darse cuenta, mantuvieron tipos de interés artificialmente bajos  y produjeran una burbuja de crédito. Como todo ese dinero tenía que ir a alguna parte, y la inversión productiva es menos atractiva en un contexto de deflación, acabamos con toneladas de dinero en productos de ingeniería financiera dudosa e hipotecas de alto riesgo, dando paso a la crisis.

La verdad, no estoy seguro que sea una explicación demasiado convincente; lo poco que he leído sobre el tema indica que el efecto de China sobre la inflación en Estados Unidos fue relativamente menor durante la pasada década. El mecanismo que lleva de inflación baja a potenciales burbujas financieras es algo que he comentado alguna vez, pero aunque me parece hasta cierto punto lógico, tampoco estoy seguro que sea demasiado convincente. El aumento de las desigualdades dentro de los países desarrollados es un mecanismo paralelo a este para explicar la crisis, y aquí si parece haber algo más de soporte empírico, aunque lo tomaría con cautela en vista que refuerza todos mis prejuicios.

Aún así, la idea de China como shock deflacionario me parece como mínimo intrigante, y es algo a lo que no le había prestado demasiada atención. Quizás también sea un problema pasado, en vista del aumento de costes en China según los salarios van subiendo, pero es una idea a considerar en economías cada vez más abiertas.

Y sí, este artículo es más una idea en voz alta que otra cosa. Es lo que tiene volver de vacaciones.