Hispania.

Avanzando hacia la retaguardia. Otra vez.

10 May, 2013 - - @egocrata

Vaya por delante, la ley de educación presentada por el gobierno del PP no me gustaba. Como es habitual en casi todas las reformas propuestas por este gobierno, el texto se las arreglaba para ser a la vez injusto e insuficiente;  la ley cambia un montón de cosas a peor mientras que deja casi todos los problemas del sistema educativo español tal como estaban. Mi lamento de hoy no tiene nada que ver con el contenido de esta ley en concreto, sino con algo mucho más sencillo, simple y directo: ¿Alguien le ha dicho a Mariano Rajoy que tiene mayoría absoluta en el Congreso?

La pregunta viene porque hoy, tras un día de protestas, el gobierno ha decidido rendirse de forma humillante avanzar hacia la retaguardia y retrasar la aprobación del proyecto de ley. Aunque la reforma era una castaña, la capacidad de Mariano Rajoy y sus ministros de dar marcha atrás a cualquier intento de reforma en el momento en que encuentran la más mínima resistencia es francamente deprimente. Durante el último año y medio el ejecutivo se ha hecho un hartón de prometer programas de reformas en una amplia variedad de temas, sólo para lanzarse a cubierto a la mínima que alguien les levanta la voz. Esto sería tolerable si Rajoy anduviera presentando planes ambiciosos adelantados a su tiempo, pero la mayoría de propuestas son de vuelo gallináceo. La falta de convicción del gobierno en sus medidas es francamente espantosa.

La verdad, ¿para qué coño gobiernan? Mariano Rajoy tiene mayoría absoluta, algo que en el sistema constitucional hace del Presidente del Gobierno un ser todopoderoso y con una libertad de acción casi ilimitada. Cuando uno se mete en política, se supone que lo hace porque quiere hacer algo; el PP se ha pasado toda la legislatura aplazando leyes y dejando cosas a medio hacer. El PP sólo parece dispuesto a utilizar su rodillo parlamentario para aprobar leyes que concentran más poder en el ejecutivo (la espantosa reforma de los reguladores de competencia y mercado de valores, el CGPJ, sus propuestas autonómicas), nunca para reformas estructurales o económicas medio serias.

La única excepción a esta timidez general son los recortes de gasto y subidas de impuestos, algo que el PP insiste en llamar “reformas”. Rajoy, a la hora de pegar hachazos al presupuesto, no se ha cortado demasiado, y probablemente cree que es muy serio y muy valiente haciendo estas cosas. También son, me temo, algo totalmente periférico a los problemas reales del país, y que no tienen nada que ver (es más, probablemente empeoran) la horrenda tasa de paro del país. La prioridad del gobierno debería ser reformas primero, tantas como sea humanamente posible para intentar reactivar la economía, y recortes y subidas de impuestos después para cubrir el agujero fiscal restante. Rajoy ha apostado por la austeridad como un poseso, disminuyendo aún más el crecimiento, y ha sido incapaz de aprobar ni una reforma medio ambiciosa.

A estas alturas, ya ni espero verles aprobar una ley medio decente. Me conformo con que aprueben algo, lo que sea. A lo mejor las sensación de hacer algo les gusta, contra todo pronóstico, y se aficionan a ello. Pero nada, que no. Una rendición tras otra. Cielos.

Nota al margen: ¿sabíais que la LOGSE funcionó bastante bien? Las reformas pueden dar resultados. En serio.