Masturbación intelectual

Notas al aire sobre la familia y el Estado

1 Oct, 2012 -

Me ha gustado particularmente este artículo de Paco Traver en su blog «Neurociencia y neurocultura«. El post intenta responder a la pregunta «Qué es una familia». Me voy a permitir una pocas reflexiones en alto después de haber fracasado poniendo en orden mis ideas para articular un argumento.

Como economista, siempre me ha parecido útil clasificar (de forma laxa y aproximada) las interacciones sociales basadas en tres tipos de principios o motivaciones: la jerarquía, los contratos sinalagmáticos y las relaciones de altruismo o reciprocidad «fuerte». Asimismo, según predomine uno u otro de estos principios, existen grosso modo tres tipos de organizaciones para asignar recursos: las empresas y el Estado, basadas (principalmente) en el principio de jerarquía; el mercado, basado sobre todo en los intercambios dónde median las relaciones contractuales contratos y la familia, basada en la solidaridad o el altruismo natural. Huelga decir que no se trata de una taxonomía nítida y que los tres mecanismos reunen elementos de los tres tipos de motivaciones.

Mi sensación es que, aunque tenemos un conocimiento relativamente bueno de como funcionan las cosas en el mercado y en el Estado, no se puede decir lo mismo de las organizaciones de tipo familiar. Por eso me ha parecido interesante -también porque es un tema del que sé realmente poco- lo que cuenta sobre la atenuación de las rivalidades:

Una de las propiedades de la familia, es pues, la atenuación de conflictividades de tipo competitivo .que podemos esperar en nuestra relación con el resto de miembros que no son familiares o parientes, con la única excepción de aquella que se produce entre hermanos similar o semejante a la que se produce entre individuos no emparentados entre si.

Cuando observa la evolución social en la (muy) longue durée es interesante pensar en ello como una huida desde alguna suerte de entorno «hobbesiano» (que nunca existió, pero es una metáfora) hacia círculos de sociabilidad cada vez más extensos en los que sea posible la cooperación, es decir, hacia mecanismos de gestión eficiente de la violencia. Como explica Paco Traver, es razonable pensar en la familia como una forma inicial de atenuación de las rivalidades que existen, por razones estrictamente evolutivas o biológicas, entre individuos de un mismo grupo social. Lo interesante es que esta tendencia a favorecer a individuos con los que compartimos herencia social está grabada en nuestro ADN social y supone una ventaja evolutiva en las fases iniciales de la evolución, pero las cosas pueden ser distintas después.

Pensaba en eso que decía Ortega y Gasset de que una nación no era una extensión de la familia, sino precisamente una superación de las relaciones basadas en la vinculación familiar y una evolución hacia una organización basada en un principio más «racional». Me acordaba también del tema de las comunidades imaginadas  y de como las construcción nacional hace que personas que nunca se han visto se sientan parte de una misma comunidad política. Solo un par de ejemplos de ideas que están presentes en muchos analisis del Estado moderno.

El libro más reciente que conozco sobre este tema es el de Fukuyama dónde explora de forma sistemática el nacimiento de la organización estatal como un intento de gestionar esta propensión natural al nepotismo dentro de organizaciones suficientemente amplias. Se trata de ver por qué determinadas sociedades desarrollan mecanismos que mantienen a raya la propensión que hemos adquirido en etapas tempranas de nuestra evolución a cooperar en mayor medida con personas con las que mantenemos cierto parentesco.