Política

La identidad nacional en el electorado del PSC y PSE-EE

23 Nov, 2012 -

En menos de un mes, el PSOE puede sufrir en tres de las cuatro comunidades denominadas “históricas” una fuerte pérdida de poder autonómico. Mientras en Galicia los socialistas perdieron siete escaños, en Euskadi ha supuesto la pérdida del gobierno autonómico. En Cataluña el panorama político para los socialistas no es mucho más halagüeño. Las últimas encuestas otorgan al PSC una pérdida de escaños considerable, que unida a la sufrida en las elecciones autonómicas de hace dos años, puede abocar al socialismo catalán a un suelo electoral histórico.La doble pérdida de poder  tanto institucional como social, hace que el PSE-EE y el PSC tengan que redefinir su perfil ideológico para volver a recuperar parte de su electorado. Los dos partidos lo harán pero saldrán de un punto de partida diferente: el PSC arrastra desde hace años un dilema identitario que, por ejemplo el PSE-EE no ha tenido que enfrentarse, debido a la diferencia del comportamiento politico y electoral de su electorado y bases sociales entre Euskadi y Cataluña.

Mientras en el PSE-EE el electorado se comporta de manera más homogénea, en el PSC conviven dos electorados diferenciados. Un primero, ligado a un “españolismo”, minoritario, que se moviliza siempre en las elecciones generales (y provocando así el “voto dual”) que ha otorgado al PSOE victorias históricas en Cataluña, y otro sector, el denominado “catalanista”, mayoritario en las bases socialistas catalanas, y que exige mayor autogobierno para Cataluña y políticas y acuerdos diferenciados respecto a España.¿En que se diferencian o se parecen las actitudes del electorado del PSE-EE y del PSC en materia identitaria? Las últimas encuestas pre-electorales del CIS del País Vasco y Cataluña ofrecen cruces de variables que permiten conocer el perfil del electorado de los dos partidos en materia identitaria. Los resultados son diferentes. Las bases sociales del PSC son claramente catalanistas (exceptuando la parte españolista anteriormente citada), y las bases sociales del PSE-EE son autonomistas. El  denominador común entre los dos electorados es la posición en torno a un 3,5 en la escala izquierda-derecha.

Respecto a la cuestión identitaria, vamos a analizar cuatro diferentes cuestiones que responden los que, en las pasadas elecciones autonómicas en sus respectivos territorios (Cataluña y País Vasco), dicen haber votado al PSC y al PSE-EE.

 

 

Como se puede comprobar y en relación a las alternativas de organización territorial del Estado hay diferencias notables en ambos electorados. Por una parte, un sector importante del PSC (el 13%) considera que debería haber un Estado con un único Gobierno central. Este dato es relevante –y a su vez aislado respecto al resto de datos- y es el reflejo de la opinión de ese sector “españolista” del PSC, de origen inmigrante y castellanohablante. El nivel del electorado del PSE-EE que considera que debe haber un Estado con un único Gobierno central es del 5,2%.

La diferencia del resto de datos es bastante significativa entre el electorado del PSC y del PSE-EE. El 35,5% del electorado catalán considera que el Estado debe reconocer a las CCAA mayor autogobierno y autonomía. Por otra parte el 15,9% cree que el Estado español debe reconocer la posibilidad de independencia de las CCAA. Es decir, casi el 52% del electorado socialista catalán considera que tal como está configurado actualmente el Estado de las autonomías español, es insuficiente para los intereses de Cataluña. El dato coincide con el 50% del año 2010. En este sentido, el PSC centra hoy su campaña catalana apostando por el federalismo (con su lema “federalismo, la alternativa sensata”) y tratando así de amarrar al sector más catalanista de su electorado.

Distintos son los resultados del electorado del PSE-EE. A diferencia del electorado del socialismo catalán, hay una amplia mayoría, casi el 55%, que apuesta por un modelo territorial como en la actualidad, es decir, con un Estado con Comunidades Autónomas. El resto de opciones de distribuyen de manera homogénea, con una pequeña ligera tendencia a la opción de la existencia de un Estado en el que las CCAA tengan mayor autonomía. Lo mismo ocurrió en la encuesta pre-electoral del CIS del año 2009, cuando casi el 52% del electorado socialista vasco apostaba por un modelo territorial similar al actual.

 

 

Como se puede comprobar en la tabla 2, en los dos casos la opción preferente es aquella en el que el individuo se define tan español como vasco/catalán. Pero el dato difiere en tanto en cuanto existe en el PSC un grupo considerable (el 32% de los encuestados) que se consideran más catalanes que españoles, o únicamente catalanes. En el caso del electorado socialista vasco, ese dato desciende al 16%.

La tesis de las dos anteriores variables también se corrobora con otras preguntas de cuestionario. El 27,4% del electorado del PSC se considera nacionalista catalán, frente al 14,4% del electorado del PSE-EE que se considera nacionalista vasco.  Respecto a la escala nacionalista de los partidos políticos (0 mínimo nacionalismo, 10 máximo nacionalismo), el electorado del PSC coloca a su partido en un punto central de 4,87 puntos frente al 3,69 puntos del electorado del PSE-EE. Es decir, otra vez se chuequea la tesis de la existencia de un mayor “catalanismo” del PSC en comparación con el “vasquismo” del PSE-EE. En el caso del PSC podemos incluso afirmar que el sentimiento nacional ha ido aumentando con el tiempo, ya que el 17% de los votantes del PSC se consideraba nacionalista catalán, diez puntos por debajo que en la encuesta de octubre de 2012. En el caso del PSE-EE el comportamiento político se ha mantenido de manera más homogénea con el tiempo.

Fue en el año 2005 cuando el PSE-EE, y con el fin consolidar una estrategia de distanciamiento del PP iniciada en el 2001, intentó “plagiar” lemas y discurso del PSC, por entonces liderado por el recién President Pascual Maragall.  En este sentido, el PSE-EE recuperó en sus carteles electorales y discursos palabras en euskera e ikurriñas en sus lemas, al más puro estilo catalanista del PSC. Un ejemplo de ello fue el lema de campaña de las elecciones autonómicas vascas de 2005 “Ahora, Patxi Lehendakari, Orain”, con una ikurriña de fondo, siendo muy similar al empleado por Maragall en el año 2003 “Ara Maragall”. El objetivo del PSE-EE por entonces no fue otro que “vasquizar” su imagen e intentar recuperar el espacio perdido en las elecciones de 2001. El intento dio sus frutos pero de ninguna manera fue comparable con estilo del PSC. Al igual que la historia, estructura y programa electoral de ambas formaciones, las bases sociales y el electorado del PSC fueron y son claramente catalanistas y en muchos casos con aspiraciones nacionales, mientras que el electorado del PSE-EE ha sido tradicionalmente autonomista. Dos comportamientos electorales diferenciados por una concepción identitaria-nacional bien diferente.